Colombia clasificó al Mundial sub 20 femenino de Alemania

La delegación nacional se impuso 2-1 ante Paraguay, resultado que le da el segundo tiquete al campeonato del país bávaro y el paso a la final del Suramericano.

“¿De alemán? Ni una letra, pero ya tendremos que aprender algunas palabritas clave para hacernos entender”. Así de sincero como efusivo se mostró Ricardo Rozo, seleccionador nacional femenino, luego de que sus dirigidas le dieran la satisfacción más grande como entrenador al superar el lunes en la noche a Paraguay en Bucaramanga por la mínima diferencia, en una de las semifinales del Suramericano Femenino Sub-20, lo que les aseguró su presencia en el Mundial de la categoría.

En Alemania esperarán a la tricolor desde comienzos de julio próximo gracias a una campaña perfecta de las nuestras, con cinco victorias al hilo, aunque la del lunes por 2-1 sobre los guaraníes fue la más celebrada por los 28.000 espectadores que colmaron las graderías del Alfonso López.

Las anotaciones de Jéssica Paola Sánchez (min. 4 p.t.) y Leidy Andrade (min. 35 s.t.) fueron suficientes para sellar el pasaporte mundialista por segunda ocasión en la historia del balompié femenino de nuestro país, ya que dos años atrás la prejuvenil, base de este seleccionado, había hecho historia al clasificar a la cita orbital de Nueva Zelanda y con el título del Suramericano incluido.

Si bien el transitorio empate guaraní, por medio de Ana Fleitas (min. 25 s.t.) le puso suspenso a la clasificación nacional, las locales tuvieron mejor remate del encuentro, mientras el rival perdió la cabeza y terminó con nueve jugadoras por las expulsiones de Paola Genes y Gloria Villamayor.

“Esa selección Sub-17 trazó el camino, convenció a la Federación de apostarle a un proceso, hoy se ven los resultados y estoy seguro de que este torneo marcará un antes y un después, porque fue ante nuestro público y las niñas colombianas se van a motivar más para practicar el fútbol”, le dijo Rozo a El Espectador.

Sus muchachas escribieron desde el lunes otra página gloriosa, apoyada por una campaña invicta que encuentra premio con el tiquete mundialista, celebrado como un verdadero título en la capital santandereana, que de a poco se fue contagiando de la fiebre amarilla desatada por las juveniles colombianas.

“Esto es para Bucaramanga y toda Colombia que nos han respaldado a toda hora, pero ahora vamos por el siguiente objetivo que es el título, difícil de lograr porque Brasil es una potencia, pero nosotras creemos que es posible”, dijo emocionada Yoreli Rincón, la 10 nacional.

Y mejor final no podrá tener el Suramericano, porque las mejores campañas del torneo estarán frente a frente mañana en la noche y ya liberadas de la presión de clasificación, irán por la cereza del postre o vuelta olímpica que llaman.