La hora de José Fernando Santa

Tras dirigir dos años en la B, el DT antioqueño de 44 años regresó a la primera categoría para poner a soñar a los hinchas opitas con la primera estrella. “Seguiremos evolucionando”, asegura.

José Fernando Santa, técnico del Atlético Huila, confía en que podrán dar la pelea en los “playoffs” de la Liga Águila.

Su estilo de trabajo es totalmente diferente al de su antecesor. Aunque José Fernando Santa reconoce que la labor del Pecoso Castro como técnico del Atlético Huila fue formidable, también es enfático en afirmar que su proceso prácticamente inició de cero, porque la mayoría de los jugadores que actuaron el semestre anterior con el equipo opita, o por lo menos los referentes, tomaron otro rumbo y eso lo obligó a apostarle a una idea nueva que ha dado resultados. No es tan protagonista en la raya. No se mueve de lado a lado, grita o quisiera meterse a la cancha. Más bien es tranquilo y toda esa presión que genera ser entrenador la interioriza. “Son metodologías diferentes. En esto del fútbol no hay recetas mágicas. Te puede ir bien o mal, pero al fin y al cabo cualquier estilo funciona en algún momento”, cuenta el técnico antioqueño de 44 años.

El Huila no entrena a doble jornada, lo hace solamente una vez en horas de la mañana o tarde, dependiendo del horario en el que sea el siguiente partido. Las sesiones de trabajo no son únicamente de preparación física. Realmente han cambiado las cosas, pero lo más importante es que a pesar de eso los resultados siguen siendo igual de buenos a los de antes. “Nosotros creemos en la nuestra. En la confianza que le damos al jugador. Tenemos mucho diálogo y tratamos de hacerlos entender que vivimos del cuerpo y hay que ser responsables. Hay gente que deposita confianza en el grupo y no podemos defraudarlos”, le confiesa José Fernando Santa a El Espectador, para argumentar por qué ha decidido cambiar la manera de trabajar, poniendo en riesgo que por el tiempo libre de los jugadores en una ciudad como Neiva puedan tener actos de indisciplina que afecten el buen nivel del grupo.

Santa les apostó a jugadores de experiencia que no venían con ritmo en otros equipos. Llegó en un momento en el que no había opciones de improvisar y por eso comenzó a juntar elementos que creyó podrían aportar bastante. Así fue como pensó en hombres como David Ferreira, Juan Esteban Ortiz o Giovanni Arrechea, quienes hoy en día son fundamentales para el equipo. No sólo porque futbolísticamente han recuperado la confianza y están siendo determinantes, sino por la influencia que tienen dentro del grupo. Ellos, además de los otros veteranos del equipo, son de los que más se esfuerzan en los entrenamientos y eso hace que los más jóvenes se motiven a imitarlos. Justamente esa es la clave del éxito del cuadro opita: el compromiso que hay por parte de jugadores y cuerpo técnico. “Poco a poco vamos evolucionando. Todos los días pensamos en seguir corrigiendo. Uno cambia para bien. Las experiencias sirven mucho para crecer y mejorar. Vamos en ese camino”, acepta José Fernando.

Las finales serán de visitantes

Hace un semestre el Huila estuvo a un gol de llegar a la gran final de la Liga. Justamente el gran reto que hay ahora es superar esa excelente campaña, claro que el limitante será que por las remodelaciones en el estadio Guillermo Plazas Alcid, de Neiva, el equipo jugará en el estadio Centenario de Armenia los partidos como local. El clima y el apoyo de su gente no estarán presentes. “Personalmente me gustan más los cuadrangulares porque hay más posibilidades. Con playoffs es un riesgo alto porque una noche mala es tirar por la borda la campaña. Creemos y tenemos la ilusión que vamos a dar la pelea por nuestros argumentos futbolísticos. Aunque no jugar en Neiva será dar ventajas, tenemos que demostrar que podemos pasar por encima de eso”.