Conversatorio de Colombia 2020

hace 6 horas

Farid, 16 años después

Mondragón se convertiría en el jugador más veterano en disputar un Mundial.

Farid Mondragón, a sus 42 años de edad, está orgulloso de volver a tener la posibilidad de regresar a una cita orbital. / Gustavo Torrijos - El Espectador

Sin lugar a dudas, uno de los jugadores más representativos de la selección colombiana de fútbol es el experimentado arquero Farid Camilo Mondragón. Él, junto a sus compañeros y un cuerpo técnico serio y profesional, ha sido el encargado de acercar al país a un nuevo sueño mundialista.

Este viernes, el combinado patrio deberá enfrentar, quizás, uno de los partidos más importantes de los últimos años, cuando reciba a Chile, en el Metropolitano de Barranquilla a partir de las 4 de la tarde. De conseguir mínimo un punto, o si hay ganador en el duelo entre Ecuador y Uruguay, Colombia inscribiría inmediatamente su nombre en el Mundial de Brasil 2014.

Aunque Mondragón no es el portero titular de la selección, es una pieza fundamental dentro del grupo. Un jugador con esa experiencia en un plantel tan joven, es vital para lograr todos los objetivos propuestos, aseguran sus compañeros. Además, el vallecaucano es el único de la nómina que ya tuvo la posibilidad de ser titular en un Mundial. Fue en Francia 1998, allí, salió como la gran figura del equipo y siempre será recordado por las lágrimas que derramó después de perder 2-0 frente a Inglaterra en primera ronda.

A sus 42 años, El Turco hace parte del grupo de los 27 convocados por el argentino José Néstor Pékerman para los partidos oficiales que disputará Colombia frente a Chile y Paraguay.

El llamado de Mondragón al seleccionado colombiano no es en vano y es meritorio por el buen momento que atraviesa actualmente con el Deportivo Cali. De llegar al Mundial, Farid se convertiría en el jugador de mayor edad en estar en una cita orbital, superando al camerunés Roger Milla, quien contaba con 42 años y 39 días en el Mundial de Estados Unidos 1994.

El guardameta del cuadro azucarero y de la selección de Colombia no sólo se dedica a jugar fútbol. También, junto a otros deportistas profesionales, hace parte del equipo de Herbalife, que la semana pasada dictó una clínica de fútbol con Rafael Robayo y Carlos Valdés. ”Hacer parte de estos eventos significa poder devolverle a la sociedad, a la vida, a todos estos niños, una oportunidad que quizá nosotros a esa edad desafortunadamente no pudimos tener. Es fundamental poder plasmar y transmitir toda esta experiencia que hemos adquirido durante años. Cada niño tiene un mundo en su cabecita, en su interior, y para nosotros poder aprender también de ellos es importante”, expresó Mondragón.

¿Cómo ve el partido del viernes ante el seleccionado chileno, en Barranquilla?

Duro, complicado. Para mí, Chile es una de las selecciones más completas de Suramérica; viene en alza, en un pico altísimo. Es sin lugar a duda el equipo que mejor está jugando, tienen un gran técnico que le ha devuelto la identidad, que los ha puesto a jugar muy bien y que, como todos los partidos de eliminatoria y más estos últimos que son definitivos, van a ser una final y hay que tratar de disputarlos con la madurez del caso.

Estando tan cerca de la clasificación al Mundial, ¿qué sensación pasa por su cabeza, teniendo en cuenta que usted es el único de la generación del 98 que está actualmente con el combinado patrio?

Alegría por haber llegado hasta esta instancia, estar tan cerca genera mucha responsabilidad, saber que queda tan poco para poder conseguir el objetivo y además para poder darle la alegría a todo Colombia, que lo merece y que tanto ha esperado pacientemente.

¿Cómo manejar la ansiedad en estos casos, cuando el grupo sabe que están a un paso muy pequeño de volver a una cita orbital?

Yo creo que este grupo ya sabe lo que es jugar una eliminatoria. No solamente hay que aprender a jugarla, sino a vivirla. Es una competencia sui géneris, es una competencia distinta, diferente a todas, que hay que saber disputarla, hay que saber entenderla, y obviamente manejar la ansiedad hace parte de nuestro rol como jugadores de alto nivel.

 Siendo el único jugador que estuvo en Francia 98 que pertenece a la selección Colombia, ¿qué recuerdos tiene de aquel momento?

Es el orgullo más grande que puede tener uno como futbolista, como persona, como colombiano. Poder representar a su país en una Copa del Mundo es algo que no se puede comparar y ojalá Dios quiera pueda estar en ella, porque es la experiencia más maravillosa que he vivido en este deporte.

¿Qué significó ese llanto que vimos los colombianos cuando la selección nacional quedó eliminada ante Inglaterra?

Obviamente era la tristeza que sentía en ese momento. Quedar eliminados en una Copa del Mundo no era fácil de sobrellevar. La idea de no poder seguir viviendo esa aventura, ese sueño, era muy difícil para mí. Representar a un país y no haber logrado los objetivos era doloroso. Y pues yo en ese momento, cuando el juez central pitó el final del partido, no sabía si iba a tener la posibilidad de jugar otro Mundial, pero ahora estoy muy cerca y quiero dar lo mejor para jugar el próximo año en Brasil.

¿Cómo ha sido la relación con el técnico José Pékerman?

Es un gran maestro, es un técnico muy responsable, que ha sabido conducir este barco de la mejor manera. Estamos muy orgullosos y muy contentos de ser dirigidos por este gran profesional.

mfsanchez@elespectador.com

@manu2385

 

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