Medellín, campeón de la Liga Águila

Con dos goles de Christian Marrugo, el cuadro antioqueño se coronó por sexta vez en el fútbol colombiano.

Independiente Medellín se coronó campeón de la Liga Águila. Foto: AFP

Dramático. Así finalizó el partido en el Atanasio Girardot entre Medellín y Júnior. El cuadro barranquillero intentó por intermedio de Édinson Toloza, Jarlan Barrera y Vladimir Hernández un gol que enviara la serie a la definición desde los once pasos, pero la noche era roja. Todo parecía estar estipulado para que los dirigidos por Leonel Álvarez se coronara campeón. Fueron tres llegadas las que tuvo el cuadro antioqueño a lo largo de los 94 minutos que se jugaron y al final fueron dos las que entraron. Christian Marrugo fue el encargado de guiar al equipo, marcó los dos goles que le dieron el triunfo 2-0 sobre el Júnior y que sirvieron para que la estrella ondeara en el horizonte antioqueño.

Fue un partido en el que Júnior corrió, intentó dominar, pero que al final fue el Medellín el que aprovechó las opciones de gol. De la mano de Christian Marrugo sus hinchas celebraron, gritaron y lloraron de emoción. El campeonato volvía tras tres finales perdidas consecutivamente. Desde 2009 el cuadro antioqueño no levantaba el título de la liga colombiana, en esa ocasión también de la mano de Leonel. Sus hinchas comenzaban a recordar los fantasmas del pasado y especialmente una frase que los atormentó durante 45 años: “Este año sí”. Eso era lo que decían cada temporada, entre 1957 y 2002, cuando comenzaban ilusionados con que saldrían campeones, pero siempre terminaban decepcionados

Y tras caer en la final de 2012-II contra Millonarios, la de 2014-II ante Santa Fe y la de 2015-I frente al Cali, era inevitable pensar que iniciaba una nueva sequía.
Hasta que ayer, el Atanasio Girardor, totalmente vestido de rojo, pudo celebrar la sexta estrella del Deportivo Independiente Medellín, la que se une a las conseguidas en 1955, 1957, 2002-II, 2004-I y 2009-II.

Esta vez de la mano de Leonel Álvarez, el único en que ha repetido corona con el poderoso, pues lo dirigió también en el título de hace siete años. En el partido definitivo, Medellín venció al Júnior con dos goles de Cristian Marrugo, uno a los 34 minutos y otro en tiempo de adición, cuando el equipo barranquillero luchaba desesperadamente por conseguir el empate que le permitiera ir a la definición por cobros desde el punto penalti, pues el juego de ida terminó 1-1 el miércoles, en el estadio Metropolitano.

El rojo paisa fue un justo campeón. En el semestre sumó 50 puntos en 26 partidos, producto de 14 victorias, ocho empates y solamente cuatro derrotas, con 42 goles a favor y 23 en contra. Le sacó siete puntos a Nacional y Júnior, sus más inmediatos seguidores en la tabla de la reclasificación. Tuvo la segunda delantera más efectiva y la mejor defensa. Después de terminar primero en la fase Todos contra Todos, eliminó al Cali en cuartos de final, a Cortuluá en una dramática semifinal, y al Júnior en una final discretamente jugada, pero muy luchada.

El éxito, sin embargo, no es producto del azar, sino el resultado de varios años de proceso bajo el liderazgo de Eduardo Silva, el presidente, quien implementó una nueva estrategia de mercadeo, con abonos baratos, alianzas comerciales y, sobre todo, inversión en refuerzos para el equipo profesional. “Han sido dos años y medio de trabajo arduo, comprometido. De arriesgarnos, de tomar riesgos, de tirar todos para el mismo lado. Fue muy esquiva, pero por fin tenemos la sexta estrella”, explicó emocionado silva, el mismo dirigente que ayudó a Millonarios a salir campeón después de 24 años. “Acá no para esto. Hay muchos proyectos en mente. El tema de la sede deportiva, la Copa Suramericana, la Libertadores del año entrante y la séptima estrella”, advirtió.

Los más veces campeones

Dos integrantes del actual plantel del poderos hicieron historia ayer: el arquero David González y el técnico Leonel Álvarez. El golero se convirtió en el futbolista más ganador en la centenaria historia del Medellín, que fue fundado en 1913. González fue titular este torneo, así como en los de 2002 y 2004, por lo que completó tres estrellas.

Leonel Álvarez, por su parte, llegó a dos títulos, al igual que los jugadores Luis Tipton, Hernán Pertuz, Luis Carlos Arias y Mauricio Molina, quien en medio del llanto aseguró: “Me puedo retirar tranquilo. Esta maravillosa afición se merece todo. Para mí es muy especial ser participe de esto, casi tan lindo como lo de 2002, después de 45 años. La gente esperaba el título, lo estaba buscando hace mucho y por fin se nos dio. Valió la pena regresar a Colombia y al Medellín”.

Una de las claves de la campaña del poderoso fue la confección del plantel de 25 jugadores. Probablemente era el equipo, al lado de Nacional, con mayor cantidad y calidad entre los alternantes. Para eso, sus dirigentes, encabezados por el empresario José Raúl Giraldo Gómez, dueño de supermercados Super Inter, con más de 30 almacenes el Valle y el Eje Cafetero, hicieron importantes inversiones en los últimos torneos.

Se metieron la mano al bolsillo y contrataron a Cristian Marrugo, Hernán Hechalar, Antonhy Silva, Juan Fernando Caicedo, Mauricio Molina, Daniel Torres (ausente en esta final por estar con la selección de Colombia en la Copa América), Marlon Piedrahíta, Leonardo Castro y Juan David Cabezas, quien fue la figura del equipo en la doble final ante Júnior.

Y mientras los jugadores escarlatas celebraban con su hinchada, a pocos metros los de Júnior lloraban de amargura por haber perdido la oportunidad de ganar su octavo título. Por novena vez, como en 2015-II, 2014-I, 2009-I, 2003-I, 2000, 1983, 1970 y 1948 los tiburones terminaron subcampeones, aunque este año les quedó la satisfacción de haber dejado en el camino, en dos dramáticas definiciones por penaltis, a los clubes más ganadores en la historia del fútbol profesional colombiano, Millonarios y Nacional.