Eduardo Retat: "Mi experiencia no la tiene nadie"

Con la victoria del sábado frente a Itagüí en el último minuto, su equipo se salvó del descenso directo.

Eduardo Retat, técnico de Patriotas
Eduardo Retat, técnico de PatriotasArchivo

Llegó hace cuatro fechas a dirigir al equipo y ha logrado cinco unidades.

Cuando Eduardo Julián Retat llegó hace menos de un mes a dirigir a Patriotas encontró un equipo fisurado. “Estaban caídos anímicamente y curiosamente había siete lesionados y dos necesitados del quirófano”, explica el estratega de 64 años. Pero la crisis y el nerviosismo por el descenso le importó poco o nada: “Hablé con ellos y estuvieron de acuerdo con mi filosofía. Ahora nos hemos salvado del descenso directo que era lo primero que queríamos lograr. Aquí le apostamos al trabajo”, añade.

Su temperamento contagia: siempre ha sido así, desde que jugaba como volante de marca en los años 60 y 70. De hecho, cuando se estrenó como profesional en Santa Fe (12 de mayo del 68) contra Júnior fue enviado al hospital por una patada de Oswaldo Pérez. La lesión: rotura de ligamentos internos y cruzados, pero el samario de entonces 20 años no tiró la toalla a pesar de que los médicos calcularon 95% de posibilidades de no poder volver a jugar. Los silenció cuando en el 73 y 76 salió campeón con Atlético Nacional. Ahora muchos lo daban como técnico retirado y pero los resultados lo están respaldando.

¿Qué le responde a esos que lo veían por fuera del fútbol?
Mi experiencia no la tiene nadie: he dirigido chicos, grandes en todas las circunstancias. Y eso no se aprende a la vuelta de la esquina. Tengo una serie de conocimientos que debo transmitírselos a los jugadores. Y esa información que yo tengo no se aprende sólo en un aula, sino a través de una carrera de muchos años. Y yo tengo muchas vivencias, conclusiones.

¿Le sorprendió que lo llamaran hace cuatro fechas para que dirigiera al club?
No porque hace poco tuve acercamientos con Cúcuta y la verdad es que no salieron las cosas porque yo no quise. Quería un descanso y cuando me contactaron de Patriotas no lo dudé porque ya había dirigido acá cuando estuve en la B y siempre me trataron bien. El objetivo es salvarnos del descenso y lo veo muy posible, el equipo está mejorando en fútbol y motivación.

Cambiar el calor de Santa Marta por el frío de Tunja, y la tranquilidad por la presión de Patriotas. ¿Cómo se ha sentido?
Siempre encontré una buena acogida en esta ciudad, siempre lo palpo de esa forma. Además, conozco muy bien a los dueños del equipo y tuve la confianza de venir a dirigir. Por eso lo he disfrutado y no me asusté con el reto de evitar la promoción y el descenso directo.

¿Y cómo encontró el ambiente?
En la ciudad mucho nerviosismo, con mucho miedo con respecto al descenso. El equipo estaba caído anímicamente y lleno de lesionados. Entonces me senté con ellos, les dije que quería que se pararan así, que defendieran y atacaran de una forma. Y ha funcionado.

¿Algún momento le ha costado adaptarse a las costumbres de las nuevas generaciones?
No, yo tengo ventaja tremenda en eso porque trato de hablarles. En la cancha les explico porque deben correr hacia atrás o adelante, si debe correrse al medio para retroceder. Trato de buscar un funcionamiento correcto. Y eso no lo enseñan los tecniquillos.

¿Sufrió mucho en el partido contra Itagüí?
Itagüí es un equipo muy duro, llevaba no sé cuántas fechas invicto y nosotros pudimos sólo hasta los últimos minutos. Eso es fruto de la motivación general e individual que teníamos y de la planeación durante la semana. Jugamos de una manera adecuada en el aspecto táctico. Este grupo ha reaccionado y estoy convencido de que si terminamos esta fecha con cinco puntos de ventaja sobre Cúcuta, permaneceremos en la primera división.

¿Hay equipo para eso?
El grupo anda bien. Los que estaban lesionado, como el caso de Martínez que anotó el sábado, ya están teniendo muchos minutos para demostrar lo que tienen. Cuando yo llegué vi a un equipo muy ordenado en defensa y con buen material ofensivo y ahora es que está ratificando esas capacidades porque las hemos venido mejorando.