El futbolista que debutó como profesional a pesar de su discapacidad

Lorenzo Orellano, jugador de Uniautónoma sin el antebrazo izquierdo, disputó en la noche del miércoles ante el Atlético Júnior su primer encuentro.

Lorenzo Orellano, futbolista de Uniautónoma. Foto: Henry Bermúdez, Uniautónoma

Al minuto 16 del segundo tiempo ocurrió un hecho sin precedentes en el fútbol colombiano. Giovanni Hernández, técnico de Uniautónoma, envió al campo al cartagenero, de tan solo 16 años, Lorenzo Orellano, jugador que a pesar de tener una discapacidad física logró cumplir su sueño: jugar fútbol profesional.

En la tribuna, y desde que la afición barranquillera llegó al estadio, hubo expectativa por su posible debut. Por eso, cuando empezando el segundo tiempo inició el calentamiento, las miradas se fijaron en él. Y, luego, cuando el estratega de los aurirrojos lo llamó a la raya, los presentes en el Metropolitano quisieron ver los motivos por los cuales el timonel vallecaucano decidió convocarlo para este juego, nada menos que el clásico barranquillero.

Y no desentonó. Ingresó al juego un minuto después que los universitarios lograron la igualdad, tras un remate del volante barranquillero James Sánchez, y en su contacto inicial con el balón tocó de primera. “Cuando se debuta, lo importante es tocar de primera intención para no perder el balón y cometer errores. Así, uno va ganando confianza. Gracias a Dios hice un buen debut”, dijo Orellano tras finalizar el partido.

Contó que en el intermedio del compromiso Giovanni le anunció que su debut iba a ser antes de los primeros 15 minutos. Al recibir el llamado del estratega universitario, asegura, no sintió nervios. “Me dijo que jugara como cuando él debutó, que jugara como yo sabía jugar con los niños de mi edad y gracias a Dios todo se dio”, comentó.

A Orellano esos 30 minutos que jugó le alcanzaron para, incluso, hacer un centro a la cabeza de Déiber Ballesteros que por muy poco no terminó en gol. “Tenía ganas de desbordar, pero me tranquilicé y tomé la decisión correcta”, recordó.

Sabe que hoy se convirtió en un día histórico. “Sí, nos constituimos en historia Uniautónoma Fútbol Club, Giovanni y yo, todo gracias a los directivos y a la Universidad Autónoma del Caribe”, señaló.

Si hubo alguien feliz en el estadio Metropolitano con la aparición de Orellano en el campo, ese fue Giovanni Hernández, el directo responsable de este día inolvidable para el cartagenero y el balompié nacional. “Me llena de orgullo haberle podido dar la oportunidad de jugar en el fútbol profesional. Sé que no es la solución porque es un niño, pero probó jugar en el fútbol profesional y eso me deleita a mí por esa linda oportunidad de dársela a él y porque los muchachos lo ayudaron para que estuviera feliz en el campo”, dijo el técnico caleño.

Recalcó que le dio la oportunidad porque, sin duda, tiene condiciones. “Antes de entrar le pregunté si estaba nervioso, pero estaba muy tranquilo. Le di la oportunidad porque tiene capacidad y condiciones para jugar”.

Al final Uniautónoma y Atlético Júnior igualaron 1-1 en el partido de la quinta fecha de la Copa Águila.