El debut soñado de Bréyner Bonilla

El colombiano compartió con <b>Elespectador.com</b> las vivencias de un día inolvidable.

Hay un antes y un después luego de la tormenta que cayó el pasado domingo e impidió que se jugara el súper clásico argentino como se tenía planeado. Esa lluvia cambió los planes del Técnico de Boca Juniors e hizo que la suerte estuviera del lado del defensor Bréyner Bonilla.

Mientras el histórico defensor Hugo Ibarra recibía la peor noticia sobre su lesión que le impediría jugar lo que faltaba del partido, justo cuando tenía la ilusión de volver a la titular tras ser apartado por su técnico hace 7 fechas, Bonilla conocía de una manera extraña la noticia de su debut en primera división con Boca y nada menos que en el clásico más esperado del año.

Y así fue, el caleño jugó 76 minutos, celebró el triunfo 2-0 sobre el eterno rival ‘xeneize' y compartió con Elespectador.com, desde su casa en el barrio Caballito de Buenos Aires, ese día inolvidable.

¿Cómo se enteró de que iba a ser titular?
Yo estaba en el gimnasio y me llamó el técnico Abel Álves y me dijo que me pusiera los botines que iba hacer fútbol con el equipo. Yo pensé que iba a prepararme para el partido de Reservas que también jugaba el partido el jueves. Después me llevó con el equipo titular y me dijo que entrara a la cancha, pero yo no me ubicaba y no sabía qué hacer, le pregunté al profe y me dijo que me hiciera de central y mandó a Muñoz de lateral. Hice 20 minutos de práctica, me sacaron y pusieron a Erbes de lateral. Yo no entendía qué estaba haciendo.

¿Hasta esa práctica no le había dicho nada aún sobre sus planes de dejarlo en la titular?
No, pensé que iba hacer lo de la vez pasada que me metió un rato en un partido y al rato me sacó. La intriga me estaba matando. Al otro día de la concentración me preguntó que cómo me sentía de la lesión, le dije que estaba bien físicamente y que contara conmigo cuando quisiera y ahí ya me dijo que iba a jugar en reemplazo de Ibarra, que quería una defensa sólida y ese trabajo lo tenía que cumplir junto a mis compañeros Luiz Alberto, Monzón y Muñoz.

¿Ya había tenido la oportunidad de jugar alguna vez con esa defensa así fuera en alguna práctica?
Con Monzón tuve la oportunidad en reservas y lo hice de volante 6 y me fue bien... y con Luiz Alberto estuve en una práctica 10 minutos, pero en sí la línea defensiva que jugó el jueves nunca había jugado antes.

¿Entonces cómo lograron entenderse tan bien en el juego?
El fútbol es uno sólo, los conceptos están claros, es solamente dialogar con los compañeros. Con Luiz Alberto sobretodo hablé mucho. Además por recomendación de Jorge Bermúdez quién me llamó antes del partido para decirme eso. Traté de respaldar a Muñoz, porque no jugaba en esa posición hasta ahora y a la hora de la verdad, logramos tener una defensa sólida.

Cuanto entró a la cancha, ¿qué le impactó más?
Lo que se vive es tan diferente a lo que uno ve en Colombia. La hinchada en Colombia canta en las tribunas norte y sur, acá todo el estadio canta y grita durante todo el partido. La imagen es inolvidable, cuando sales a la cancha, ver cómo caía tanta serpentina que no me dejaba ver ni a mis compañeros... eso fue emocionante.

¿Qué le decían sus compañeros?
Riquelme me dio un buen regaño cuando se terminó el primer tiempo por una jugada en particular, al principio, cuando me confié en la marca de mi compañero brasileño y el delantero de River, Fune Mori, quedó mano a mano con nuestro arquero García; y si hubiera terminado en gol, el partido fuera otro, después ya estuve más atento y al final me felicitó.

¿Su salida del partido fue por calambres o por resentimiento de la lesión?
Yo tengo una lesión por una calcificación que se formó alrededor del tobillo y cuando corría o tomaba impulso me molestaba. Aún sigo en la recuperación. Lo del partido fue un calambre porque yo venía sin jugar mucho tiempo y el ritmo de juego me costó un poco. También quise quemar un poco de tiempo ya que teníamos que asegurar la victoria gracias a los dos goles de Gary Medel (risas). Pero yo estoy bien para jugar frente a Chacarita si el técnico así lo quiere.

Las imágenes de Gallardo cuando muerde a Medel son impactantes. ¿Dentro de la cancha se vivió durante todo el partido tanta agresividad?
En momentos del partido si se vieron golpes, insultos, estuvo algo complicado, yo tuve algunos roces con Canales que lo empujaba y él me pegó en la cara algunas veces, pude controlarlo bien, no era algo personal, sino consecuencias de las jugadas, igual yo me supe desquitar sin que el árbitro me viera. La pelea fue más de Gallardo con Medel.

¿Es verdad que le sorprendió ver a Riquelme tan extrovertido después del partido?
Yo nunca lo había visto así personalmente, cantando con la hinchada, saltando, gritando, no es algo que se ve a diario. Sin embargo, yo me hablo con él un poco y trato de llevarme bien con todos, ahora con las personas que más trato son Luiz Alberto, Morel, García.

¿Y cuál fue su primera impresión cuando conoció al técnico de Boca?
Yo lo conocí en la reserva, al principio pensé que era de esas personas que no le gustaba hablar mucho con los jugadores, pero en realidad es todo lo contrario, siempre pide tu opinión sobre ciertos movimientos o jugadas y eso es bueno.

¿Hoy piensa en ese momento y cree todo lo que pasó el jueves?
Casi no pude dormir, porque se me venían a la mente imágenes del partido, jugadas, errores que cometí, pero es algo que siempre me pasa después de cualquier partido que juego.

¿Cuál cree que es su futuro con Boca ahora?
Estoy preparado para seguir de titular y demostrar por qué fui recomendado por Jorge Bermúdez. Y espero que en junio cuando termine mi contrato se tome la opción de compra para poder continuar acá y cumplir uno de mis sueños: "salir campeón con el equipo xeneize como lo hicieron Bermúdez, Serna, Córdoba, Vargas y Perea".