El camino al Mundial

La segunda jornada de la eliminatoria promete buenos partidos, como Paraguay-Uruguay y Chile-Perú.

Arrancó la competencia más difícil de la eliminatoria al Mundial de fútbol Brasil 2014. Se trata de la definición de los cupos que corresponden a Suramérica y que en esta oportunidad le otorgan a las distintas selecciones una ventaja común: Brasil no juega porque va a ser el local en tres años. Y de entrada, transcurrida la primera fecha, la primera conclusión es que quien ceda puntos de local va a rezagarse y que defendiendo su plaza cada equipo puede aspirar a estar en la cita mundialista.

Este martes debuta Colombia ante Bolivia, que ya tuvo su primer revés en calidad de visitante ante Uruguay, con quien salió derrotado por 4-2. Y tiene tan claro el técnico del equipo boliviano lo que significa jugar contra Colombia que públicamente ha dicho que es el partido más importante de su vida. El seleccionado boliviano, que hasta ahora sólo ha participado en el mundial de Estados Unidos 1994, confía en derrotar a su similar de Colombia, pero el equipo de Leonel Álvarez entiende que sumar de visitante con equipos en apariencia menos fuertes es clave para sus aspiraciones.

De confirmarse los anuncios, la gran novedad en el equipo colombiano es la ausencia en la plantilla titular de su goleador Falcao García. En su reemplazo, desde el primer minuto estará el atacante del Racing, Teófilo Gutiérrez. Hasta la prensa boliviana se ha mostrado sorprendida con este cambio, que en últimas demuestra las precauciones que quiere tomar el técnico Leonel Álvarez para jugar en una plaza como La Paz, en donde además del reto deportivo se afronta un desafío físico, pues al altura suele ser aliada del equipo local, que bien conoce sus condiciones.

Los otros partidos de la fecha de eliminatorias de Suramérica de esta semana no son menos difíciles. Paraguay, después de salir derrotado en Perú por 2-0, recibe en a Asunción al actual campeón de la Copa América, Uruguay. Históricamente este lance siempre ha sido un verdadero clásico y en esta ocasión la circunstancia no puede ser inferior. Paraguay, habitual asistente de los últimos mundiales, está viviendo un recambio generacional determinante, mientras que el equipo de la banda oriental vive un presente exitoso en el que cabe recordar que fue el mejor equipo suramericano en el Mundial Sudáfrica 2010.

Los dirigidos por Óscar Washington Tabarez ya demostraron que en Montevideo van a ser un equipo arrollador. Bolivia se llevó cuatro goles en la jornada inaugural. Pero así mismo, cedió mucho en su parte defensiva y ya cuenta con dos goles en contra. Ahora el reto es jugar de visitante ante un rival tradicional como la selección paraguaya. Y mirados los números, el equipo guaraní en anteriores eliminatorias ha sido muy sólido en su plaza, lo cual prevé un partido de tú a tú, aunque el más urgido es el equipo de Franciso Arce, que debe empezar a sumar desde esta misma semana.

El tercer encuentro guarda tantas expectativas como los dos anteriores. Chile y Perú jugarán en Santiago un partido crucial. El combinado austral, ahora de la mano de Claudio Borgi, fue la gran novedad en las eliminatorias a Sudáfrica 2010 y se jugó un gran Mundial con el equipo de Marcelo Bielsa. Sin embargo, cayó aparatosamente en la primera fecha de las eliminatorias contra Argentina por marcador de 4-1. La afición local entiende que la forma de enderezar el camino es pasando por encima de Perú, que desde los años ochenta no tenía una selección que despertara tantas expectativas como la que hoy orienta Sergio Marcarián, con un equipo renovado y competitivo.

De hecho, su triunfo en la primera fecha contra Paraguay por marcador de 2-0, sólo demostró lo que ya se vio en la Copa América: la selección de la banda roja en esta ocasión va a dar la pelea. Y tal parece que de la mano de Marcarián se van a superar las fricciones del pasado inmediato que impidieron que sus principales estrellas del fútbol internacional participaran en los desafíos de su selección. Esta vez, se le vio jugar juntos a Farfán, Pizarro, Vargas y Paolo Guerrero, junto a nuevos jugadores de la tradicional escuela peruana de excelentes condiciones técnicas. No cabe duda que esta vez Perú no será un convidado de piedra, pero tendrá que ratificarlo en calidad de visitante.

La jornada eliminatoria de esta semana en Suramérica la complementan el juego entre Venezuela y Argentina. Para los locales, la búsqueda de su primer Mundial sigue siendo un espacio inédito. En ese sentido, todo lo que haga por este objetivo es importante, y en su haber cuenta con una evolución positiva de su seleccionado de mayores, tal como lo demostró en la última Copa América. Aunque salió derrotado 2-0 en su primer encuentro con Ecuador, el equipo de César Farías ya no es la cenicienta del torneo, pero tiene un rival bravo al frente, ni más ni menos que Argentina, que pasó por encima de Chile en la fecha inaugural por marcador de 4-1.

Con una novedad en el equipo gaucho: la capitanía de Lionel Messi le convino muy bien al jugador que sacó su talento a relucir y obró como el director de orquesta de un seleccionado que es el primer favorito a ganar una de las plazas del Mundial Brasil 2014. De la mano de Alejandro Sabela, la selección argentina logró un equilibrio que paradójicamente, y a pesar de que se trata de casi los mismos jugadores, no tuvo bajo la conducción de Sergio Batista. Pero Argentina es Argentina y en asuntos de fútbol, para nadie es un secreto que se habla de un campeón mundial haciendo respetar su escuela y sus condiciones. En Venezuela tendrá que demostrarlo este martes.

La jornada tendrá como ausente por descanso obligatorio a la selección de Ecuador, que orienta el colombiano Reinaldo Rueda. Pero será un momento tranquilo porque su victoria como local 2-0 ante Venezuela, ya le dio la primera medida de lo que va a determinar la competencia en Suramérica: hacer respetar la casa. En síntesis, se viene la segunda fecha de la eliminatoria mundialista en Suramérica y por ahora todos los equipos están en igualdad de condiciones. Las diferencias se han acortado, pero sólo cuatro equipos tendrán la opción de acompañar a Brasil en 2014.