'El Pibe' Valderrama: "Vamos a ir al Mundial"

En charla con <b>El Espectador</b>, Carlos Valderrama mostró su confianza hacia el nuevo proceso de selección y asegura que el 10 sigue siendo necesario en el fútbol.

Antes era de pocas palabras. Prefería hablar en la cancha y vaya si lo hacía. Pero alejado ahora unos cuantos metros del gramado y divisándolo desde la comodidad de las gradas o la pantalla, Carlos Valderrama ya no es aquel que resumía todo con el inconfundible “todo bien, todo bien”.

Esa genialidad hecha pase que le distinguió tanto como su melena rubia ensortijada, aparece también en cada concepto del ‘Pibe’, que sin necesidad de tener el 10 a la espalda o portar la franja de capitán, sigue haciendo sentir su voz. Con autoridad de sobra, aceptó la convocatoria de El Espectador para analizar al fútbol y lo hizo tal cual lo jugó: claro y preciso.

Hace seis años se retiró y hoy la gente le sigue admirando. ¿Se considera una leyenda viva?

De pronto a uno lo identifica el aficionado o la prensa que vivieron mi momento, pero me echo a reír cuando los niños empiezan a gritarme ‘Pibe, Pibe’ sin haberme visto jugar. Les pregunto por qué me siguen y responden: es que mi papá me puso el video de tal partido, entonces me van conociendo y eso alegra, pero todavía más que el hincha que estuvo en la época mía le transmita ese cariño a las futuras generaciones.

¿Qué se necesita para ser ídolo?

Humildad y tener la base de la casa, los valores de familia. Siempre he dicho que uno no debe cambiar, gane o pierda debe ser la misma persona, respetar a los demás y si uno lo hace, va a salir adelante.

¿Cada vez que le piden un autógrafo se remite a su niñez?

Seguro que sí, de niño traté de guardar fotos y autógrafos de gente famosa. Ahora que vivo el momento de que me lo pidan, me reflejo en eso, es como si se devolviera el tiempo.

¿Cómo se logra la vigencia?

Con suerte, a veces uno se desaparece porque ya no lo buscan y la gente lo sigue haciendo para seguir presente. A veces quiero encontrarme con ex futbolistas que se fueron del medio, pero son decisiones que cada cual toma en su momento. Al terminar mi carrera pude haber dicho: ‘Me voy pa Pescaíto y de allá no me saca nadie’, pero no lo hice y acá estoy.

¿Extraña el fútbol?

La actividad como tal no, más bien a mis compañeros, fui un enfermo del fútbol y se recuerda a los amigos del camerino, del entrenamiento, pero tengo la suerte de compartir con varios de ellos cuando nos invitan, así que los recuerdos aún siguen vivos y volvemos a disfrutar cuando nos juntamos.

¿Ha cambiado en algo respecto a la época en que jugó?

Es distinto. La camada que tuvimos en ese momento era diferente y por eso armamos la gran selección durante casi 15 años, aunque esta generación de ahora nos puede dar la satisfacción de volver al Mundial.

¿Ahora, al verlo como analista, lo disfruta de otra manera?

Son conocimientos extras, porque al practicarlo la óptica es limitada. Ahora analizo otros aspectos que no alcanzaba a contemplar desde la cancha y por estar involucrado de una manera diferente, la óptica se amplía.

Comentó el Mundial de Sudáfrica y criticó su nivel, ¿con España campeón cambió la percepción?

Esperaba mucho más del Mundial, por la clase de jugadores que tenían los equipos en general. España no fue sorpresa, porque llegó como favorito por todo lo que estaba haciendo, por su estilo de juego que no cambió a pesar de perder el primer partido, siguió y con la calidad del plantel, ganó merecidamente. La Copa del Mundo no me llenó futbolísticamente hablando, pero me dio la satisfacción de que ganó el mejor. Jugando bien al fútbol se puede ganar, ese fue el mensaje que nos dejó el campeón.

¿El 10 está en vía de extinción?

No han podido quitarlo, llevan como 15 años en la misma situación. Incluso, cuando estaba en la selección también trataban de quitarme y ponerme de carrilero, pero finalmente se daban cuenta de que no tenía la posibilidad de esa ida y vuelta, que tenía que jugar de enganche, y desde esa época están peleando. A Riquelme en Argentina no lo han podido sacar y hasta lo piden de nuevo en la selección. Entonces son jugadores que hacen falta en los equipos y los técnicos pueden buscar cualquier táctica o sistema, pero necesitan jugadores de talento que les armen la jugada de gol y, ¿quién la hace?, pues el número 10.

Dijo Hernán Darío Gómez que España se parece a la Colombia de los 80 y 90…

Ahí está la muestra, lastimosamente no pudimos ganar, ellos sí y entonces se nota más, pero nosotros tuvimos esa calidad de juego y de jugadores, por eso logramos las clasificaciones y fuimos a los mundiales, porque propusimos un juego de calidad y la gente no sólo en el país, sino internacionalmente se enamoró de ese estilo, así que ‘Bolillo’ tiene razón.

¿Faltó un título para sellar esa era?

Habría sido lo ideal, pero igual estoy satisfecho por la forma de juego que es reconocida mundialmente. A veces como jugador o técnico pasa que se juega al estilo que a uno le gusta, sabroso, pero no se gana, e igual la satisfacción va por dentro. Un ejemplo es el Cali, que durante cuatro años paseamos por diferentes partes y no dimos una vuelta olímpica, pero la gente hoy todavía se acuerda y me pregunta por esa sociedad con (Bernardo) Redín, entonces eso da más satisfacción que un trofeo, por la forma en que se expresó el fútbol.

¿Con el regreso de Maturana y Gómez se recuperará esa identidad?

Me da confianza y tranquilidad, porque sé la forma en que ellos sienten el fútbol, la experiencia que han ganado dirigiendo en mundiales y le van a cambiar la fisonomía que tenemos en estos momentos, pero lo que más me da esperanza es el grupo de jugadores que tenemos, porque se conoce, ya que viene trabajando desde la Sub 17. Son muchachos centrados, que están aprovechando su carrera, que salieron internacionalmente y que no han dado muestras de indisciplina, que es el miedo que le da a uno. Por el contrario, saben lo que quieren.

¿Qué le aportará Leonel Álvarez a la tricolor?

‘Leo’ es de nosotros y conoce todo el proceso, fue campeón con el Medellín y jugando bien, pero lo más importante es que habla el mismo idioma de ‘Bolillo’, ya que si él jugara distinto a lo que pretende Hernán, la incompatibilidad sería un grave problema, pero en este caso no, ya demostraron que son como dos gotas de agua para orientar a todos estos muchachos y vamos a tener satisfacciones con ellos.

¿Ellos tienen la fórmula para volver a un mundial?

Entre ellos y los futbolistas, porque ¿de qué sirve que la tengan si los jugadores no la aprenden? Tengo fe en este grupo porque hay cuota de experiencia en algunos y los jóvenes también tienen la capacidad para ir a un Mundial. Este grupo se va a mentalizar de que cuenta con la calidad para ir.

¿Le gustaría estar en el cuerpo técnico nacional?

Yo estoy abierto, pero a uno como jugador, técnico, mánager o veedor lo buscan y lo contratan. Jamás me he ofrecido, porque nunca ha sido mi estilo. Estoy disponible y preparado porque soy hombre de fútbol y lo veo todos los días, hasta en la internet me involucro y veo cómo está en el mundo, porque esa es mi profesión. Pero si no estoy vinculado, me sigo preparando como debe ser para el día que me toque.

Dijo Leonel que hicieran reservas porque Colombia va al Mundial...

Yo ya tengo contrato, ya estoy fijo (risas) (NdR: Es comentarista exclusivo de Fútbol de Primera, cadena radial estadounidense), pero quiero que vaya mi país y por el fútbol que se vio en este Mundial, creo que tenemos capacidad para ir, lo que dice ‘Leo’ es verdad, hay que empezar con esa mentalidad ganadora de que vamos a ir al Mundial y nos estamos preparando para Brasil 2014. No es por si acaso, no, vamos a ir y debemos mentalizar al aficionado, a la prensa y a los jugadores de eso, aunque, claro, hay que ratificarlo en la cancha.