Coldeportes y Colfútbol Superaron malentendido

Jairo Clopatofsky habló de "intervenir" el fútbol y de inmediato Luis Bedoya quiso aclarar el tema.

Un delicado malentendido tuvo unos cuantas horas en vilo al fútbol colombiano, luego de que el nuevo director de Coldeportes Jairo Clopatofsky, en una reunión informal con la prensa, asegurara que ante la crisis económica de los clubes profesionales, ellos iban a “intervenir”, palabra que para la Fifa es sinónimo de desafiliación casi inmediata.

Luis Bedoya, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, prendió las alarmas, le confesó a El Espectador sentirse muy molesto por esa inadecuada declaración y de inmediato, junto al presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún, programó una reunión con Clopatofsky, que este jueves, para fortuna de todas las partes, terminó con final feliz.

Aclaró el nuevo director de Coldeportes que él, al usar la expresión “intervención”, no lo hizo con todo el rigor de su significado, sino como una forma de decir que la entidad que él encabeza se encargará de vigilar y controlar lo que pasa en la actualidad con los equipos de fútbol. “Coldeportes no tiene la intención de causar prejuicio alguno a este deporte ya que, por el contrario, es deber del Gobierno ejercer su función de acompañamiento en este momento coyuntural”, aseguró.

Bedoya, ya tranquilo ante la explicación, aseguró: “Respetamos las funciones de vigilancia y control que debe cumplir Coldeportes, pero recalco que tenemos que tener cuidado de usar los términos adecuados para no llegar a un conflicto internacional con la Fifa, que podría sancionarnos, amonestarnos o inclusive desafiliarnos, quedándonos de esta forma por fuera de las eliminatorias a Brasil 2014 y quitándonos la sede del Mundial Sub 20 de 2011”.

La conclusión, en pro del fútbol colombiano, fue el compromiso de trabajar de la mano, y para concretarlo, quedó programada para el 9 de octubre una asamblea entre la Colfútbol, Dimayor, Coldeportes y los 36 equipos del fútbol profesional.


Proyecto para reformar clubes de fútbol

El cambio a sociedades anónimas

Mientras varios de los clubes profesionales del fútbol colombiano se debaten en profundas crisis económicas, al punto que sus jugadores se declaran en huelga para presionar el pago de sus sueldos —como el caso del Pereira este jueves— el Gobierno, a través de su ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, radicó ante el Congreso un proyecto con el que se pretende modificar la Ley 181 de 1995 para fortalecer el engranaje institucional de dichos equipos y dotarlos de formas jurídicas con el fin de darles más viabilidad.

La esencia de esta iniciativa, que debe ser aprobada primero por el Congreso, es la de transformar los clubes de sociedades sin ánimo de lucro a sociedades anónimas (lo que hizo Millonarios), con el propósito fundamental de brindarles seguridad jurídica y transparencia, no sólo desde el desarrollo mismo de la actividad social, sino de la confianza para la inversión del sector privado.

“Es claro que el esquema actual establecido en la Ley 181 de 1995 no ofrece atractivo alguno para la inversión de capitales. Así es poco razonable efectuar una inversión en un club organizado bajo una estructura societaria que no permite una distribución de utilidades o algún tipo de retorno”, reza el proyecto de ley en su exposición de motivos.

Al acogerse a este cambio, los clubes se verán obligados a reportar al Gobierno operaciones sospechosas, detallar las transferencias y derechos deportivos de sus jugadores y hacer un informe detallado de sus accionistas, que deberá ser enviado a la UIAF del Ministerio de Hacienda y Crédito Público. La información incluye sus nombres, apellidos, razón social, identificación personal y tributaria, sus aportes, el número de acciones, valor y porcentajes.

Finalmente señala el Proyecto que dicha disolución no afectará los contratos, los reconocimientos y derechos deportivos, así como los aportes y capitales que constituyan el patrimonio de los clubes. La sociedad anónima deberá, además, tener como mínimo cinco accionistas.