Bucaramanga viene de atrás y vence al Cali en Floridablanca

Con goles de Mauro Guevgeozián y Darío Rodríguez el conjunto leopardo ganó 2-1 el partido de ida de los cuartos de final de la Liga.

Atlético Bucaramanga venció al Cali en Floridablanca. Foto: Bucaramanga

Bucaramanga se levantó de un mazazo. El gol tempranero en el segundo tiempo del Deportivo Cali no fue suficiente para noquear al equipo leopardo, que apeló a la fortaleza aérea de Mauro Guevgeozián para lograr una nueva victoria en el estadio Álvaro Gómez Hurtado. Fue el sexto triunfo en ocho encuentros jugados en Floridablanca. Los dirigidos por Flabio Torres ganaron 2-1 y quedaron cerca de avanzar a las semifinales de la liga.  

En el papel el Deportivo Cali salía como favorito para ganar la serie contra el Bucaramanga. Pero bien dicen que el papel aguanta todo. No obstante, el cuadro azucarero salió con todo, con la ambición de ganar los tres puntos que le dieran la ventaja para sentenciar en Cali la llave. Tuvo aproximaciones y complicó a los locales, pero no fue efectivo. En ocasiones, el estado de la gramilla del estadio de Floridablanca no ayudó. Le pasó a Mayer Candelo al minuto 15, cuando perdió la opción más clara del primer cuarto de hora.

Pero el equipo leopardo se despertó después de esa jugada. Esa aproximación de Candelo parecía ser el baldado de agua que necesitaban los jugadores para despertarse. Respondieron de inmediato. Un balón parado, doble cabezazo en el área, pero el balón de Mauro Guevgeozián se fue por fuera. Fue un aviso para Camilo Vargas y la defensa del equipo dirigido por Mario Yepes. El que mejor entendió el mensaje fue el arquero, quien al minuto 32 se erigió como figura al realizar una doble atajada que obligó a que el grito de gol se quedara estancado en la garganta de los hinchas santandereanos.

Fue un centro de Nicolás Palacios, que cabeceó Darío Rodríguez y el guardameta del Cali respondió bien, el rebote quedó en la zurda de Cristian Mafla, quien de primera remató y Vargas nuevamente respondió para mandar al tiro de esquina. Fue una tapada de antología, a pesar de que estaba cubierto por un par de jugadores, Camilo sacó su mano derecha para que solo saliera el “¡uh!” de la tribuna.

A pesar de que el Bucaramanga dominaba en esos instantes del partido, no fue capaz de reflejarlo en el marcador. El equipo local era el dueño del balón, de las opciones y manejaba los tiempos. Precisamente cuando peor jugaba el Cali, una jugada aislada por zona derecha terminó con un jugador de los visitantes en el piso y Adrián Vélez pitó penal. Los jugadores alegaron, pelearon, pero no había nada que hacer. La decisión estaba tomada. Mientras Preciado se acomodaba para cobrar, un recogepelotas se acercó a la portería de Jorge Bava y le hizo llegar una razón desde el banco: “¡tírese a su mano izquierda!”, le dijo. El uruguayo le hizo caso y tapó el remate del delantero azucarero. Bava celebró, gritó con emoción, fue su primer penal atajado en Colombia.

Con el empate sin goles se fue el primer tiempo. Fueron 45 minutos difíciles, en los que los jugadores tuvieron que acoplarse al estado del gramado. Ya con esa idea en la cabeza y conociendo cuáles eran los peores sectores, ambos equipos iniciaron el segundo tiempo. Los locales salieron a esperar y Cali aprovechó. Centro de Daniel Giraldo, que José Lloreda aprovechó, y de cabeza marcó el primer tanto del encuentro. Jubilo azucarero. Yepes lo celebró junto a Freddy Hurtado en la tribuna.

El momento anímico era para los visitantes, pero no hicieron más por ampliar el marcador. De a poco Bucaramanga se fue recuperando, adelantó líneas y recuperó el balón. Guevgeozián fue el referente en la zona de ataque y siempre ganó arriba cuando levantaron el balón, precisamente al minuto 65 avisó. Centro de Maicol Balanta y el delantero cabeceó hacia el suelo, para que el balón picara. El efecto hizo que tomara dirección de gol, pero apareció la mano salvadora de Vargas para ahogar el grito de gol nuevamente.

Pero no iba a durar mucho la dicha caleña. Al minuto 70, un centro de Mafla lo bajó de pecho Guevgeozián para sacar un remate pegado al palo de la mano izquierda de Vargas, quien esta vez no logró llegar. Por fin el Bucaramanga lograba celebrar. El estadio estalló en un solo grito y los jugadores se fundieron en un abrazo. El tanto le dio aire a los locales, quienes siguieron acercándose y diez minutos después tras un centro de Jair Palacios, el delantero uruguayo bajó el balón de cabeza para que Darío Rodríguez marcara el segundo.

El encuentro al final se le salió de las manos a Adrián Vélez. Expulsó a Abel Aguilar por un codazo que nadie vio sobre Darío Rodríguez, lo que generó una discusión entre los jugadores. Cali nunca pudo reaccionar y Bucaramanga no sufrió en los últimos minutos. Se quedó en cuatro, la racha de encuentros ganados del cuadro verde, mientras que el cuadro leopardo quedó a 90 minutos de avanzar a semifinales de la liga.