Envigado sentenció salida de Quintabani de Millonarios

¡Burro...burro...burro! Así fue despedido desde las tribunas el técnico colombo - argentino.

Una anotación de Néider Morantes (m. 65) fue suficiente para decretar la eliminación de Millonarios y desatar la rabia acumulada que tenía la fanaticada bogotana sobre el estratega Quintabani.

A Envigado no le costó vencer a un Millonarios que mostró lo habitual y lo acostumbrado, a lo largo del presente campeonato, es decir, un equipo sin ideas, sin explosión y lo que es peor, sin definición.

Sólo tres minutos soportó la tribuna en silencio tras el arranque del partido, porque desde entonces sólo cánticos en contra de jugadores retumbaron en cada uno de los rincones del estadio. Gerardo Bedoya y el arquero José Cuadrado fueron los únicos que recibieron aliento desde las graderías.

Y es que no era para menos. Lo único que levantó de emoción a todos de sus asientos fue una jugada (m. 40) en la que Luis Tejada eludió al portero Roberto Mosquera, tras una linda ‘pared' con Carmelo Valencia, pero se quedó sin ángulo para definir.

El primer tiempo fue aburrido y el segundo para el olvido, pero lo único entretenido del complemento fue ver a los cerca de 3.500 hinchas gritar a todo pulmón cánticos e insultos en contra del equipo, y especialmente hacia Quintabani.

Envigado no es que hubiese hecho mucho por ganar uno de los partidos más aburridos que ha tenido que soportar el gramado del estadio bogotano, pero un poquito más de voluntad, porque ni siquiera buen fútbol exhibió, le bastó para llevarse la victoria.

Esa pequeña dosis de ganas que pusieron los de la visita alcanzó para meter dos remates de Jorge Horacio Serna en el travesaño y convertir al portero capitalino en la figura del encuentro durante los minutos finales, pues de no ser por sus espectaculares intervenciones, el marcador hubiese sido abultado.

Dorlan Pabón fue el gran responsable de que los ‘naranjas' triunfaran en Bogotá, pues gracias a un desborde suyo por derecha con el que además dejó en ridículo a Efraín Cortes a quien le hizo un túnel, Morantes entró como ‘Pedro por su casa' al área y remató sin problemas el balón que le sirvió desde la raya final su compañero.

Vino entonces como era de esperarse la típica, pero ya conocida, ‘tímida' reacción millonaria, sólo que esta vez fue simplemente desastrosa.

Millonarios terminó convertido en un equipo de potrero, en el que todos corrían detrás del balón de manera desorganizada, a lo que saliera y como si fuera poco, Quintabani, para ‘cerrar con broche de oro' su era en Millos, no acertó ningún cambio.

Sherman Cárdenas entró (m. 16) por el sub 18, Víctor Salazar, pero sólo aguantó media hora antes de salir lesionado. Y para rematar el partido mandó a la cancha al peor delantero actualmente del equipo, Milton Rodríguez. El problema radicó en que para meter al vallecaucano sacó a Jhonatan Estrada, a quien se le vio, por momentos, más ganas e intenciones que muchos de sus compañero en el campo de juego.

Como era de esperarse, al final no hubo declaraciones a la prensa y los jugadores tuvieron que salir ‘apurados' hacia el autobús, sudados y aún con los guayos puestos. Obvio, no podían darse el lujo de que los fanáticos alcanzaran a bajar a protestarles enérgicamente a la salida del camerino.

Millos quedó sin opciones matemáticas de clasificación y Envigado, en cambio, se convirtió en el más digno representante de Antioquia, ahora en la sexta posición, pues Nacional y Medellín no sólo están eliminados, sino que son último y penúltimo, respectivamente, en la clasificación.

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