Costas prepara la vuelta a Santa Fe

El técnico argentino de 53 años ya tiene acuerdo de palabra con el presidente César Pastrana para regresar al cuadro cardenal. Sólo falta la firma. Alexis García renunció este miércoles.

 Gustavo Costas, en su etapa como técnico de Santa Fe. / Andrés Torres
Gustavo Costas, en su etapa como técnico de Santa Fe. / Andrés Torres

Lo meditó un rato, después de un año sabático y la frustrada experiencia en Atlas de México. Lo analizó con sus afectos, esos que lo acompañan a sol y a sombra. Pero está decidido a regresar a Colombia. En las próximas horas, Gustavo Costas le dirá “sí” a la propuesta de Santa Fe y se transformará en el entrenador del equipo cardenal. El estratega argentino, campeón de la Liga Águila 2014-2 y de la Superliga 2015, prepara la vuelta. Y la mitad roja de Bogotá está feliz, tal cual expresó a través de las redes sociales, convirtiéndose en segunda tendencia en Twitter a nivel nacional, después del Día de la Independencia.

“Casi seguro que voy a terminar dirigiendo allá”, le dijo Costas a El Espectador antes de viajar a la costa argentina, donde tiene pensado descansar unos días por las vacaciones de invierno, mientras su agente define los detalles que restan para que el ídolo de Racing Club acepte el cargo. Fue una respuesta breve porque no quiere hablar demasiado hasta que terminen las conversaciones entre su representante, Jito Alonso, y el presidente del club capitalino, César Pastrana. El cuadro cardenal oficializó ayer la salida de Alexis García, quien nunca engranó con la afición santafereña y en gran parte a eso se debió sus renuncia, pues matemáticamente no le fue mal en el banquillo. “El profesor García se despide de su cargo manifestando que se va con la certeza de haber brindado lo mejor de su profesionalismo, trabajo y conocimiento en procura de los objetivos trazados y agradece el respaldo del presidente y los miembros de la institución”, dice el comunicado difundido por el club bogotano.

Lejos de ser un profeta en su tierra, la única propuesta que tuvo Costas fue de Temperley, un club de la Primera División que ascendió el año pasado y no podía pagarle el contrato. Le dijo “no, gracias”. Después coqueteó con Cerro Porteño, uno de los grandes de Paraguay, equipo al que dirigió entre las temporadas 2005-2007 y salió campeón. Despedido Gustavo Morinigo, recibió un llamado que el entrenador desechó y terminó asumiendo Gustavo Florentín. Costas sabía que estaba Santa Fe al acecho.

Hay una motivación extra para el profe argentino, al margen del cariño y la aceptación que tiene entre los aficionados, que valoran las campañas que terminaron en sendas vueltas olímpicas: el fértil terreno que existe en el ámbito internacional para Santa Fe. Los capitalinos tienen por delante tres torneos que lo seducen: la Copa Suruga Bank, que disputará ante Kashima Antlers, el 10 de agosto en Japón; la Recopa Sudamericana, que se jugará el 18 y el 25 de agosto ante River Plate, nada menos, y la Copa Sudamericana, que para los cardenales comenzará en los octavos de final. A sus íntimos ya les comentó que lo seducen esas competiciones, más allá de que deberá enderezar el barco que anda a la deriva en el torneo colombiano.

Justo cuando aparecía Júnior de Barranquilla en la órbita, después de la renuncia de otro Alexis Mendoza, Santa Fe apuró las gestiones para reemplazar a Alexis García. Y se comunicó con el apoderado de Costas, que conoce a varios de los futbolistas que están en el plantel y tiene un trato preferencial con Ómar Pérez, el capitán. Con una efectividad del 62,28 % (76 partidos dirigidos, con 42 triunfos, 16 empates y 18 derrotas) y dos títulos en su palmarés, el argentino de 53 años prepara las valijas. Es más, ya les avisó a sus colaboradores que estén atentos, que en cualquier momento parten rumbo a Bogotá.

Costas está a un pasito de volver a Santa Fe, que en apenas cuatro meses volvió a cambiar de técnico. Después de la salida de Gerardo Pelusso en marzo, su nombre sonó fuerte, los cardenales terminaron contratando a García. Entonces el argentino estaba esperando la oferta del Atlas. No le fue bien en Guadalajara. Dirigió 15 partidos y apenas ganó dos. “En 64 años, Atlas salió dos veces campeón. Algo mal están haciendo. Y por acá pasaron Bielsa y Brindisi, entre otros grandes entrenadores de mi país. No es casualidad”, declaró cuando dejó los Zorros, a finales de abril. 90 días después, ya cicatrizó la herida. Y está dispuesto a volver a Santa Fe. Por la gloria internacional, después de haber triunfado fronteras adentro. Desempolva los leggins.