“La clave es ser muy amigo de mis futbolistas”: Alberto Gamero

El técnico del Deportes Tolima habla sobre la importancia de tener una buena relación con sus dirIgidos y aportarle primero como personas, antes que como futbolistas. Este domingo su equipo recibe a Patriotas (3:00 p.m., por RCN), por un cupo a la semifinal.

Alberto Gamero, técnico del Deportes Tolima. / Cristian Garavito - El Espectador
Alberto Gamero, técnico del Deportes Tolima. / Cristian Garavito - El Espectador

Alberto Gamero es de esos técnicos a los que les gusta hacerse amigo de sus futbolistas para generarles confianza, armar familia y ahí sí comenzar todos unidos a trabajar por un objetivo en común. De esa manera llevó al Boyacá Chicó a proclamarse campeón en 2008 y al Deportes Tolima en 2014, cuando se quedó con la Copa Colombia, tras vencer a Independiente Santa Fe. Esa cercanía con sus dirigidos se la aprendió a Jorge Luis Pinto, quien fue su DT en el Unión Magdalena, sin embargo, Gamero asegura que “a cada técnico uno le coge cositas, pero espera mejorarlas después”.

Este domingo, desde las 3:00 p.m., por Win, Tolima recibe en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué al Patriotas. La serie va 2-1 en favor de los pijaos.

¿Cómo ha sido trabajar con ese dolor tan grande que generó en el mundo del fútbol la tragedia de Chapecoense?

No deja de ser un tema que por mucho que quieras esquivar no lo puedes hacer. La tragedia fue algo muy grande, muy duro. Nos ha tocado el corazón a todos y cada vez que vamos a comenzar un entreno lo primero que hacemos es orar por esa gente y por esas familias.

¿Cómo describe su trabajo psicológico y mental como DT? ¿Qué tanto trabaja esa parte?

La clave es ser muy amigo de mis futbolistas. Hablo mucho con ellos de la parte espiritual, la parte personal. Creo que siempre les he brindado a mis jugadores la confianza necesaria para que ellos la depositen en mí también. En ese tema estoy muy cerquita.

¿Esa parte de ser amigo de los futbolistas la heredó de alguno de los técnicos que tuvo?

Uno le aprende a cada uno de los entrenadores que tuvo cositas. Pero uno aprende no para hacer lo mismo, sino para hacer cosas mejores. La verdad, fueron pocos los técnicos que me trataban como yo a mis jugadores. Me gusta ser amigo de mi jugador y trato que ellos entiendan que soy un aliado de ellos.

¿Pero cuál lo marcó en cuanto a la importancia de la amistad con los futbolistas?

Jorge Luis Pinto era de esos técnicos que les gustaba saber cómo vivían sus jugadores, que les gustaba hacer y cómo era el comportamiento de ellos fuera del fútbol. A mí también me gusta eso, mirar con quién vive. No necesariamente es porque uno dude de actos de indisciplina, sino para lograr cercanía y saber en qué los puedo ayudar a ellos. A mí me ha tocado ayudar a muchos y ha sido bueno.

¿Qué tipo de problemas se logran solucionar gracias a esa cercanía con los futbolistas?

Entro a la casa de un jugador y me gusta que tengan una buena cama, un buen comedor, un buen juego de sala, un buen televisor. Todo eso influye y he tenido casos en los que llego a ver a mis jugadores y realmente viven mal, desordenados y con cosas que los distraen. Así que me ha tocado entrar a apoyar para corregir y que mejoren su manera de vivir. Cuando han tenido problemas con sus esposas, he tratado de mediar, porque es por el bienestar de ellos.

¿Cómo trabajar la parte mental en este momento, cuando ya se ha logrado una diferencia en condición de visitantes?

Ellos han entendido que esto son 180 minutos. Vamos ganando, pero el Patriotas es un equipo duro, tiene a uno de los goleadores del fútbol colombiano. La tarea es hacerles ver a ellos que el que viene es el partido de nuestras vidas.

El tema de la hinchada en Ibagué, que en estos momentos comienza a apoyar, ¿genera una presión extra?

Les he dicho a ellos que la mejor manera de controlar la presión es preparándose bien, entrenando con ganas y no dejando nada a la suerte. A estas instancias es que quieren llegar todos los futbolistas, para ver estadios llenos y sentir que juegas por algo grande. Lo que toca es disfrutar el momento y no tener temor.

¿Qué significó para usted el descenso del Chicó, teniendo en cuenta su pasado en ese club?

Para mí fue una nostalgia grande porque fueron 12 años que viví en esa institución y verlos en este momento me generó un dolor inmenso. Pero ya no hay nada que hacer, toca es mirar para delante y armar un proyecto fuerte que dé garantías para ascender el año que viene.

¿Es cierto que ha recibido ofertas para ir al Júnior de Barranquilla?

Ofertas van a llegar y han llegado, pero cuando termine mi torneo miraré cuál es la mejor decisión. Para nadie es un secreto que Júnior es un equipo grande y que se fijen en uno es algo positivo. Pero hoy estoy en el Deportes Tolima, quiero ir lo más lejos con este equipo, quiero ser campeón otra vez, pues ya viví esa alegría en la Copa Águila.

 

últimas noticias