El renacer de "Rufay" Zapata

El arquero vallecaucano se convirtió en el cerrojo de la portería santafereña en el partido de la Superliga contra Atlético Nacional. Todo indica que será titular en 2015.

Óscar Pérez - El Espectador

Cuando Róbinson Zapata le atajó el tiro libre a Gilberto “Alcatraz” García el pasado martes en el partido de vuelta de la Superliga, los hinchas santafereños empezaron a corear su nombre y numerosos aplausos bajaron de las gradas. Acaba de realizar una espectacular atajada y durante todo el partido se mostró seguro bajo los tres palos. Ese día Santa Fe sumó un nuevo título y “Rufay” se convirtió en una de las figuras del cuadro cardenal.

De esta manera Zapata, nacido en Florida, Valle del Cauca, hace 36 años, respondió a la confianza entregada por el argentino Gustavo Costas para defender el puesto que dejó Camilo Vargas, y el nivel que mostró fue similar al que le permitió debutar en América de Cali hace 17 años, cuando apenas celebraba su cumpleaños número 20.

Sin embargo, no todo fue color de rosa para el vallecaucano en sus comienzos. A Robinson le tocó sufrir la famosa goleada de Londrina con la selección Colombia Sub-23 a manos de Brasil por 9-0.

Luego de atajar dos años en el América y salir campeón de la Copa Merconorte en 1999 y de la Liga Colombiana en el 2000, "Rufay" pasó al Real Cartagena, allí estuvo un año y volvió a la ‘mechita’ para alcanzar la semifinal de la Copa Libertadores de América en 2003. Sus buenas actuaciones contra históricos clubes como River Plate le sirvieron para migrar al fútbol gaucho en 2004. Rosario Central se hizo con sus servicios, de allí pasó a Independiente de Avellaneda y luego a Belgrano. Tuvo un fugaz paso por la Serena del balompié Chileno.

En 2006 llegó a defender los colores del Cúcuta Deportivo y de la mano del técnico Jorge Luis Pinto, el equipo de la frontera salió campeón del fútbol colombiano. Al año siguiente, los motilones alcanzaron las semifinales de la Copa Libertadores con Jorge Luis Bernal como técnico. Zapata ya estaba listo para dar su salto al fútbol europeo.

Llegó al Steaua Bucarest de Rumania y su aventura en ese equipo duró tres años, se ganó el cariño de la hinchada y participó de importantes torneos como la Liga de Campeones. En 2011 el Galatasaray de Turquía adquirió sus derechos deportivos pero las cosas no le salieron bien. Por tal razón decidió volver a Colombia e intentó fallidamente salvar al Deportivo Pereira del descenso. Luego de este duro golpe, “Rufay” pasó al Itagui, hoy Águilas Pereira, sin pena ni gloria.

Cuando su carrera parecía llegar al ocaso, el Club Deportivo Los Millonarios de Bogotá decidió comprarlo y darle una nueva oportunidad. En el cuadro albiazul tuvo buenas actuaciones pero no contó la continuidad suficiente y decidió cambiar de equipo más no de ciudad. Llegaba el 2014 e Independiente Santa Fe lo presentaba como su nuevo refuerzo.

A su llegada al conjunto cardenal Zapata se topó con un difícil panorama pues Camilo Vargas estaba en un excelente nivel. La titularidad en la Liga era casi que imposible y se resignaba a jugar los partidos de Copa Colombia. Sin embargo, celebró el titulo de la Liga Colombiana 2014 - II y el comienzo de 2015 le trajo un doble premio por su paciencia: la titularidad y la Superliga. Con la salida del Vargas, el arco cardenal parece ser suyo y estará dispuesto a entregar todo en cada partido. “Vamos a tratar de llegar de la mejor manera a la Liga Águila. Para eso trabajamos todos los días”, asegura Zapata y agrega que, “Ser titular requiere un mayor grado de concentración y  compromiso. Esta es una linda oportunidad y si las cosas se hacen bien pues llegan bien”.

Robinson ya tuvo su primer examen y la hinchada cardenal quedó más que satisfecha. Vuelve el torneo colombiano y la Copa Libertadores, y con ellas nuevas ilusiones y retos, por eso Zapata espera seguir volando y haciendo lo que más le gusta, jugar al fútbol.