Millonarios, un equipo difícil de golear: Richard Páez

El técnico venezolano destacó el comportamiento defensivo del equipo ante un Júnior obligado a ganar por más de tres goles de diferencia.

Atlético Júnior salió como un tren sin frenos a meter en un arco a Millonarios, con el fin de empezar a revertir cuanto antes el 4-1 en contra que tenía para superar las semifinales de la Copa Colombia.

Sin embargo, con el paso de los minutos ese ímpetu se transformó en desesperación y con ella llegaron las imprecisiones que hicieron aún más fácil el trabajo de Millonarios de defender el marcador a favor.

“En los primeros 15 minutos Júnior mostró todo lo que tenía y no encontraron el camino claro. Demostraron esa necesidad que tenían de ganar por goleada, pero Millonarios es un equipo que pocas goleadas ha permitido. Si nos hacen tres es porque nosotros hicimos dos”, explicó el estratega Richard Páez tras el encuentro que el equipo bogotano empató sin goles en Barranquilla.

El técnico venezolano explicó además en la rueda de prensa posterior al partido, el porqué de la inclusión de tres volantes de marca, hecho poco habitual en sus sistemas de juego.

“Cuando supimos que iba a regresar Giovanni Hernández a la formación titular, eso nos condicionó a jugar con tres volantes en la primera línea, para así asegurar que por abajo no fueran a tener juego fluido y creo que eso cortó los circuitos que de seguro iban a producir con Sherman Cárdenas y Giovanni Hernández (…) eso no lo hubiésemos logrado con dos volantes solamente”, indicó el médico venezolano.

Páez además aplaudió el comportamiento de sus defensas centrales, quienes también regresaban a la formación titular. “Cuando debilitamos estratégicamente al Júnior, empezaron a tirar centros y los dos centrales nuestros se comportaron a la altura. Vi una defensa sólida y eso nos dio confianza para mantener el juego sin goles en contra y ganar la eliminatoria”.

Con respecto al cuestionado arbitraje, Páez manifestó que el juez central tuvo la personalidad suficiente para no desesperarse en las constantes  protestas de Júnior, pues “cuando ellos mismos se dieron cuenta de que no estaba fácil entrarle a Millonarios, la impotencia los llevó a protestar por cualquier cosas y hasta a pedir penaltis, circunstancias que supo aguantar el principal”.

Finalmente aplaudió el comportamiento de todos los jugadores porque para él Millonarios mostró en Barranquilla a un equipo sólido, ordenado, en bloque, compacto y con movimientos sincronizados.

“No era un partido en el que la urgencia era buscar goles… fue un partido para decirle a los ‘teóricos del fútbol’, quienes con tres partidos jugados ya predicen lo que va a pasar en un año, que hoy el fútbol no es tan fácil, que tiene muchas aristas y que aquí sí hay un trabajo táctico como para venir a Barranquilla a bloquear a un Júnior con tanto talento”, finalizó.