El camino a la sexta estrella de Santa Fe

El cuadro cardenal definió el título en el Atanasio Girardot enfrentando a Independiente Medellín.

Independiente Santa Fe, campeón en 1975. Archivo

“No fue el cuadro santafereño el de mejor nómina al iniciar el campeonato, inclusive no fue de los favoritos, pero sus hombres de la mano del chileno Francisco Hormazábal, el liderazgo de Juan Carlos Sarnari, la recuperación de Bolaño, Recúpero, Pacheco, López y Alonso ‘Cachaco’ Rodríguez, la creación de Alfonso Cañon, la lucha de Tébez, la seguridad de Luis Gerónimo, la rapidez de Ernesto Díaz y los goles de Pandolfi encontraron la mística necesaria y el amor propio para pelear todos los partidos como una final”, así reseñó El Espectador el equipo campeón de 1975 en el fútbol profesional colombiano.

Y ese protagonismo que fue adquiriendo con el pase de los partidos quedó demostrado en las tablas de puntuación de aquel año, pues el conjunto ‘Cardenal’ culminó tercero del Apertura y primero del Grupo A en el finalización, posiciones que mostraron que aspiraba seriamente al título al título.

Por eso los dirigidos por Hormazábal se mostraron fuertes tanto de locales como de visitantes desde el Inicio del hexagonal. Con un triunfo ante el Bucaramanga por dos goles a uno, luego el empate con Cali 1-1, y la vibrante victoria sobre a Millos 3-2, empezaron a dar indicios de lo que estaba hecho Santa Fe. Luego vino la derrota en Barranquilla por 1 – 0 con Junior y finalizó la primera vuelta en Bogotá derrotando a un Independiente Medellín que tenía a José Néstor Pékerman como uno de sus jugadores más valiosos por 3-1.

En la segunda vuelta le ganó a Bucaramanga nuevamente por 3-1, venció a Cali por 2-1, empató con Millos a un tanto, goleó a Junior 3-0 y finalizó la ronda con una victoria sobre el Medellín por 2-1. Ese día en el estadio Atanasio Girardot de la capital antioqueña empezó ganando el Medellín con gol de Álvaro ‘Polaco’ Escobar de penal. Luego Cañon, también de penal y Héctor Cespedes sellaron la victoria cardenal. Esa fue la recompensa a una gran equipo que finalizó con 16 puntos producto de 7 victorias, dos empates y una derrota.