"Busco la mejor versión de Carlos Valdés"

El jugador del San Lorenzo asegura que debe estar en plenas condiciones para poder ir al Mundial.

Carlos Valdés en el Nuevo Gasómetro. / Santiago Amorós

La lluvia salpica levemente en el Bajo Flores, al sur de esta ciudad. El cielo es gris como casi todo febrero, pero la sonrisa de Carlos Valdés ilumina el mediodía en el Nuevo Gasómetro. Ahí está este caleño de 28 años, feliz por este desafío, San Lorenzo de Almagro, el campeón del fútbol argentino, el club del Papa Francisco. Después de Santa Fe, nada menos, y esa sangría que lo incluyó en diciembre, cuando 17 jugadores dejaron el equipo cardenal. Titular en dos de las últimas tres fechas del Torneo Final, el zaguero central sabe que este será un año especial. En apenas tres meses disputará el Mundial de Brasil con la selección de Colombia.

De todo habla Valdés en una entrevista con El Espectador. Y lo hace con las tribunas azulgranas a su espalda, esas mismas gradas que suelen estar cargadas de hinchas, ahí mismo donde empiezan a llamarlo El Mariscal. Pedido expresamente por Edgardo Bauza, entrenador que supo conquistar América con Liga Deportiva Universitaria de Ecuador, el defensor asegura que trabaja con mucho juicio para ganarse definitivamente el puesto.

Casi sin proponérselo, Valdés habla de la meta que obsesionó a todos los colombianos durante 16 años, desde aquella excursión por Francia 98: disputar el Mundial. La cita es en Brasil y el vallecaucano no se la quiere perder.

Dice Valdés que se juntó la semana pasada con sus compatriotas de River Plate, Teófilo Gutiérrez, Éder Álvarez Balanta y Carlos Carbonero. “Siempre es bueno para el recién llegado tener las impresiones de otros colombianos que viven aquí”, reflexiona. Y se mete de lleno en esos rojos equipos que sacuden su corazón.

¿Cómo son estos primeros tiempos en la liga argentina?

Estoy muy contento de haber tenido la posibilidad de jugar rápidamente. Este es un equipo grande, el último campeón y tiene nómina para seguir aspirando a pelear en todos los frentes. Creo que ha sido un muy buen comienzo y tengo mucha ilusión de seguir de esta manera.

¿Cuánto influyó en su elección que San Lorenzo se haya clasificado a la Copa Libertadores?

Tuvo mucho que ver. Uno siempre busca la posibilidad de competir en las mejores ligas. Argentina es una gran plaza. Y, para los suramericanos, la Copa Libertadores es un sueño. Si a eso le sumamos que San Lorenzo nunca tuvo el privilegio de ganarla y uno tiene la posibilidad de pelear para ser campeón, esta es una apuesta grande. Es un reto que no podía dejar pasar.

¿Tenía ganas de seguir en Santa Fe, le encontró alguna razón a su salida?

Sí, una explicación muy lógica. Ni el club ni yo teníamos la decisión final, porque los derechos deportivos pertenecen a Estados Unidos y había una cláusula de préstamo por un año que se venció y Santa Fe no tenía el dinero para pagarla. No había otra opción. Si me hubiera quedado en Colombia tal vez estaría tranquilo, pero a veces, uno como jugador, entra en una zona de confort en la que explorar nuevas situaciones se convierten en algo nulo. Y eso es lo que nos hace jugadores del montón. Quería ir a otro club, a otro país y qué mejor que San Lorenzo, donde podía mostrar mis capacidades y llegar en mejores condiciones al Mundial.

Usted se ha transformado en un pilar del equipo tricolor. ¿Le genera un plus de confianza el hecho de ser convocado permanentemente?

Primero, estoy agradecido con Dios por formar parte de este proceso, el de las mejores eliminatorias de Colombia en toda su historia. Y a esto hay que sumarle la expectativa que se ha generado por todos los resultados que se consiguieron. Como jugador, siempre voy a tener el anhelo de estar en un Mundial, sobre todo cuando se han logrado cosas importantes. Pero esto sigue siendo una competencia y el que esté mejor integrará en ese grupo. Ahora tengo que buscar la mejor versión de Carlos Valdés en este semestre para tener una posibilidad segura de estar en el Mundial.

Muchos apuntan que usted es el sucesor de Iván Ramiro Córdoba; otros dicen que se trata del heredero de Mario Alberto Yepes. ¿Cuál es su referente?

Aprendí mucho mirándolos jugar, pero siempre me he referido a ellos con respeto. Son jugadores de una gran trayectoria. Uno anhela hacer una carrera como la que hicieron Iván Ramiro o Yepes, pero cada cual marca su propio destino y estoy atravesando mi momento. Es mi trabajo dejar una huella, poder brindar lo mejor de mí y que la gente se quede con una imagen fuerte de Carlos Valdés. Espero seguir conquistando aficiones y buenas opiniones, y poder ganar alguno de los torneos que hay en disputa.

¿Pékerman le cambió la cabeza al futbolista colombiano?

No creo que nos haya cambiado la cabeza, pero nos dio una visión distinta. En Colombia tuvimos muchos cambios que nos llevaron a cometer errores, al punto de no saber a dónde íbamos. Y desde el momento en que llegó el ‘profe’ José, él vino con metas muy claras. Y nosotros, como jugadores, aprendimos de los fracasos anteriores y tuvimos una conexión ideal que nos generó credibilidad con el cuerpo técnico. Y el trabajo y la disciplina de ellos nos llevó a conseguir los resultados.

El grupo del Mundial se ve complicado, ¿estudió los rivales?

Conozco a alguno de sus jugadores, hemos tenido la oportunidad de ver los amistosos de fecha Fifa. Falta bastante para saber quiénes estarán en la nómina definitiva, pero cada partido va a ser difícil, no por nada han clasificado al Mundial. Aunque van a ser muchos los que van a decir que Colombia es favorita. Y cuando la gente te ve como uno de los mejores, tienes que prepararte mucho más porque todos te van a querer ganar. Por eso digo que no será un grupo sencillo, pero tenemos convicción en nuestras capacidades y creemos que vamos a hacer el mejor Mundial de la historia.

¿Pudo hablar con Radamel Falcao?

Sí, cuando recién tuvo la lesión, le envié mensajes de fortalecimiento. Recibir la noticia fue un golpe anímico muy grande, no sólo para él, también para todos los jugadores. Pero es un hombre muy profesional, un hombre de Dios, y tanto él como nosotros tenemos fe de que se va a recuperar y estará en el grupo que jugará el Mundial.

El buen momento de Santa Fe no es casualidad, ¿no?

Tiene una muy buena base y, hoy por hoy, se ha estructurado bien en la junta directiva, en sus jugadores y le ha apostado al proceso. Siempre digo que los procesos, tarde o temprano, dan resultados. Y Santa Fe está recogiendo el fruto de esa cosecha.

¿Cree que va a volver?

Santa Fe es un club al que le tengo mucho agradecimiento. De pronto quise conseguir cosas importantes. Tuvimos una gran posibilidad en la Copa Libertadores el año anterior y siempre uno se queda con esas ganas de volver, espero que la vida me dé esa posibilidad, como en algún momento quisiera regresar a América.

¿Extraña al América?

Sí, para mí es muy triste ver la situación, no sólo lo que vive el equipo, sino también la afición. Mi familia siempre fue hincha de América, así que lo sufro más. Es un equipo que me dio tantas alegrías. Merece estar en otra posición. Si algún día puedo volver para aportar mi granito, ahí estaré.

¿Por qué cree que le cuesta tanto ascender a América?

Salvando las distancias, creo que pasa algo similar a la selección. En su momento, América fue una institución grande. Muchos directivos se fueron, tuvo muchos problemas judiciales y financieros, pasaron cualquier cantidad de presidentes y montones de jugadores. Parece ser un barco que anda sin rumbo, eso es lo que ha lastimado tanto a América. Ojalá vuelva pronto.

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