Miguel Ángel Russo, de la escuela de Estudiantes

Ganó la Libertadores con Boca en 2007 y ha sacado a tres históricos de la B. Dice que los jugadores se ganan el puesto en los entrenamientos.

Miguel Ángel Russo, nuevo timonel embajador, fue el técnico campeón con Boca Juniors en la Copa Libertadores de 2007. /AP
Miguel Ángel Russo, nuevo timonel embajador, fue el técnico campeón con Boca Juniors en la Copa Libertadores de 2007. /AP

En sus 70 años de historia, Millonarios ha tenido 70 entrenadores. Y su temporada 71 comenzará con una cara nueva en el banquillo, la del argentino Miguel Ángel Russo, quien llegará el próximo martes a Bogotá para conocer el plantel con el que afrontará, además de la Liga y la Copa Águila, la Florida Cup, desde el 15 de enero, y la fase 1 de la Copa Bridgestone Libertadores de América, en la que enfrentará el 1 y el 8 de febrero al Atlético Paranaense de Brasil.

Russo fue un recio volante de marca, que actuaba también como defensa central. Jugó 431 partidos como profesional, todos con la camiseta de Estudiantes de La Plata, entre 1975 y 1988.

Fue precisamente en el club pincharrata en donde aprendió todos los secretos del balompié y siguió el estilo que impusieron el técnico Osvaldo Juan Zubeldía y sus discípulos más adelantados, Carlos Salvador Bilardo y Juan Ramón Verón.

Fue esa escuela la que promovió a finales de los años 60 y comienzos de los 70 las concentraciones previas a los partidos e hizo énfasis en la preparación física y de jugadas a balón parado, así como las variantes tácticas y el estudio minucioso de los equipos rivales.

Russo es entrenador desde 1989 y ha dirigido 13 clubes de cuatro países. Su mayor éxito lo consiguió al frente de Boca Juniors, con el que ganó la Copa Libertadores de 2007. También fue campeón del fútbol argentino con Vélez Sarsfield en 2005 y logró el ascenso con Lanús, Estudiantes y Rosario Central.

El nuevo entrenador albiazul es un hombre amable y cordial al que le gusta la disciplina, aunque reconoce que “en el fútbol se ha perdido el valor de sacrificio”, porque “todo parece funcionar en torno al dinero”.

Con tantos años de experiencia en los banquillos, admite que “el triunfo es efímero, pero la derrota dura una eternidad”.

Aunque asegura que no tiene una fórmula mágica para sacar adelante a Millonarios y admite que “esto es cuestión de prueba y error, de ensayar y equivocarse, la clave está en fallar lo menos posible y asesorarse bien. Los jugadores se ganan el puesto en los entrenamientos, aunque a veces en los partidos las cosas no les resultan tan bien”.

En Bogotá tendrá como mano derecha a un viejo conocido de la afición colombiana, Hugo Ernesto Gottardi, ex delantero de Santa Fe en los 80, con quien trabaja en llave desde hace 20 años.

En diálogo con Blu Radio, el timonel albiazul advirtió que está recogiendo información del fútbol colombiano y de Millonarios, del que sabe “es un club grande y de tradición, que tiene una gran oportunidad de crecer con la competencia internacional que tiene en 2017. Vamos a evaluar qué tipo de jugadores hay y cómo sacarles el mayor provecho con nuestra propuesta futbolística”.

Russo dijo que conoce perfectamente la exigencia que hay en el club, pero que quiere “ir poco a poco, implementando una idea primero y luego buscando objetivos puntuales. Llegar a la fase de grupos de la Libertadores será uno de los primeros”.

Desde que fue contactado por los directivos embajadores, Russo comenzó a pensar en posibles refuerzos para el equipo. A los que ya contrató el club, quiere sumarles un defensa central, un volante de marca y un enganche, uno de ellos extranjero, porque los otros tres cupos de foráneos, a no ser que se presente una buena opción para que salgan, son los de el arquero Nicolás Vikonis y los delanteros Maxi Núñez y Enzo Gutiérrez, quien no ha rendido pero tiene contrato hasta mitad de año.

La primera semana de Russo en Bogotá la dedicará a evaluaciones médicas y físicas del plantel antes de viajar a Orlando, Estados Unidos, en donde adelantará la pretemporada.