Gabriel Fernández volvió para quedarse

Enfrentará por primera vez a Millonarios en El Campín.

El paso del montenegrino Dragan Miranovic por el banquillo de Millonarios no dejó mucho, pero al menos le salvó que trajo del Olmedo ecuatoriano al argentino Gabriel Héctor Fernández, quien se convirtió en ídolo azul gracias al imán para pegar el balón a su zurda. Dos temporadas fueron suficientes para dejar huella en Bogotá, la cual no pudo extender ni en Cartagena ni en Júnior, por lo que emigró al Tus Koblenz alemán y luego regresó a Ecuador para jugar con el Macará.

Pero la decisión de volver al vecino país tenía como fin atravesar la frontera con Colombia y América le cumplió este semestre el sueño al mediocampista que este miércoles llega a la edad de Cristo y espera celebrarlo el sábado en El Campín, donde recibió las primeras ovaciones en Colombia, hoy apenas un eco del recuerdo.

¿Cuando apareció la propuesta del América ni lo pensó para darle el sí?

Tal cual. Tenía muchas ganas de volver al fútbol colombiano y regresar a un equipo tan importante no sólo de este país, sino en el ámbito internacional con participación en varias Copas. Era un lindo desafío que ni lo pensé para aceptar.

Pero también sabía que la situación económica no era la mejor…

Se sabía de los problemas financieros que en cierta forma afectaron las últimas campañas, era un reto difícil, pero igual se estaba conformando un buen plantel, con futbolistas de experiencia y algunos jóvenes de buenas condiciones, y hoy por hoy el equipo está demostrando que por momentos está jugando muy bien y que debe mantener esa regularidad para ser protagonista.

¿Cambió mucho el América de Jorge Bermúdez al actual de Álvaro Aponte?

No. Es una continuidad. Cada uno tiene su estilo obviamente y Álvaro ha imprimido sus cositas, pero esto es el fruto de un buen trabajo que se hizo desde la pretemporada en Armenia. La diferencia fue que Jorge no tuvo la posibilidad de amistosos antes de la competencia y eso complicó un poco el funcionamiento, porque llegamos casi sin fútbol al torneo, pero con algunos ajustes el equipo está marchando bien y con el balón es complicado.

¿A qué le apunta este América?

Hoy es estar entre los ocho, tenemos que mantenernos y mejorar la ubicación para estar tranquilos y después, a la hora de afrontar los cuadrangulares, veremos qué es lo que debemos hacer para seguir mejorando.

¿El tema de la promoción prefieren ignorarlo?

Siempre tuvimos presente que la situación en ese aspecto no era la mejor, pero los jugadores de experiencia decidimos asumir esa responsabilidad y quitársela a los más jóvenes, porque necesitamos el talento de ellos para entre todos superarlo.

Vuelve a Bogotá con la tranquilidad de estar entre los ocho y su ex equipo en crisis…

No ganamos por pensar en llegar más cómodos a enfrentar a Millonarios, aunque obviamente superar a un rival duro como Tolima te llena de motivación para trabajar con más fuerza.

Por primera vez jugará en El Campín ante el equipo que lo dio a conocer en Colombia…

Interiormente siento una alegría muy grande de volver a un lugar donde hice cosas importantes, me entregué mucho y también recibí demasiado por parte de la hinchada, pero hoy me debo al América y estoy trabajando fuerte para darle lo mejor, como lo hice en su momento en Millonarios.

Si llegase a marcar, ¿lo celebraría?

Soy muy respetuoso con la gente que se ha portado muy bien conmigo, pero también estoy agradecido con el América, porque desde que me fui del fútbol colombiano quería volver y esta institución me brindó todo para cumplir ese objetivo, así que quiero lograr algo importante y el sábado sacar un resultado positivo que para mí es más importante que marcar en sí.

¿El capítulo Millos está cerrado?

Hoy no pienso en nada distinto al compromiso que tengo hasta diciembre con América y voy a dar todo de mí para cumplir los objetivos que nos hemos planteado con mi equipo y para cuando termine este torneo poder seguir en el fútbol colombiano, porque mi anhelo es jugar unos años más acá.