Fútbol, una cuestión de fe

Bréiner Castillo, arquero con 18 años de experiencia en el fútbol profesional, cuenta cómo ha sido la relación con Dios a lo largo de su carrera.

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 Bréiner Castillo o Brecas, como es conocido en el mundo del fútbol, es uno de los arqueros de la Liga Águila con mayor experiencia bajo los tres palos. Sus atajadas han estado al servicio de varios equipos, como Cali, Millonarios, Nacional, Tolima, Medellín, Real Cartagena, Boyacá Chicó, Aucas de Ecuador y Deportivo Táchira en Venezuela.

Con 37 años, 18 de ellos dedicados a la actividad profesional, Brecas defiende actualmente los colores de Envigado, uno de los equipos revelación del torneo y que pelea por el liderato. En entrevista con El Espectador, el jugador nariñense revela que no todo en su vida gira en torno a los balones, los estadios y las concentraciones. También hay un lugar para Dios y su fe.

¿Cómo pasa la Semana Santa Bréiner Castillo?
Normal. Cuando uno vive para el señor, pues la maneja igual: con la familia, con actividades que pueden haber en la iglesia, pero es una semana plenamente normal.

¿Pero hay un día especial para practicar esa fe?

En realidad en la familia no conmemoramos un Jesús muerto, sino uno vivo, y realmente nuestra vida gira en torno a Él y para Él, por eso no cambiamos en nada nuestra vida diaria. Simplemente actuamos normal y realizamos las actividades alusivas a la fecha, nada extraño.

¿Su inclinación religiosa siempre fue así u ocurrió algo que lo acercara más a Dios?

Bueno, no siempre fue así, creo que todo pasó entre 2005 y 2006, cuando estuve en Nacional. Ahí fue donde conocí del Señor, aunque siempre he estado encaminado por ese lado y espero seguir teniendo esa fe que me lleva por un buen camino, tanto en lo personal como en lo profesional.

¿Cuando se dé su retiro futbolístico ha pensado en ser pastor?

Sí lo he pensado, pero quiero que sea por convicción, por un llamado de Dios. Hoy me preparo en el área futbolística, aunque nunca he dejado de lado esa vocación. Si Dios me lo hace ver y saber, el fútbol quedaría de lado para seguir ese camino.

¿A cuántos jugadores ha logrado convertir por el camino de Dios?

Cuando llegué a Nacional conocí del Señor y le compartí a Edwin Rivas, que es como mi hermano. Gracias a Dios fue receptivo y llegó a ese camino. En el Tolima tuvimos un grupo de compañeros conformado por Yair Arrechea, Bustos y Wílmer Díaz, quienes también siguieron el camino de Dios. Que uno pueda sembrar una semilla en ellos y luego germine a tiempo es algo bonito.

¿Cuál es el pasaje de la Biblia que más le llama la atención?

Hay tantos, que es difícil escoger uno solo. Dios nos da fortaleza a través de la palabra y nos muestra que Él enfrentó dificultades y retos a los que pudo vencer. En la Biblia hay pasajes donde la fe nos guía. Por ejemplo Moisés, que tuvo la determinación para sacar a un pueblo del pecado y llevarlo a la tierra prometida. Como ese pasaje hay muchos más que te pueden servir en tu día a día.

En ese 2005, cuando usted llegó y conoció la palabra de Dios a través de la Iglesia, ¿de qué fue de lo que más se arrepintió?

Gracias a Dios no me tocó llegar porque había tocado fondo o por una dificultad. Lo mío fue más por convicción, porque me llenó, y al estar solo en una ciudad nueva se convirtió en un refugio, en un alimento diario. Dios hizo que me arrepintiera de muchas cosas que quizá no estaba haciendo bien y debía cambiar. Obviamente ese cambio no fue inmediato, fue paso a paso. Ningún pastor o líder me pidió que dejara esto o aquello. Yo fui dejando poco a poco las cosas que no eran correctas.

Usted ahora está en Envigado, un equipo muy joven. ¿Qué les ha dicho a sus compañeros en esta Semana Santa como guía y líder de ellos?

Cuando uno está joven vive los momentos con locura, acelerado, se estrella, se levanta. Por eso más que darles un consejo en Semana Santa, prefiero sentarme con ellos para hablar tanto de su vida futbolística como personal; más que de religión les hablo de la persona. Pienso que a los muchachos hay que encaminarles, aconsejarlos, son chicos con proyección que seguramente serán vendidos al exterior en un futuro y todo lo bueno que se les pueda dejar les ayudará mucho.

¿La tentación no le ha llegado?

Tentaciones hay todos los días, y en este medio del fútbol mucho más. Cada momento hay cosas que te pueden complicar, sin embargo, he cambiado muchísimo respecto a como era antes, sobre todo en lo referente al hogar, pues tengo estabilidad, tranquilidad. Todo ha sido un proceso de crecimiento que llega con el paso de los años.

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