Colombia, por otra gesta Monumental

El primero y el tercero de las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial de Brasil 2014 se ven las caras 20 años después del inolvidable 5 a 0.

Los integrantes de la selección nacional hicieron el reconocimiento del terreno del estadio Monumental, la casa del River Plate.  /AFP
Los integrantes de la selección nacional hicieron el reconocimiento del terreno del estadio Monumental, la casa del River Plate. /AFP

Colombia viene por otro gran golpe. Por un nuevo triunfo histórico. Sí, cada vez que la selección tricolor pisa estas tierras, no hay argentino que no recuerde aquella inolvidable noche en el Monumental, la de los goles del Tino Asprilla, Freddy Rincón y el Tren Valencia. Y ya se cumplen dos décadas de aquel impacto a nivel continental. Sin embargo, la ilusión nacional no sólo está sostenida en la memoria colectiva de 47 millones de colombianos. El equipo tiene argumentos para creer que es posible vencer a este coloso sudamericano en el patio de su propia casa y capturar los tres puntos que impulsen la clasificación a ese mundial esquivo en los últimos tres lustros.

¡Qué lejos queda Francia, qué cerca está Brasil! La expresión no es apenas literal. Tiene bases en ese rendimiento que llevó a Colombia al podio de la tabla de posiciones en estas Eliminatorias. Y aunque hubo un paso en falso frente a Venezuela, contra Argentina será un partido diferente. Porque siempre es especial para la selección jugar contra su rival albiceleste. José Pékerman tomó nota de esta rivalidad durante los tiempos en los que dirigió al combinado local. Para él, a fin de cuentas, también será un duelo diferente. Será la primera vez que se enfrentará a su propio país, nada menos. Y aunque le corra sangre criolla por las venas, hoy será más colombiano que nunca.

Lo dejó claro en la conferencia de prensa que brindó ayer por la tarde en el hotel Sofitel de Los Cardales, su búnker a 70 kilómetros de la Capital Federal. “Tengo sensaciones encontradas. Es raro jugar contra Argentina. Pero, al mismo tiempo, me siento feliz por la selección en la que estoy”, admitió Pékerman, un entrenador que fue la piedra basal del exitoso proceso de los equipos juveniles argentinos y el mayor hasta que dejó su cargo, tras el Mundial de Alemania 2006.

Eso sí, no le corrió el velo a la alineación inicial que enfrentará a la Argentina. Pero admitió que tiene un plan A, en el que caso de que juegue Lionel Messi, y un plan B, en ocasión de la ausencia del crack. “Sobran las palabras para hablar de él. ¿Qué más se puede agregar?”, afirmó. “El equipo lo vamos a definir antes del partido, porque no pudimos trabajar con intensidad, teniendo en cuenta que apenas el lunes se sumaron Falcao y Aguilar y que los jugadores que llegaron de México participaron de una final muy desgastante”. Pékerman no confirmó los titulares porque esperaba que Alejandro Sabella anunciara la presencia de Messi, aunque ayer en la tarde trabajó con Wálter Montillo en su lugar.

Quedó abierta, entonces, la puerta para las especulaciones. De par en par. Y en ese sentido, hay que imaginar qué clase de partido puede plantear la selección. El martes, en el primer ensayo futbolístico a estrictas puertas cerradas, se utilizó un sistema 4-2-2-2, con Camilo Zúñiga y Pablo Armero por las bandas, más Carlos Valdés y Mario Yepes como marcadores centrales. No jugó Luis Amaranto Perea porque Pékerman observó el cansancio de la final que disputó con Cruz Azul ante América. Pero el exfutbolista del Atlético de Madrid y Boca Juniors sería el compañero de fórmula del capitán.

Los dos volantes de contención fueron Carlos Sánchez y Aldo Leao Ramírez, aunque luego ingresó Abel Aguilar. Y este es el nudo que no pudimos desarmar los periodistas en la previa, porque el volante del Valenciennes será uno de los inicialistas siempre y cuando juegue Messi, a quien La Roca marcó con categoría en el duelo de la Copa América 2011 disputado en Santa Fe. Aguilar, a esta altura, parece confirmado.

Aunque existe otra posibilidad. Si no juega La Pulga y Pékerman decide ser más atrevido, Juan Guillermo Cuadrado podría oficiar de lateral derecho, porque tiene notable proyección, y Zúñiga se mudaría al andarivel izquierdo, marginando a Pablo Armero. Entonces, el esquema sería 4-3-1-2, con James Rodríguez como enganche y Abel Aguilar como único mediocampista central. En cualquiera de los casos, Radamel Falcao y Teófilo Gutiérrez estarán en el ataque.

“Pueden variar los nombres, pero no las funciones. No vamos a variar sustancialmente”, manifestó Pekerman. Pero no soltó prenda de la formación. En cambio, disparó contra la designación del árbitro venezolano Marlon Escalante. Y explicó: “Había un formato que era no involucrar a los jueces de nacionalidades de equipos que compiten y el competidor nuestro es Venezuela. Nunca hablo de los árbitros, pero no me parece correcta esta nominación. Había referís de países neutrales que podrían dirigir este partido. Espero que no sea un problema para nosotros”.

Colombia se juega una parada brava en Buenos Aires. Con o sin Messi en el equipo argentino, el objetivo es el mismo: volver al mundial, ese que está a la vuelta de la esquina, en Sudamérica. No queda tan lejos. Ni por la distancia geográfica ni por los puntos cosechados en estas Eliminatorias. Tal vez esta noche todavía esté más cerca.