Leonel Álvarez, un poderoso estratega dentro y fuera de la cancha

El antioqueño de 50 años ha sido el artífice de las dos recientes estrellas del Deportivo Independiente Medellín.

Leonel Álvarez, técnico de Independiente Medellín. Foto: Archivo

Con la cabeza en alto, así dirige Leonel de Jesús Álvarez Zuleta. Y como si tuviera algo en el mentón que no le dejara agachar la mirada, así jugaba. No perdía la noción de lo que sucedía en el verde césped. Su radar mental siempre encendido, y la pelota, su amiga, era la que utilizaban sus piernas como tránsito en la primeria línea de volantes para luego dársela limpia a un tal Valderrama, Rincón o Asprilla, en la selección que definió el estilo del fútbol colombiano por allá en el final de la década de los 80 y principio de los 90.

El equipo que ahora lo ve como uno de los máximos ídolos, lo vio debutar profesionalmente, en 1983. Vistió la camiseta del Deportivo Independiente Medellín antes de partir hacia el acérrimo rival de este conjunto, Atlético Nacional; allí también se hizo querido por el penal memorable que le dio al club verdolaga la Copa Libertadores de 1989, la primera que consiguió el país, ante Olimpia.

Partió en 1990 hacia el Valladolid junto a Carlos Valderrama y René Higuita. El club español le apostó a la columna vertebral de una de las mejores selecciones colombianas de todos los tiempos; lamentablemente, los éxitos no llegaron. Pero ellos si emergieron en América de Cali en 1992, cuando llegó la octava estrella escarlata. Jugó en la MLS (Major League Soccer) de Estados Unidos hasta que decidió regresar al balompié local para culminar su carrera en el Deportes Quindío.

Como director técnico, Leonel empezó en la misma escuadra con la que debutó, el Medellín; allí conquistó el título doméstico en el Finalización 2009. Su siguiente desafío, la selección Colombia. Tras perder contra Argentina en el camino a Brasil 2014, se convirtió en el predecesor del argentino José Pékerman.

Álvarez, un obsesionado por los detalles y la táctica, dirigió al Itagüí (hoy Rionegro Águilas), previo a triunfar en la Superliga 2014 con el Deportivo Cali, del que salió para regresar al DIM y continuar llenándolo de gloria. Así lo demuestra la sexta estrella ‘poderosa’, conseguida este domingo bajó su batuta. Tan poderosa como la proyección de un entrenador colombiano que luce rulos, trajes sofisticados y grata inteligencia, porque el fútbol se ejerce más con la cabeza que con los pies, y cuando ésta siempre se encuentra en alto, tanto adentro como fuera del terreno de juego, los objetivos se alcanzan.