Colombia y Brasil, dos naciones unidas por el fútbol

Garrincha, Dida, De Freitas, Quarentinha, Valdomiro, Sapuka, entre otros, fueron algunos brasileños que jugaron para equipos nacionales.

EFE

La llegada de Ronaldinho a Bogotá hizo sentir al brasileño como en casa, como si llegara luego de ser campeón en otro lugar a su amada Porto Alegre. Los colombianos, así como recibieron a Messi en el aeropuerto de Barranquilla para ver el partido de Colombia ante Argentina por las eliminatorias al Mundial, se volcaron sobre el aeropuerto El Dorado de la capital para ver al astro, pronto a retirarse, Ronaldo de Assis Moreira, más conocido como Ronaldinho Gaucho.

Sin embargo, este no ha sido el único brasileño que en Colombia se ha ‘sentido como en casa’. Por las tierras cafeteras han pasado diferentes personalidades del fútbol brasileño que marcaron la historia y la forma del deporte colombiano.

Garrincha, Dida, De Freitas, Quarentinha, Valdomiro, Sapuka, entre otros, jugaron para equipos nacionales, pero Pelé, Ronaldo, Robinho o Cafú marcaron historia al llegar a tierras colombianas y ser ovacionados por miles de colombianos que, en todos los mundiales a los que no fue la selección Colombia, alentaron a la verde-amarela.

El Rey Pelé, de hecho, tiene una historia recopilada por Alberto Salcedo Ramos, en la que el astro fue expulsado y debió ingresar de nuevo al campo por petición del público. Esto sucedió en Bogotá, el 17 de julio de 1968, en un partido amistoso entre Colombia y el Santos de Brasil. El jugador, al parecer, debía ser expulsado por una entrada fuerte, a lo que el árbitro, el ‘Chato’ le mostró la tarjeta roja, sin embargo, la multitud, que más que ir a apoyar a la selección Colombia había asistido a El Campín por ver la magia del brasileño, protestó la decisión y la Federación le permitió el reingreso al campo de juego.

El Atlético Junior tuvo en sus filas a otra figura brasileña, Heleno de Freitas. El delantero de 1,80 metros de estatura arribó a Colombia en la época del Dorado. Un momento histórico para el fútbol colombiano en el que estrellas del fútbol internacional jugaron en equipos cafeteros.

De Freitas sólo salió de Brasil para jugar en Boca Juniors de Argentina en 1948 y para vestirse de tiburón en 1950. En Colombia marcó nueve goles, cuatro de ellos en su debut ante el Atlético Bucaramanga. En 15 partidos en tierras colombianas se ganó el cariño de hinchas y personalidades como Gabriel García Márquez quien nunca ocultó el amor que tenía por el jugador. Sin embargo, se fue del equipo barranquillero con 30 años sin copas ni reconocimientos, pero con una marca especial para el fútbol nacional.

El Júnior no sólo trajo a De Freitas, otra estrella del fútbol brasileño también vistió los colores del equipo barranquillero. Era Garrincha. Con 35 años, el delantero que fue apodado como “A Alegria do Povo” (La alegría del pueblo), sólo jugó un partido en Colombia. Fue ante Santa Fe en el estadio Municipal Romelio Martínez. El equipo perdió 2-3 y Garrincha hizo maletas para volver a Brasil. La gente de La Puerta de Oro de Colombia lo ovacionó desde el primero de los pocos días que duró en Barranquilla, el jugador se sentía como en casa, pero una decepción amorosa lo obligó a volver a su nación.

Algunos recordarán a Dida. Pocos sabrán que no se habla del gran arquero contemporáneo, sino de un pequeño delantero. Aquel brasileño que anotó uno de los goles más bonitos que se ha marcado con la camiseta del Junior de Barranquilla. Su nombre, Edwaldo Alves Santa Rosa. Fue apodado Dida y además de jugar en Colombia entre el 66 y el 67, aparecer en 67 partidos y marcar 33 goles, fue campeón del mundo con el Brasil de Pelé en Suecia 58. Perdió la titular en ese mundial, pero ostenta entre tantos otros títulos un puesto en la selección de Brasil, un espacio en el corazón del hincha juniorista y en la historia del Flamengo, equipo donde es leyenda.

Otro jugador brasileño que hizo parte del fútbol colombiano y que actuó con el Unión Magdalena, Deportivo Cali y Júnior, fue Quarentinha. Jugó en Colombia 112 partidos, donde anotó 63 goles, y aunque jugó con tres equipos, siempre será recordado por los hinchas del equipo samario y los azucareros, ya que tuvo un alto número de goles entre el 65 y 66.

No sólo Júnior tuvo en sus filas jugadores nacidos en Brasil. El Tolima trajo a un ‘crack’ para 1982 cuando fue subcampeón y jugó la Copa Libertadores. El delantero se llamaba Aparecido Conizete De Oliveira, pero lo conocían con el apodo de Sapuka. Jugó en Colombia 174 partidos e hizo 68 goles. Comenzó en el Tolima, pero pasó por Santa Fe y Nacional.

Otro de los más recordados jugadores brasileños que pasaron por Colombia y marcaron en la historia, fue el delantero de Millonarios Valdomiro Vaz Franco o como lo llamaron los comentaristas y el argot popular, ‘Valdomillos’. Jugó con el equipo embajador en 1980 y 1981. Jugó 86 partidos, marcó 20 goles, pero era la pesadilla de los arqueros contrarios cuando había un tiro libre, los convertía constantemente.

El público colombiano tuvo afinidades por los astros brasileños, esos jugadores que enamoraban con el Jogo Bonito, los que hacían llenar estadios y que eran aclamados por los hinchas colombianos. Con el tiempo esto se ha ido disipando, se ha transformado, pues el fútbol cafetero ahora tiene sus propias características, con algo del fútbol de la frontera, pero con personalidad. Ahora, que la selección Colombia vuelve al mundial, los hinchas del fútbol del país podrán volver a alentar a un equipo propio, no a los brasileños que dejaron huella en este país.