Colombia, como en su propia casa

El equipo nacional tiene técnico argentino y siete de sus jugadores triunfaron en la liga de ese país.

José Pékerman (izq.) y varios de sus colaboradores en el cuerpo técnico son argentinos. Para ellos, el duelo ante Colombia será muy especial.  /David Campuzano
José Pékerman (izq.) y varios de sus colaboradores en el cuerpo técnico son argentinos. Para ellos, el duelo ante Colombia será muy especial. /David Campuzano

Las puertas se abren de par en par en el interior del hotel Sofitel y se revelan los secretos de un viaje que no tiene que ver con el placer, pero se le acerca bastante para la selección de Colombia. Y en medio del juicioso trabajo que lleva adelante para lograr la clasificación mundialista después de un lustro de frustraciones, José Pékerman está en su casa, ante ese mismo público que aún valora la tarea que realizó a lo largo de una década de dedicación y que hoy le da sus frutos al equipo albiceleste. Los jugadores que formó e impulsó forman parte del plantel mayor. Muchos de ellos, sin ir más lejos, enfrentarán al combinado tricolor el viernes en el Monumental, empezando por Lionel Messi y Javier Mascherano, por citar dos casos más que emblemáticos.

Pero Pékerman y sus colaboradores no sólo están felices por haber pisado la tierra en la que nacieron. También, esos jugadores colombianos que adoptaron como propio un país que los motorizó en sus carreras. Gran parte de esta selección que conduce el estratega argentino hizo bases en estas latitudes antes de pegar el salto a Europa. Entonces, es común observar en cada entrenamiento la sonrisa bien dispuesta. No sólo por la actualidad del equipo, uno de los mejores a nivel suramericano y con grandes posibilidades de abrochar el pasaje al Mundial de Brasil 2014; también, por esos recuerdos que fluyen a cada paso.

De los 27 futbolistas que llegaron hasta aquí para jugar con Argentina, siete vistieron camisetas pesadas en el campeonato de este país, uno de los competitivos del continente. Y casi todos se dieron el gusto de dar, al menos, una vuelta olímpica, con todo lo que eso significa. Faryd Mondragón (campeón de la Supercopa y la Recopa con Independiente en 1995), Mario Yepes (Torneo Apertura en 1999 y Torneo Clausura en 2000 con River Plate), Luis Amaranto Perea (Torneo Apertura, Copa Libertadores y Copa Intercontinental, todos en 2003 con Boca Juniors), Radamel Falcao García (Torneo Clausura 2008 con River Plate), Freddy Guarín (Torneo Clausura 2006 con Boca Juniors) y James Rodríguez (Torneo Apertura 2009 con Banfield) pueden jactarse de haber sido campeones en Argentina. Al único que le quedó la asignatura pendiente fue a Teófilo Gutiérrez, polémico goleador, quien jugó 41 partidos en Racing Club y dos en Lanús y no logró un palmarés para su vitrina personal. Y si se tiene en cuenta la final que perdió con Cruz Azul en México, a pesar de su gol frente a las Águilas de América, se puede hablar de mala suerte. Pero se trata, a fin de cuentas, de jugadores ganadores. Un plus para esta selección, a la que Pekerman no sólo le agregó experiencia y juventud, también, futbolistas de pasado exitoso y hambre de más gloria.

“Para mí tuvo mucho que ver el paso por Argentina en el desarrollo de mi carrera. No es lo mismo ir a Europa desde Colombia que pasar por aquí. En mi caso, fue una marca que nunca me voy a olvidar en mi vida, porque estuve con Carlos Bianchi, que es el entrenador más ganador de todos y, de alguna manera, te enseña a competir. Con Boca Juniors ganamos todo. Y eso para un futbolista es determinante. Soy un agradecido de lo que viví en Argentina”, dice Perea, que de Boca fue al Atlético de Madrid.

“Vuelvo a mi casa. En River me formé, viví mucho tiempo dentro del club y significa mucho poder jugar este partido. Siempre es especial volver al Monumental y a este país, donde crecí y pasé gran parte de mi vida”, asegura Falcao, quien a diferencia de la mayoría de este grupo selecto, se crio futbolísticamente en Argentina. Porque llegó a los 15 años proveniente de Lanceros Fair Play y debutó profesionalmente con la banda roja sobre el pecho blanco de la mano de Reinaldo Carlos Merlo.

Su nuevo compañero en el Mónaco, James Rodríguez, dice que dejó muchos amigos en estas tierras y que sueña con un triunfo que le permita clasificarse al Mundial. Su bautismo en el fútbol fue en un club de su país, Envigado. De hecho, a los 14 años tuvo su primera vez con la camiseta del equipo naranja. Tres temporadas después le llegó la oportunidad en Banfield. “Fue algo muy lindo lo que pasé acá. Tengo vivencias muy especiales y estoy contento de jugar este partido”, puntualiza el talentoso mediocampista.

“Creo que fui uno de los pioneros. Llegué a principios de los noventa, viví seis años aquí y me han tratado de maravillas. Argentina es un país muy caro a mis afectos. Y venir a jugar este partido es muy especial. Dan ganas de meterse en la cancha”, reflexiona Mondragón, de 41 años, quien jugó en Argentinos Juniors e Independiente.

La presencia argentina, entonces, es grande en la selección de Colombia. Por Pékerman, sus colaboradores Néstor Lorenzo, Pablo Garabello y Patricio Camps, además del preparador físico, Eduardo Urtasún. Por esos siete jugadores colombianos que dejaron una huella acá. A casi 5 mil kilómetros de la tierra del café, todos ellos se sienten como en su propia casa.