James, lleno eres de gracia

El volante se convirtió en el goleador del Mundial de Fútbol de Brasil 2014 y fue transferido del Mónaco al Real Madrid, en el que se consolidó como titular.

James anota su segundo gol ante Uruguay e inicia su celebración. Sus goles paralizaron a Colombia durante el mes del Mundial de Brasil. / AFP

Aunque trabaja incansablemente para lograr el éxito, ni en sus mejores sueños James Rodríguez imaginó un 2014 tan espectacular. El volante de la selección de fútbol de Colombia tuvo una temporada memorable, y se convirtió en el máximo ídolo del deporte nacional a punta de goles y buenas actuaciones.

Durante el primer semestre logró superar un arranque discreto con el Mónaco francés y se ganó la titularidad. De hecho, fue clave para que el equipo del principado terminara segundo en la liga francesa. Ante la lesión de Radamel Falcao García asumió el liderazgo de la selección de mayores dentro de la cancha, pues fuera de ella los jugadores más experimentados, como Mario Yepes y Farid Mondragón, siguieron siendo los referentes.

Pero indudablemente el equipo de José Pékerman comenzó a girar en torno al 10, ese que apareció en una selección sub 17 y que con la sub 20, en 2011, demostró que sería el creativo que estuvimos esperando durante más de una década, tras el retiro de Carlos ‘El Pibe’ Valderrama.

Si quedaban dudas de su calidad y personalidad, las disipó durante el Mundial de Brasil, del que fue goleador y figura. Seis goles en cinco partidos lo llevaron directo al Olimpo del fútbol. Le marcó a Grecia, Nigeria y Japón en la primera ronda. Luego le hizo dos a Uruguay, uno de ellos considerado el mejor del torneo y candidato al más bonito del año en el mundo. Cerró su gesta con un tanto de penalti contra Brasil. Al final ningún otro artillero pudo alcanzarlo y por eso su nombre quedó inscrito con letras doradas en la historia del balompié, al lado de leyendas como Just Fontaine, Garrincha, Eusebio, Gerd Muller, Grzegorz Lato, Mario Kempes, Paolo Rossi, Gary Lineker, Hristo Stoichkov, Ronaldo y Miroslav Klose, entre otros.

Pero sus éxitos no pararon ahí. Semanas después de alcanzar la gloria en Brasil, fue transferido al Real Madrid de España, el club más popular del mundo.

Recibido como héroe por más de 40 mil aficionados en el estadio Santiago Bernabéu, el cucuteño ha respondido a las expectativas. En 23 juegos oficiales ha marcado nueve goles y ha logrado diez asistencias. Como volante de creación, alero e incluso mediocampista de marca, el colombiano se ha convertido en una de las piezas claves en el esquema del técnico Carlo Ancelotti.

Ha sido con aquella selección con la cual se consolidó. Ante su evidente liderazgo y prestigio, el técnico Pékerman decidió darle la cinta de capitán, el más joven en la historia del combinado nacional de mayores.

Con apenas 23 años, James, criado en Ibagué, en donde jugó para la Academia Tolimense, formado en las divisiones menores del Envigado, y pulido en el Banfield de Argentina, se ha convertido en uno de los mejores futbolistas del planeta y en un impresionante vehículo publicitario.

Lo mejor, es que es un deportista consagrado, disciplinado y serio, al que seguramente le quedan muchos años de carrera.

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