El regreso soñado de Jefferson Duque

Tras superar una lesión de ligamento cruzado en la rodilla derecha, el delantero antioqueño no sólo volvió a jugar, sino que marcó en la victoria de su equipo ante el Medellín.

Desde cuando llegó a Nacional, Jéfferson Duque ha disputado 45 partidos por Liga y ha marcado 17 goles. / Luis Benavides

Pasaron exactamente 289 días para que Jéfferson Duque volviera a disputar un partido oficial con el Atlético nacional. Y no sólo volvió, sino que marcó el tercero de su equipo, en la victoria 3-1 ante el Poderoso de la Montaña.

“Gracias a Dios pude contribuir con un gol. Lo sufrí mucho desde la casa cuando veía a mis compañeros, pero gracias al trabajo de todos me recuperé bien y ahora les puedo aportar con anotaciones”, dijo Duque, tras su feliz regreso.

Precisamente, la última vez que había pisado una cancha de fútbol, había sido en un clásico paisa ante el Medellín en julio del año pasado. Una rotura de ligamento cruzado y lesión meniscal en su rodilla derecha era el diagnóstico que en ese momento lo alejaba otra vez de las canchas —en 2012, en un juego de la Liga ante el Deportes Tolima y tras convertir dos anotaciones, sufrió igual traumatismo—.

Pero a pesar de las malas noticias, Duque siguió luchando. Desde pequeño, La Fiera, como le dicen sus amigos, no sólo se caracterizaba por su gran capacidad goleadora, también por las ganas de salir adelante. Debutó en 2005 como jugador profesional en el Depor de Aguablanca, de allí pasó al Pereira hasta 2009 y luego se fue al Rionegro en donde forjó su camino como goleador. Marcó 31 anotaciones que rápidamente lo pusieron en la mira de varios clubes de primera.

Sin embargo, fue Nacional el que se fijó en él. “Es un jugador que se ha beneficiado de su paso por la B, pero ya es momento de que Jéfferson se consolide en la máxima categoría”, afirmaba Juan Carlos Osorio al momento de ficharlo en 2012. Y no se equivocó.

Ahí comenzaba para Duque el sueño de estar en la máxima categoría del balompié colombiano. Tuvo que lidiar con muchos problemas personales, sacrificar varias cosas en su vida, pasar por grandes decepciones, pero siempre supo que su futuro estaba ligado con el fútbol y que sus goles valdrían títulos, como el que le marcó a Santa Fe en la final de 2012.

A pesar de sus lesiones, sabe que es un referente en el plantel paisa y es consciente de que sus anotaciones con Nacional son fundamentales para respaldar su arribo a uno de los clubes más importantes del país. Y el domingo, ante su hinchada, lo confirmó aún más.

Faltaban 20 minutos para que el clásico, que en ese momento ganaba Nacional 2-1 finalizara. Entonces fue cuando el técnico Osorio miró al banco y le dijo a Duque que ingresaría al partido.

El delantero antioqueño de 27 años se encomendó a Dios, estiró sus músculos y calentó un poco, se puso la camiseta número nueve y saltó al terreno de juego. Una mezcla de ansiedad y felicidad se veía en su rostro. Y no era para menos: después de casi ocho meses de estar alejado de las canchas, era el momento de volver.

Ingresó y aunque al principio no tocó la pelota, en el minuto 78 de juego Jonathan Copete desbordó por izquierda, lanzó un centro al área y Duque, como una fiera, se adelantó al defensa del Poderoso y con un certero cabezazo pondría a celebrar a los más de 30 mil hinchas que estaban en el Atanasio Girardot.

“Este gol se lo dedico a mi familia y a toda la gente de Nacional, que siempre me apoyó y que siempre ha estado ahí desde que me lesioné hasta el último día de mi recuperación”, expresó Duque tras marcar en el clásico paisa número 284 y agregó: “Me sentí muy bien, creo que era el partido indicado, el escenario perfecto para volver a las canchas. Siempre es duro estar por fuera y más por una lesión, pero vengo trabajando bien en los entrenamientos, le vengo demostrando al cuerpo técnico que estoy para cuando me necesiten”.

“Tenemos muy buenas alternativas. El que entra creo que está cumpliendo con la función de aportar goles y eso es muy bueno para el equipo”, finalizó el delantero del cuadro verde, que sabe que todavía tiene que ponerse a punto para ser el nueve titular.