América de Cali: una 'promoción' de fin de año

Luego de perder 2-0 ante Millonarios, América tendrá que jugar la promoción para definir su permanencia en la Primera División del Fútbol Colombiano.

Ya se sabe que lo que mal comienza mal termina. Por retrasos en los pagos a sus jugadores, América de Cali estuvo a punto de no arrancar el Torneo Finalización. Al final, lo hizo. Casi tres meses más tarde, jugó su primera fecha y venció al Quindío por la mínima diferencia. Por distintas razones, debió aplazar no sólo el arranque sino también otros tres partidos, de los cuales ganó uno, empató otro y perdió el restante.

El equipo de Cali había logrado su último título en 2008. El nuevo mileno trajo alguna de la gloria pasada, pues los escarlatas llegaron, en 2003, a la semifinal de la Copa Libertadores, y alcanzaron una tripleta de torneos colombianos (2000, 2001 y 2002 I), algo sólo equiparable a lo que el equipo de los 80 hizo en cinco años consecutivos: 1982, 1983, 1984, 1985 y 1986.

Sin embargo, las restricciones de la Lista Clinton pasaron factura. De la misma manera que no ha podido manejar cuentas bancarias, el cuadro americano nunca pudo negociar el patrocinio de sus uniformes con ninguna marca o empresa privada. Además, ya había estado cerca del descenso en 2007.

Parte de la realidad de hoy tiene que ver con que, en 2009, luego de la decimocuarta estrella, el cuadro caleño hizo una de las peores campañas de su historia: ocupó el decimotercer lugar en el Apertura y se quedó por fuera de los cuadrangulares finales y fue eliminado de la Copa Libertadores de aquel año.

La temporada siguiente no sería mejor. Los nombres en el banco se sucederían, uno detrás del otro: Juan Carlos Grueso, Jorge Bermúdez, Álvaro Aponte (a quien destituyeron con sólo dos fechas jugadas) y, hoy, Wilson Piedrahita, que dirigió el equipo ayer, en Bogotá, cuando Millonarios lo venció 2-0 y lo mandó a jugar la promoción, contra el equipo subcampeón de la Primera B.

En una fecha paradójica, cuando el doctor Ochoa Uribe cumple 82 años, América registra una triste marca: ser el primer equipo grande en Colombia en tener que jugar la penosa promoción. Que no se los lleve el diablo.