Eduardo Lara dice tener la conciencia tranquila

Acepta críticas hacia las convocatorias, mas no cuestionamientos malintencionados.

Antes que su enfermedad por estrés, que puso en duda incluso el viaje a Estados Unidos, a Eduardo Lara le ha dolido el manto de duda que algunos actores del fútbol nacional han extendido sobre la figura de seleccionador nacional, al señalar que bajo él se esconderían intereses personales a la hora de convocar jugadores a la absoluta.

Mortificado hasta más no poder, el técnico prefiere evitar la confrontación, como también asumir una actitud de defensa porque asegura tener “la conciencia tranquila, porque mi compromiso con el país está por encima de todo y siempre que llamo a un jugador lo hago convencido de que defenderá con todo el pundonor y la responsabilidad posibles la camiseta de Colombia”.

Lara acepta que cada convocatoria provoque controversia, pero enmarcada dentro “del respeto por el profesional y no impulsada por algunos intereses que sólo buscan empañar un trabajo serio y dedicado que durante ocho años se ha adelantado con las distintas selecciones nacionales, en que los resultados por fortuna se han visto”.

No tiene delirio de persecución ni mucho menos, pero en cierta forma entiende que su cargo genere envidias, las cuales no le resultan para nada nuevas, ya que siendo seleccionador juvenil, dentro del propio comité ejecutivo encontró oposición en Roberto Hoyos, vocal de la anterior comisión, quien alcanzó a alterar un proceso de preparación de un combinado Sub 17.

El directivo antioqueño buscó por todos los medios probar que el registro civil del delantero John Jairo Mosquera, actualmente en el Unión Berlín de la segunda división alemana, era adulterado y fue así como el delantero de Apartadó tuvo que abandonar la concentración nacional a escasos días de viajar a Ecuador, donde se celebró el Suramericano Prejuvenil de 2005, en el que la tricolor terminó última en el cuadrangular final.

El atacante en definitiva saldría limpio de la investigación y prueba de ello es que disputó dos años después con Colombia el Juventud de América en Paraguay.

Después llegarían cuestionamientos sobre su prioridad hacia el biotipo de los jugadores y no tanto por la técnica de los mismos. Pero ahora que es el técnico de la absoluta, los dardos provienen de un sector del periodismo antioqueño que le acusa de convocar futbolistas por conveniencia, para promocionarlos internacionalmente y favorecer así sus transferencias futuras.

Y los detractores citan un caso específico: el de Juan Guillermo Cuadrado, quien integró la nómina tricolor que disputó los pasados juegos eliminatorios contra Argentina y Perú, sin jugar ni un minuto, y luego fue transferido al Udinese de Italia.

“Convoco a los jugadores por su presente, porque los conozco y sé lo que me pueden dar, no para venderlos, porque ellos se venden solos con su rendimiento y se sobreentiende que a la selección llegan los mejores”, advierte el entrenador, en cuya era al frente de la absoluta, que comenzó en septiembre del año pasado, apenas tres jugadores convocados han emigrado.

Aparte de Cuadrado, Pablo Armero, quien pasó del América al Palmeiras de Brasil, y Marco Pérez —estuvo en el amistoso contra Nigeria—, que jugará con Gimnasia y Esgrima de La Plata cedido por Boyacá Chicó, fueron tenidos en cuenta por Lara y luego dieron el salto internacional, sin incluir en este listado a Radamel Falcao García y Fabián Vargas, que dejaron River Plate y Boca respectivamente, para atravesar por fin el Atlántico y fichar por el Porto y Almería.

Tres de ellos se reencontrarán con él en Nueva York para enfrentar el próximo miércoles a Venezuela en el Giants Stadium, donde Lara espera dejar atrás los insucesos de los últimos días y encarar la recta definitiva hacia los dos próximos juegos de la eliminatoria, contra Ecuador y Uruguay, que podrían sentenciar el rumbo de Colombia hacia Suráfrica 2010.

“¿Cuál será la intención de quien lo juzga?”

El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol le dijo ayer a El Espectador que “ningún miembro del Comité Ejecutivo tiene la más mínima duda de la seriedad y responsabilidad de Eduardo Lara. Si no fuera así, no lo hubiéramos nombrado técnico. Es un hombre absolutamente intachable, trabajador en quien confiamos ciegamente, por lo que nunca hemos puesto en duda la seriedad de sus convocatorias.

Lo que hay que mirar es cuál es la segunda intención de la gente que lo está juzgando, qué intereses y qué intenciones tienen algunos ex técnicos que quieren molestar este proceso, todo por mover, claro, sus intereses personales”, puntualizó.

Qué opina usted

Freddy ‘Totono’ Grisales

Jugador del Júnior

“"Si a uno lo llaman que sea por ganas, capacidad, deseos, no porque vamos a hacer un negocio. No estamos jugando un torneo sub 20, es un equipo de mayores, hay que llamar los que están haciendo las cosas bien”.

Ramón Jesurún

Presidente de Dimayor

“No hay ningún indicio para dudar de la honestidad de Eduardo Lara. Esas voces que han salido a calumniarlo carecen de fundamento. En el seno del Comité Ejecutivo de la Federación, él tiene nuestro total apoyo y confianza”.

Iván Mejía

Periodista de Caracol

“Todos los técnicos nacionales han sido acusados de la misma costumbre. Cuando estuvo Maturana y Gómez eran los empresario paisas los que hacían fiestas. Ahora lloran porque el turno es para los vallecaucanos”.

Jorge Luis Pinto

Técnico del Cúcuta Deportivo

“Felizmente mientras estuve en la selección ningún empresario se me acercó para insinuarme que llamara a algún jugador. Tampoco un dirigente me dijo que pusiera o sacara a un futbolista. Por los demás, no sé”.