Millonarios vence, pero no convence

Los aseguradores fallaron en la definición y los embajadores anotaron en la única opción clara que tuvieron en 90 minutos.

Luis Ángel

El que no hace los goles los ve hacer. Eso le pasó anoche a Equidad, que pudo marcarle dos o tres goles a Millonarios en el primer tiempo, pero falló en la definición, mientras que el equipo azul aprovechó la única oportunidad clara que tuvo en los 90 minutos para llevarse los tres puntos y afrontar con ventaja el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Postobón, el próximo sábado en El Campín.

Sin embargo, lo que se preguntan los hinchas embajadores es ¿cuál es el verdadero Millonarios? El que gana y gusta contra los grandes como Nacional, Santa Fe y Júnior, o el que sufre y juega mal contra los equipos chicos.

Porque si bien el equipo que dirige Juan Manuel Lillo es segundo en la reclasificación y las estadísticas respaldan su temporada, futbolísticamente deja muchas dudas, sobre todo de cara a la última parte del campeonato en la que seguramente enfrentará rivales que han ganado con autoridad, como Nacional y Santa Fe.

El de anoche fue un partido discreto, con un primer tiempo malísimo, en el que Millonarios nunca hizo cuatro pases seguidos, en buena medida por el orden y la disposición de su rival, que lució mejor preparado físicamente. Los creativos Máyer Candelo y Ómar Vásquez no aparecieron. Rafael Robayo, Fabián Vargas y Modeste M’Bami no quitaron ningún balón y los tres de la defensa: Román Torres, Oswaldo Henrríquez y Andrés Cadavid fueron torpes, lentos e imprecisos.

Equidad tuvo cinco oportunidades de gol, dos de ellas muy claras de Paulo César Arango, quien las desperdició. Los azules apenas se aproximaron tres veces, con remates suaves de Candelo, Torres y Dayro Moreno.

Los aseguradores, con cinco defensas y tres volantes en primera línea, entendieron que no le podían dar la pelota a Millonarios y salieron a presionarlo en la mitad de la cancha. Fernando Battiste, Arango y Freddy Hinestroza siempre anticiparon a los jugadores embajadores y armaron rápidos contragolpes, que siempre cogieron mal parados a los tres zagueros.

En el complemento los azules mejoraron un poco y los aseguradores acusaron el desgaste de la primera mitad. Poco a poco Millonarios se montó en el partido, aunque sin generar verdadero peligro. Hasta que tras un gran pase de Vargas, Lewis Ochoa les ganó la espalda a los defensas y tiró el centro atrás para que Candelo llegara solo y superara al arquero Diego Novoa.

Equidad ya no tuvo cómo reaccionar y el equipo azul se adueñó de la pelota. No se preocupó por ampliar la diferencia, sino más bien por controlar a su rival.