Belo Horizonte huele a Mundial

Poco a poco comienza a calentarse la fiesta del fútbol, con la tricolor de protagonista.

El sábado, desde las 11:00 a.m., Colombia enfrentará a Grecia en el magnífico estadio Mineirão, de Belo Horizonte. / FifaMedia

Pampulha es un barrio erguido entre morros, donde caminar requiere una gran fortaleza en los gemelos, y conducir, pericia a la hora de poner primera. Así se llama la laguna que lo distingue, con su circuito de bicis y restaurantes para el turismo. Sus calles adoquinadas son tan características como las pendientes que dominan cada avenida. Aunque hay otro punto de interés más allá del Museo de Arte o la iglesia San Francisco de Asís, magníficas obras de Óscar Niemeyer, uno de los arquitectos más influyentes del país y del mundo que falleció hace dos navidades. Se trata del estadio Mineirão, donde la selección de Colombia debutará el sábado ante Grecia.

Inaugurado en 1965, hoy luce diferente a aquel histórico partido del 15 de octubre de 1992 en el que Atlético Nacional cayó 8 a 0 con Cruzeiro. Ese día, Renato marcó cinco goles. Pueden dar fe de su modernidad los futbolistas verdolagas que en mayo eliminaron de la Copa Libertadores al Atlético Mineiro, tras empatar 1 a 1 con un gol de Jéfferson Duque. Esa noche, Alexánder Mejía, jugador del equipo tricolor que dirige José Pékerman, fue titular. Ellos fueron los últimos colombianos que pisaron el césped del Governador Magalhães Pinto, más conocido como Mineirão y, luego de su remodelación, Minas Arenas.

Se invirtieron 236 millones de euros en la refacción del estadio. Las obras comenzaron poco tiempo después del final del Mundial de Sudáfrica y terminaron dos años después. Se rebajó el campo de juego y se realizó una recuperación estructural, que incluyó la instalación de una pantalla gigante, nuevos accesos y vestuarios, 68 baños, 28 puestos de comida, tribuna VIP con más de 6.000 asientos, 90 palcos privados, restaurantes y una bahía de parqueo para 2.000 vehículos en lugares cubiertos y 600 descubiertos. En 80 mil metros cuadrados, además, hay una cancha de dimensiones pequeñas bautizada Mineirinho.

Aquí se jugarán seis partidos de la Copa del Mundo, cuatro en la primera fase. El primero será el que paralizará a Colombia, porque significará el regreso de una selección nacional a la competencia después de 16 años de ostracismo. El sábado, a las 11 a.m., el equipo tricolor enfrentará a Grecia por el Grupo C. Tres días más tarde, Bélgica —que para muchos periodistas será la relevación del campeonato— chocará con Argelia por el Grupo H. Argentina se medirá con Irán el 21 de junio por el Grupo F e Inglaterra con Costa Rica por el Grupo D. Habrá otros dos encuentros en el Mineirão, el 28 de junio por los octavos de final y el martes 8 de julio por las semifinales. Si Colombia termina primera en su grupo y llega a esa última instancia, entonces volverá a jugar en este estadio buscando una clasificación épica a la final de la Copa del Mundo que se disputará el 13 de julio en el estadio Maracaná.

La ciudad no escapa al clima de tensión social que se vive en todo Brasil por las manifestaciones que se producen a diario en contra de la organización del megaevento de la pelota. Hace cuatro días hubo una huelga de profesores estatales que obstaculizó la vía principal, que une el aeropuerto de Confins con el centro de Belo Horizonte. La Policía Militar intervino en el medio del foco de crisis, pero hubo denuncias de excesos de autoridad. Las protestas tuvieron un coletazo en la cúpula policial de Minas Gerais.

De cualquier modo, ayer se empezaron a ver algunos colombianos merodeando el Mineirao con sus banderas colgadas como capas de superhéroes. Saben que se acerca el debut de la selección y ellos, privilegiados, no se lo quieren perder.

 

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@davellaneda77