Los planes de Costas

Después de lograr el título del fútbol colombiano, el técnico de Independiente Santa Fe se encuentra descansando en Buenos Aires.

Gustavo Costas, técnico campeón del fútbol profesional colombiano con Independiente Santa Fe. / Cristian Garavito - El Espectador

Le ofrecieron un teléfono satelital para estar permanentemente comunicado con los dirigentes cardenales. Sin embargo, Gustavo Costas declinó la propuesta y se embarcó hacia su país desprovisto de tecnología. Incluso, dejó su smartphone colombiano en el apartamento que habita en Bogotá. Su deseo era estar lo más desconectado posible en sus vacaciones. Sin embargo, el lunes mantuvo una charla con César Pastrana. El presidente de Santa Fe lo llamó a la casa que el técnico campeón posee en Benavídez, en el norte de la provincia de Buenos Aires. Y volvieron a coincidir en la máxima necesidad de cara a este semestre, que tiene como primer objetivo la Superliga ante Atlético Nacional, el 25 de este mes en el Atanasio Girardot y el 28 en El Campín. Lo que desvela al Mourinho argentino —como el portugués, es el único técnico que ganó cuatro ligas de diferentes países— es un número “9”.

Costas es consciente de las posibilidades económicas de Santa Fe. De hecho, Pastrana hizo milagros después de que el club estuvo al borde de la quiebra. Sin embargo, la partida de Wílder Medina —separado por indisciplina; ahora jugador del Barcelona de Ecuador— y Jéfferson Cuero —transferido al Morelia de México— obligó a replantearse la necesidad de contar con un centrodelantero de nivel. Luis Quiñones llegó a préstamo del Júnior, pero el estratega argentino quiere otra punta de lanza. “Prefiero un jugador del medio local, ya que podrá adaptarse rápidamente a los distintos escenarios. No estamos para hacer experimentos”, les confió el técnico a sus allegados más íntimos. El caso de Franco Razzotti es todo un testimonio: lento para desplazarse en la altura, el volante jugó poco y nada el semestre pasado. Así y todo, a Pastrana le ofrecieron al uruguayo Santiago Silva, que en la última temporada jugó en Lanús. Sin embargo, el elevado precio del contrato hizo imposible avanzar con la negociación. Tampoco será factible la llegada de Juan David Pérez, de Boyacá Chicó, ni de Yilmar Filigrana, del Quindío, dos atacantes a los que Costas les había echado el ojo. Ambos escapan al presupuesto del Expreso Rojo. Aunque hay otros dos futbolistas pretendidos, ambos de Atlético Nacional: Luis Páez y Santiago Tréllez.

Cuando Pastrana recibió el llamado del presidente del club paisa, Juan Carlos de la Cuesta, ofreciendo 1’200.000 dólares por Camilo Vargas, Costas le dijo: “Dejalo ir. Pero pedile a Páez”. Al argentino no le preocupaba tanto la salida del arquero, ya que tiene mucha confianza en Róbinson Zapata. A fin de cuentas, la mayor necesidad es un delantero. Frustrado el pase de Vargas, con la polémica y tantas idas y vueltas que produjo la decisión del portero. Páez estaba a préstamo en el equipo verdolaga y el gerente, Víctor Marulanda, ya reconoció que no se hará efectiva la opción de compra que existía, así que para negociar por el delantero, Santa Fe lo tendrá que hacer con Águilas Pereira, anteriormente Itagüí, club con el que tiene contrato. Por su parte, el pase de Tréllez es propiedad del Morelia, con el que habría que negociar. A propósito de los Monarcas, hace ruido Duvier Riascos, pero el vallecaucano está más cerca de Cruzeiro, además tendría un salario elevado, el cual no estaría dispuesto a pagar el cuadro santafereño.

Costas, al menos, ya sabe que contará con un refuerzo en la defensa. Se trata de Hárold Cummings, zaguero panameño de 22 años que llega del Juan Aurich de Perú por recomendación de Hernán Darío Gómez, entrenador de la selección centroamericana. Bolillo estaba interesado en que Cummings jugara en una liga más competitiva que la peruana. Costas pidió referencias. Necesitaba un marcador central por la lesión de José Julián de la Cuesta, quien se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla derecha ante Huila, a fines de noviembre, y difícilmente podrá volver antes de mitad de año a las canchas.

De cualquier modo, Costas no desespera. Es un técnico que se ampara en su trabajo, en el armado del grupo y para eso cuenta con el apoyo de su máximo referente, Ómar Pérez. No hay dobleces en la relación con sus jugadores, que están encolumnados. El 7 de enero, Costas regresará a Bogotá y al día siguiente comenzará la pretemporada en la sede deportiva de Santa Fe, en Tenjo, con la cabeza puesta en la Superliga, que puede darle el pasaje a la Copa Sudamericana. Claro que la máxima prioridad será la Libertadores, donde el técnico afrontará, según sus propias palabras, el “grupo de la muerte” ante Atlético Mineiro de Brasil, Colo Colo de Chile y Atlas de México. Para eso necesitará de los refuerzos que le consiga Pastrana, en quien el argentino deposita toda su confianza. Por eso brindó en el Año Nuevo, después de una cena de platos fríos, y agradeció esta campaña sensacional que lo llevó a la final de la Copa Colombia y a quedarse con la Liga, nada menos. El cordero quedó para el primer día de 2015. Lo preparó junto a sus hijos, Federico y Gonzalo, quienes no se separaron ni un minuto de su padre por estas tierras. Entonces, también alzó una copa, con la misma convicción que aspira a levantar el trofeo continental, una asignatura pendiente para el campeón del fútbol colombiano.

La situación de Vargas

La próxima semana se definirá la situación del arquero bogotano Camilo Vargas, quien en un principio había firmado su vinculación con Atlético Nacional, pero ahora, tras incluso haberse despedido mediante una carta de la hinchada cardenal, se arrepintió. A pesar de que el presidente del cuadro albirrojo, César Pastrana, brindó su apoyo a Camilo y se mostró feliz de que su arquero continuara en el equipo, está pendiente un arreglo con el club antioqueño, pues Vargas tiene documentos firmados y debe existir un aval por parte de ellos para que el jugador sea inscrito.

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-  Hárold Cummings
Defensor central de 22 años que jugó la temporada pasada en el Juan Aurich de Perú. Es el compañero de Román Torres en la zaga panameña.

-  Luis Quiñones
Delantero colombiano de 23 años, con mucha velocidad y capacidad de desequilibrio. Su más reciente equipo fue el Júnior de Barranquilla.

-  Luis Páez
Delantero de 28 años que militó hasta la temporada anterior en Atlético Nacional, donde no tuvo éxito tras haber sido goleador en el Atlético Huila.

-  Santiago Tréllez
Delantero colombiano de 24 años que actualmente milita en el Atlético Nacional, en donde ha jugado 17 partidos y solamente ha marcado dos goles.

 

 

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