La era del Nacional

El equipo de Juan C. Osorio le ganó 2-0 al Cali y completó su quinto título en año y medio.

Los jugadores del Atlético Nacional celebran la conquista del título número trece en el fútbol colombiano. / AFP

Desde que se juegan torneos cortos en el fútbol colombiano, ningún título había sido tan justo como el que consiguió anoche el Atlético Nacional, que le ganó 2-0 al Deportivo Cali en el Atanasio Girardot y le colgó la estrella 13 a su escudo.

El equipo que dirige Juan Carlos Osorio fue el mejor de 2013, en el que sumó 103 puntos, pero se destacó sobre todo en el segundo semestre, cuando llegó a 57 unidades, 13 más que el Cali, que sin embargo fue un digno y justo subcampeón, así ayer no haya tenido la jerarquía que le sobró el miércoles pasado para poner en aprietos a los verdolagas.

Porque Nacional se impuso sin pasar mayores aprietos. Así como dominó el torneo de principio a fin, manejó a su antojo la serie ante los dirigidos por Leonel Álvarez, gracias, en buena medida, a su mejor estructura táctica y su amplia nómina.

Pega en los momentos claves

La primera jugada de peligro en el partido decisivo, ante cerca de 45 mil espectadores, fue de los visitantes, cuando ya iban 10 minutos de juego. Sergio Romero les peleó un balón a los centrales y lo cedió a Carlos Lizarazo, quien con un remate desde 20 metros permitió el lucimiento de Luis Enrique Neco Martínez.

Luego, Cali hizo el gol, pero Nacional fue el que celebró. En un tiro de esquina cobrado por Alejandro Bernal, Óscar Murillo ganó arriba y su cabezazo fue desviado por el volante verdiblanco Néstor Camacho, quien descolocó al arquero Farid Mondragón. En su primera jugada ofensiva, el cuadro local le dio un golpe letal a su rival.
Luego Nacional generó tres claras opciones de gol. La fiesta en las tribunas contagió a los 11 jugadores verdolagas en la cancha y la estrella 13 comenzó a tomar forma. Y eso que el Cali superó el mal momento y volvió a equilibrar el partido, aunque no se acercó con peligro.

En el complemento Orlando Berrío pudo aumentar la cuenta, pero se encontró con Mondragón. Hasta que él mismo ganó una pelota aérea y habilitó a Jefferson Duque, quien eludió al arquero vallecaucano y clavó el 2-0 que liquidó el compromiso.

Porque de ahí en adelante el duelo fue de puro trámite. Celebración en las graderías, ansiedad en el banquillo paisa y resignación en las huestes visitantes.
Hasta que el árbitro Ímer Machado decretó el final e hizo oficial el récord de los verdolagas, que ganaros tres títulos (dos ligas y una Copa Postobón) en 2013.
Porque Nacional es un equipo sólido, maduro, que casi nunca se ve en apuros. Serio, solidario y, sobre todo, contundente. En todos los partidos complicados marcó en los momentos claves. Además de su indiscutible capacidad, contó con una suerte envidiable.

Y, además, con una estrategia a la que los jugadores le creyeron, la de la rotación del plantel, que le permitió al técnico darles descanso a sus figuras y mantener motivados a los suplentes.

El Rey de Copas

Con su decimotercera estrella, después de las logradas en 1954, 1973, 1976, 1981, 1991, 1994, 1999, 2005-I, 2007-I, 2007-II, 2011-I y 2013-I, Atlético Nacional se confirmó como el Rey de Copas del fútbol colombiano. Completó 21 trofeos, pues ha ganado además una Copa Libertadores, dos Copas Colombia, dos Merconorte, dos Interamericanas y una Superliga.

El próximo semestre podría aumentar la cuenta, pues en enero, entre el 22 y el 29, jugará una nueva Superliga, contra el Cali, y a partir de febrero disputará la Copa Libertadores de América, en la que enfrentará en la fase de grupos a Gremio de Brasil, Newell’s Old Boys de Argentina y el ganador de la serie entre Nacional de Uruguay y Oriente Petrolero de Bolivia.

Y hacen bien los verdes al apostarle al torneo continental, porque en Colombia se han quedado sin rivales. Primero, porque cuentan con el músculo económico de una poderosa organización como la Ardilla Lulle, que contratará cuatro refuerzos para 2014.

Segundo, gracias al apoyo de su masiva hinchada, una de las más grandes y fieles del país. Y tercero, porque sus directivas han confiado y respaldado el proyecto de Juan Carlos Osorio, al principio resistido, pero ahora indiscutido.

La era del Nacional comenzó en junio del año pasado y definitivamente se ha consolidado. ¿Cuánto durará? Eso dependerá de la reacción de sus rivales y de su propia capacidad para mantenerse en lo más alto, en donde ahora se merece estar.