Nacional, sin Sudamericana

El cuadro verdolaga no pudo remontar el resultado adverso en Brasil, empató 0-0 frente a São Paulo en el Atanasio y quedó eliminado en los cuartos de final.

Juan Carlos Osorio sufrió durante el partido. / AFP

Si algo no se les podrá reprochar a los jugadores de Atlético Nacional es que entregaron todo anoche en el terreno de juego del estadio Atanasio Girardot de Medellín. Desde los primeros minutos salieron con actitud ofensiva para buscar la remontada que nunca fue. Los dirigidos por Juan Carlos Osorio habían perdido hace ocho días en el estadio Morumbí de São Paulo 3-2, en el último minuto, y eran conscientes de que haciendo su juego acostumbrado lograrían darle vuelta al marcador y así meterse dentro de los cuatro mejores equipos del continente; sin embargo, su gran enemigo fue la falta de contundencia y definición, lo que los terminó condenando a quedar eliminados.

A lo largo de la semana el técnico risaraldense Juan Carlos Osorio había mencionado que la idea era buscar rápidamente el gol para igualar la serie y comenzar a construir la victoria. Eso hicieron sus muchachos, pero los encargados de definir no estuvieron en su noche. El estadio Atanasio Girardot estaba como hace muchos partidos no se veía, quizá la última vez que se había sentido así fue en la final del fútbol colombiano frente a Santa Fe. El apoyo de los cerca de 40 mil aficionados fue importante porque empujó a los jugadores a dar todo en cada balón, no obstante, eso no fue suficiente.

El partido por parte de São Paulo fue tal cual como se imaginó. Un equipo que salió a esperar en su propio campo, con mínimas intenciones de atacar y alerta a cualquier opción de marcar diferencia en un contragolpe. En defensa Nacional fue preciso, el arquero Leandro Armani no se tuvo que exigir en muchas oportunidades y los volantes de marca eran los conductores del equipo en vez de los recuperadores.

Como era lógico, Nacional, al no poder igualar la serie rápidamente, poco a poco se fue desesperando más, el orden desapareció y las llegadas comenzaron a ser por intermedio de pelotazos, centros y pelotas divididas. Sherman Cárdenas fue el jugador más incisivo, aunque sus ideas se fueron apagando a medida de que no llegaba el gol.

Al cuadro verdolaga ahora le quedan dos competencias: la final de la Copa Postobón, la cual jugará frente a Millonarios en una definición de ida y vuelta (13 y 17 de noviembre) , y los cuadrangulares semifinales de la Liga Postobón, de los cuales será cabeza de grupo y contará con la ventaja del punto invisible.

Esta noche, a partir de las 8:15 (Fox Sports), se conocerá el rival de São Paulo en la semifinal en el partido que disputarán en Medellín Itagüi y Libertad de Paraguay. La serie favorece 2-0 al cuadro guaraní.