Camilo Vargas, el cerrojo cardenal

Este arquero, de 25 años, se ha convertido en el referente de Santa Fe. Ante el Medellín logró su cuarto título con el cuadro cardenal.

Camilo Vargas se ha convertido en uno de los referentes del plantel. / Luis Ángel

El Santa Fe que se coronó campeón de la Liga es producto del excelente trabajo de todos los que componen la familia cardenal. Jugadores, cuerpo técnico y dirigencia han hecho posible que el sueño de salir campeón se haya hecho realidad.

Tener una columna vertebral dentro del terreno de juego le ha servido al estratega argentino Gustavo Costas disputar un nuevo título en el país. Camilo Vargas, Francisco Meza, Daniel Torres y Ómar Pérez han sido fundamentales para la obtención de la octava estrella en el fútbol profesional colombiano.

Sin embargo, el nivel que ha demostrado Vargas en las últimas fechas lo ponen por encima de los demás. Combativo, técnico, ágil y equilibrado, así es este arquero de 25 años, que gracias a su trabajo y sacrificio no sólo se ganó un lugar en la selección de Colombia de mayores, sino que se convirtió en el gran referente del conjunto cardenal.

Y es que sin duda este joven, pero experimentado jugador, es una de las máximas figuras de Independiente Santa Fe. Desde pequeño siempre quiso ser futbolista. Sus padres le inculcaron el amor por el fútbol. Camilo siempre vio el deporte como la mejor opción de vida. Como él mismo lo dice, desde muy pequeño nació el amor y la pasión por la pelota.

Formado en la cantera de Maracaneiros, un club de la capital del país, debutó en el fútbol profesional con la camiseta roja de Bogotá en 2011, ante La Equidad. Aunque empezó como delantero, poco a poco el gusto por el arco fue llamando su atención; además su hermano mayor fue el que siempre lo incentivo para que se convirtiera en lo que es hoy por hoy, uno de los mejores porteros del fútbol profesional colombiano.

Su regularidad y profesionalismo lo llevaron a estar con la selección de Colombia en el Mundial de Brasil. José Pékerman, técnico del combinado tricolor, vio en él el recambio que necesitaba.

Hincha de Santa Fe desde muy niño, siempre quiso ser un ídolo de la hinchada roja. Sus buenas actuaciones, no sólo durante este torneo, lo han convertido en el guardián del arco rojo. Con el conjunto albirrojo ha conseguido la Copa Postobón y las Ligas de 2012-I y la del torneo clausura de 2014.

En la final, ante el Independiente Medellín, sus atajadas tanto en el Atanasio Girardot como en El Campín le dieron a su equipo la confianza necesaria para alcanzar la octava estrella.

Además, en gran parte del campeonato, fue el encargado de guiar a sus compañeros para conseguir los resultados que le ayudaron a disputar un nuevo título en el año. Y como si fuera poco, fue el gran protagonista para que su equipo rompiera el maleficio de los penaltis. Así como en la final, la presión la absorbió él y ante el Huila le dio una gran alegría a su hinchada que tanto lo quiere y lo respalda.