Gustavo Costas y su trabajo de confianza

El DT argentino ha consolidado a jugadores que hace unos meses no eran ni suplentes y ahora gracias a su trabajo de mentalidad ganadora, los tiene jugando en un gran nivel.

Gustavo Costas, DT de Santa Fe./ Cristian Garavito
Gustavo Costas, DT de Santa Fe./ Cristian Garavito

Gustavo Costas ya demostró en su anterior etapa como técnico de Independiente Santa Fe que sabe contagiarles esa mentalidad ganadora a sus futbolistas y que ese deseo de entregarse al máximo, así se juegue por un litro de leche o por la copa más valiosa, es el que termina marcando la diferencia con los demás equipos. La octava estrella fue el premio a ese trabajo, pero ahora, cuando regresó, no había sido fácil volver a contagiar a sus dirigidos con ese ADN; sin embargo, con el pasar del tiempo y las jornadas de trabajo, poco a poco ha encontrado la respuesta que esperaba y por eso los resultados han comenzado a ser positivos. El cuadro cardenal ya está en semifinales de la Liga Águila y su juego va en evolución.

“El equipo recuperó la parte física y ahora podemos ver las transiciones rápidas y poder sobreponernos a situaciones como la de la eliminación de la Sudamericana en Paraguay o a la de la Copa Águila ante Nacional. Lo importante es que recuperamos la actitud y esa mentalidad ganadora que ha tenido Santa Fe en los últimos años”, destacó el DT argentino, quien confiesa que ha sido fundamental para él encontrar el tiempo y el espacio para trabajar con sus futbolistas, pues cuando llegó el equipo se encontraba compitiendo en tres torneos simultáneos, por lo que los viajes no dejaban entrenar y todas las ideas tocaba transmitirlas en un tablero y no en un terreno de juego.

El tiempo para planificar cada partido ha sido fundamental, sobre todo porque se ha podido consolidar un once titular y no se ha tenido que sufrir con la rotación de la nómina, que fue algo que le costó a Santa Fe a mediados del semestre.

Pero la mano de Costas se ha notado, sobre todo en la confianza que les ha dado a varios futbolistas que ni siquiera sumaban minutos. Esto se puede notar desde el arquero hasta jugadores de ataque. Leandro Castellanos ya se había acostumbrado a ser el arquero suplente de Róbinson Zapata, quien fue gran figura en la obtención de la Copa Sudamericana y se había ganado un espacio en el corazón del hincha santafereño; no obstante, Costas se la jugó por Leandro y éste le ha respondido.

En la defensa también apostó por jugadores que en los últimos años no habían tenido protagonismo y, por lo contrario, eran criticados. El caso más llamativo es el de Héctor Urrego, quien ahora parece todo un central experimentado, pero en el pasado reciente no brindaba mucha seguridad. José David Moya es otro ejemplo. En los cuartos de final frente a Medellín fue muy seguro y demostró en esos minutos por qué llegó como refuerzo. Y qué decir de Leivin Balanta, que desde aquel gol ante Independiente en la Copa Sudamericana no encontraba su nivel, pero en los últimos juegos ha recuperado la confianza y es un hombre que le da mucha salida al equipo por el costado izquierdo.

En la zona de recuperación Costas se la jugó por Sebastián Salazar, quien desde que el argentino se fue del cuadro albirrojo había dejado de contar en los planes de los técnicos. En un principio le costó recuperar su forma, pero ahora no sólo recupera, sino que sale jugando y le brinda generación de fútbol al equipo. Por su parte, Yeison Gordillo sufrió más de la cuenta, tuvo que trabajar por cerca de un mes de manera diferenciada para bajar cinco kilos de más y ahí sí se ganó su lugar.

En ataque, Ánderson Plata es la muestra de lo que se puede hacer cuando se tiene la confianza del técnico y se le apoya incondicionalmente. “Ánderson está en un momento bárbaro, y si sigue trabajando así va a poder mejorar muchísimo más”, destacó Costas, quien a punta de trabajo mental y confianza a sus jugadores espera seguir avanzando en la Liga y terminar 2016 como lo hizo en 2014, celebrando un título más para Santa Fe.