Cali jugará a puerta cerrada ante el Medellín

<p>Deportivo Cali tendrá que jugar a puerta cerrada el partido de este miércoles contra el Independiente Medellín por la penúltima fecha de la fase semifinal del torneo Apertura del fútbol colombiano.</p>

La medida la adoptó el alcalde de Cali Jorge Iván Ospina a raíz de los incidentes del domingo en el estadio Pascual Guerrero en el juego que el Cali perdió 2-0 contra el Deportes Quindío, que dejó al club al borde de la eliminación.

La policía recibió informes de inteligencia según los cuales las barras bravas de Cali y Medellín supuestamente se habrían citado para pelear en el partido del miércoles.

La liga profesional Dimayor investiga lo sucedido y también impondrá sanciones, anunció el martes su presidente Ramón Jesurún.

"Cali está de nuevo en el ojo del huracán. Cada partido se nos ha convertido en un problema de orden público. Esta vez, no sólo los hinchas irrumpieron a lo más sagrado que es la cancha, sino que dos miembros de la Fuerza Pública salieron lesionados", señaló Ospina.

Miembros de la barra brava Frente Radical Verde invadieron en dos ocasiones el campo y trataron de agredir en el segundo tiempo a los jugadores, en particular Oscar Córdoba, ex arquero de la selección colombiana y del Boca Juniors de Argentina.

La alcaldía además prohibió el ingreso de la barra durante cinco fechas.

América fue el primer afectado luego de los graves disturbios en el encuentro frente al Cali, su rival de patio, con saldo de 83 heridos, incluyendo a tres policías.

"Los veo desesperados y ansiosos", reveló por su parte el técnico uruguayo del Cali, Daniel Carreño, luego de la prolongada charla con los jugadores.

La campaña del conjunto ha sido pobre y figura último con dos puntos, cuatro menos que el Medellín y Chicó que encabezan el Grupo B.

Córdoba, de 38 años de edad, fue quien más sintió la actitud de los fanáticos y anunció su retiro del Cali el 30 de junio.

"Situaciones como la ocurrida el domingo dejan en exposición mi vida, lo que me lleva a pensar que es el momento de decir no más con el Cali", manifestó al matutino El País de Cali.
Otro jugador del Cali, el cañonero colombiano Sergio Herrera, denunció el martes supuestas amenazas pero no ofreció detalles.

"Las cosas no están bien y menos cuando ya la gente se empieza a meter con la familia. Lo único que esperamos es que haya respeto y tolerancia", declaró.