Edwin Valencia: El veto quedó en el pasado

El volante de 27 años, que volvió a la selección tras seis años de ausencia, estará en la lista de convocados que se daría a conocer este jueves.

El volante Edwin Valencia fue titular frente a Uruguay y Chile. /  EFE
El volante Edwin Valencia fue titular frente a Uruguay y Chile. / EFE

El técnico Juan Carlos Grueso preguntó desesperado a sus discípulos de la selección juvenil del Valle que quién creía tener facultades de recuperación: un día antes de un partido se lesionaron todos sus volantes de contención. Sólo una persona levantó la mano. Era un delantero, un antagónico: Edwin Valencia, que se acordó de su tío Manuel, defensa del Cali en los años 90 y por quien se motivó a jugar fútbol cuando lo veía por televisión desde su casa en San Antonio de los Caballeros, corregimiento de Florida, Valle. Pensó que era cuestión de emular algo de su tío y se ofreció como alternativa. “Luego debuté como profesional (2004) en esa posición con un América que dirigía Alberto Suárez. Y ahí me quedé”, recuerda Valencia, el volante que no se incomoda en la zona de contención ni creativa ni defensiva.

Su versatilidad sedujo a José Néstor Pékerman, técnico que lo convocó luego de un letargo que generó un supuesto veto en la selección de Colombia. En 2006, indispuesto porque América no pagaba su salario, decidió solicitar sus derechos deportivos y desde entonces no lo llamaron más.

“Juan Miguel Rodríguez, entonces dueño de América, me juró que si salía del equipo no iba a tener la oportunidad de volver a jugar en un club colombiano y que menos iba a poder estar en la selección”, recuerda Valencia.

Actual volante del Fluminense de Brasil, Valencia habla desde su apartamento con vista a las playas de Copacabana, Río de Janeiro. Transmite con sus palabras la satisfacción del regreso triunfante y la expectativa optimista del juego del 12 de octubre ante Paraguay.

Su vuelta a la selección desmitificó el hipotético veto…
Eso quedó en el pasado, ya pienso de forma diferente, especulé mucho. Pero cuando sostuve el papel de la convocatoria en mis manos, me tranquilizó. Me devolvió la felicidad.

Además, volvió para ser titular...
Fue muy bonito, además mis compañeros me hicieron sentir como en familia. Antes de salir para el estadio de Barranquilla para enfrentar a Uruguay hablé con mi mamá y mi esposa. En el bus y el camerino escuchamos música con los compañeros. Y luego vimos toda esa gente en el estadio. Fue muy emocionante.

¿Quiénes lo recibieron mejor?
Yo hablé con todos. La verdad, hay una armonía grande. Pero por el proceso en selecciones juveniles y en América mantuve más cercanía con Pablo Armero y con Carlos Valdés, con quien además compartí habitación. Me divertí mucho con ellos o ¿quién no se va a reír de las historias y chistes de Armero? Recordamos esas épocas en la casa hogar de América. Fue especial el reencuentro.

Segundos en las eliminatorias, rivales próximos de la selección colera y novenos en el ranquin de la FIFA. ¿Todo parece un presagio para el partido del 12 frente a Paraguay?
No he visto mucho a ese equipo. Pero ese cuento de que vienen mal y que por eso serán más fáciles, no me parece. Por el hecho de que van a querer recuperarse es que el juego será muy difícil, más que contra Uruguay, porque ellos vienen sólo a ganar. Nada más. No nos podemos desconcentrar por el buen momento.

Con la prensa, Pékerman es hermético y de pocas palabras, ¿cómo es con ustedes?
Es muy puntual, dice lo que quiere de cada jugador. Contra Uruguay sólo supimos la nómina un día antes del partido. Y eso es bueno porque genera expectativa y competencia sana dentro del grupo. Todos creen que pueden ser titulares y él guarda el secreto lo más que pueda.

¿Nos lo oculta a todos entonces?
Es su estilo, trata de no dar ventajas al rival de esa forma. Contra Chile nos dijo la noche antes del juego. Aunque por las prácticas uno ya se va dibujando una idea. El problema es que hasta no tener la palabra del técnico no te puedes sentir titular, menos con Pékerman.

¿Ya tiene indicios de su titularidad frente a Paraguay?
Aún no sabemos quiénes son los titulares, menos si recordamos que hay excelentes jugadores en mi posición. Quedo tranquilo por mi rendimiento contra Uruguay y Chile, pero no significa que sea titular contra Paraguay.

¿Su titularidad estará condicionada por el error suyo en Santiago contra Chile?
El error que cometí en Santiago lo acepto, pero sólo le ocurre a los que juegan y yo lo hice bien en general. Sólo queda esperar lo que Pékerman decida.

Con Pékerman parece que volvió la era del enganche. Hasta los de recuperación como usted son 10 disfrazados…
Hablando por los de mi posición, Carlos Sánchez, Fredy Guarín, Abel Aguilar y yo tenemos la cualidad de marcar y quitar balones, pero la tranquilidad de manejar y sacar al equipo. Tenemos un buen primer pase y eso les beneficia a James Rodríguez y a Macnelly Torres. Entre todos nos damos pases redondos y eso facilita el trabajo.