Michael Rangel, un goleador empírico

Independiente Santa Fe visitará este miércoles (7:45, por Win) al Júnior de Barranquilla en el partido de ida de las semifinales de la Copa Postobón.

Michael Rangel es el segundo goleador de la Copa Postobón. / Gustavo Torrijos

Caminar cerca de 50 minutos porque no había plata para el pasaje del bus, llegar cuando el partido ya estaba en el entretiempo y marcar goles para lograr remontadas memorables era algo usual en los inicios de Michael Rangel. Desde que tiene uso de razón, el santandereano ha estado pegado a un balón de fútbol. Cuando ya era de noche y debía entrar a su casa, abrazaba la pelota como si fuera un peluche y se quedaba dormido sobre la cama.

El equipo de su colegio, el Inem de Bucaramanga, era el único en el que jugaba, pues sus padres no tenían cómo pagarle una escuela de fútbol, así que durante el año que ese equipo existió aprovechó el tiempo para formarse. Justamente recuerda que desde que tenía 13 años ya era goleador y que a sus padres, Oriol Rangel y Eddy Valencia, les gustaba que jugara, pero como sabían que no tenían plata para apoyarlo, por momentos le insinuaban que se dedicara a otras cosas. Sin embargo, las ganas de triunfar le pudieron más y por eso siguió su camino.

No era fácil, pues por más que el talento estuviera presente, sin pagar no lo dejaban jugar en escuelas, y cuando Inem Karengo se acabó le tocó entrenar y jugar por su cuenta en su barrio, Zapamanga, en Bucaramanga, donde todos los admiraban por la capacidad goleadora. Ahí, en la cancha del barrio, entrenaba chilenas y sus amigos le hacían centros para que cabeceara, de ahí la capacidad que hoy en día tiene en el juego aéreo. A los 16 años jugó en la primera C. Fue una época complicada porque seguía sin tener ingresos y muchas veces se iba a entrenar sin desayunar o simplemente con una agua de panela. Sin embargo, tras buenas presentaciones ahí, fue convocado varias veces por la selección juvenil de Santander, en donde lo vio Alonso Lizarazo, un directivo de ese departamento que lo llevó a jugar, cuando tenía 17 años, al Júnior de Barranquilla, justamente el equipo que esta noche (7:45 p.m.) enfrentará Independiente Santa Fe en las semifinales de la Copa Postobón.

Inicialmente entrenaba con el segundo equipo, sin embargo, Diego Edison Umaña, técnico del cuadro tiburón en ese momento, lo ascendió al equipo profesional. Jugó sólo Copa Postobón, pero también disputó partidos con el cuadro juvenil, marcando en ese tiempo 21 goles. Allá recibió su primer sueldo, $515.000, con lo que les pudo dar la mano a sus padres y cinco hermanos. Se quedaba con $200.000 y el resto lo enviaba a sus familiares.

Tras la falta de oportunidades en el Júnior, regresó a su tierra para jugar con el Real Santander. Pero finalmente lograría demostrar todo su talento en Alianza Petrolera, club con el que logró el ascenso en 2012. Atlético Nacional lo compró y lo prestó primero al Envigado y ahora a Independiente Santa Fe, a donde llegó a mitad de este año y ha cumplido con una buena campaña, sobre todo en Copa Postobón, en la que es el segundo goleador del certamen con nueve tantos. “Estoy muy contento de mi primer semestre en Santa Fe. Me han acogido muy bien, me acoplé rápido a la altura y por eso se han venido dando las cosas”, reconoce a El Espectador el delantero de 23 años que hoy es el orgullo de la familia Rangel, por la superación que ha demostrado y porque con sus ganancias han podido darles un mejor futuro.

En Santa Fe, Daniel Torres y Camilo Vargas se han convertido en sus guías. Son quienes lo aconsejan y las personas que lo ayudaron en su adaptación al equipo. “Acá soy feliz y espero poder darle muchas alegrías a la hinchada. Con los goles que he podido anotar he sentido que me respetan”, asegura Rangel, quien tiene como primer objetivo para este semestre terminar como máximo goleador de la Copa Postobón, en la que está a sólo un tanto del primer artillero del certamen, Óscar Santos del Valledupar. “Lo primordial para nosotros frente a Júnior será la tenencia de pelota. Es una serie a 180 minutos, así que hay que ser inteligentes, mantener el cero atrás y meter las opciones que generemos”, confiesa.

El técnico Gustavo Costas utilizará esta noche a su equipo titular, al mismo que ya clasificó en Liga, y no le dará continuidad a la base que ha venido disputando la Copa Postobón. Lo que sí está claro es que Michael Rangel estará haciendo dupla en ataque con Wilson Morelo. 

Tolima y Patriotas, la otra llave

Estos equipos dieron la sorpresa  en los cuartos de final. Se esperaba que sus rivales fueran los que jugaran esta instancia de la Copa Postobón. El Deportes Tolima venció a Atlético Nacional, vigente campeón del certamen. Por su parte, el Patriotas derrotó al Once Caldas de Manizales. Hoy, desde las 7:00 p.m. en el estadio La Independencia de Tunja, Patriotas recibirá al Tolima en el partido de ida de la semifinal. Será la primera vez en la historia de esta Copa que se enfrentarán estos clubes. El equipo boyacense llega con cuatro empates en línea y 24 jornadas sin derrota en casa, mientras que el cuadro pijao acumula cuatro juegos sin caer fuera de casa. El partido de vuelta será en Ibagué el próximo 29 de octubre.

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@luisguimonte

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2014-10-21T21:51:16-05:00

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Luis Guillermo Montenegro Silva

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