“No le temo al descenso”: Ricardo “El Gato” Pérez

Sólo una victoria este sábado ante Patriotas (2:00 p.m.) salvaría a Fortaleza de no descender en esta fecha. El presidente del equipo bogotano asegura que ir a la B es algo que no lo desvela.

Ricardo “El Gato” Pérez, presidente de Fortaleza, equipo que está cerca del descenso. / El Espectador
Ricardo “El Gato” Pérez, presidente de Fortaleza, equipo que está cerca del descenso. / El Espectador

A Ricardo El Gato Pérez no lo desvela el descenso. Prefiere enfrentar la realidad que está viviendo Fortaleza, equipo del cual es presidente. Sin embargo, cree que debe seguir luchando para ganar los partidos que le quedan, mantenerse en la primera categoría y así empezar a preparar una nueva temporada para el 2017. Con 43 años, ya ha administrado a este club en primera y segunda división.

El fútbol es algo que le apasiona y que siempre ha llevado en su sangre. Por eso, cuando concluyó su carrera como futbolista en 2006 con Millonarios, empezó a buscar la manera de no desligarse de este deporte. “El fútbol, gracias a Dios, me lo ha dado todo. Conocimiento, trabajo y experiencia. Me siento muy feliz de ser parte del fútbol colombiano”, le aseguró el exdelantero a El Espectador.

Con ese objetivo surgió Fortaleza Fútbol Club, equipo que nació de los buenos resultados que tuvo la escuela de fútbol La Fortaleza en los torneos de la Liga de Bogotá. Con el paso de los partidos notaron que este club era grande, organizado y que tal vez podía competir en el Torneo Águila y, por qué no, llegar a la primera división del fútbol colombiano.

Ya no estaba dentro de la cancha como lo había hecho durante los 14 años que duró como jugador profesional. Dejó a un lado a ese niño inocente que con tal solo 17 años debutó con Millonarios y que veía lejana la posibilidad de ser parte de la dirigencia de un equipo. En 2011 fue nombrado como presidente del club que ayudó a construir: Fortaleza Fútbol Club.

“No decidí ser presidente de este equipo, fue algo que me llegó. Quería ser un presidente diferente, ya que como jugador no tuve experiencias alegres con las directivas y algo que siempre me molestó es que la cabeza de un club está como muy lejos. Siempre dije que mi puerta iba a estar abierta para cualquiera”, añadió el bogotano.

Poco a poco demostró que tenía talento como administrador. Fortaleza ganó los partidos más importantes y los jugadores que trajo para esa campaña no lo defraudaron. Sin embargo, sólo el 11 de diciembre de 2013 pudo cumplir el sueño que lo impulsó desde el primer día que asumió el cargo de presidente de la escuadra bogotana: ascender a la primera división de fútbol del país.

La alegría sólo le duró un año y en 2014 descendió. “El proceso de aprendizaje de estar en primera división para bajar a segunda es muy grande. Es asumir un nuevo reto como presidente. Las circunstancias son distintas, porque en la A está la ilusión de mantenerse entre los mejores, y en la B es el sueño de subir de categoría”, recuerda el bogotano de ese momento.

Reforzó el equipo con jugadores bogotanos, algunos ya los conocía de su paso por la Liga de Bogotá. Siempre con el objetivo claro de regresar a ser parte de los mejores del fútbol colombiano y clasificó en primer lugar. Para diciembre de 2015 ya era una realidad que Fortaleza regresaba a la A.

“La experiencia que adquirí como jugador fue muy importante para mi faceta como presidente. Es importante estar en el camerino y entender lo que piensa y siente un jugador, tanto dentro como fuera de la cancha. Esa táctica decidí usarla en la temporada en la que volvimos a ascender”, explicó Pérez.

Ahora el panorama del club es diferente. En la tabla del descenso ocupa el puesto 19 de 20. Sólo un milagro lo salva de irse a la B junto a Boyacá Chicó. Este sábado se enfrenta a las 2:00 p.m. (Win) ante Patriotas y si pierde se va directo a la segunda división del fútbol profesional colombiano. A pesar de este oscuro presente, El Gato explica que este tema no lo desvela. Además, manifestó que “para mí es un orgullo poder estar al frente de esta institución desde su creación y afrontar con ellos los cambios que han venido con el tiempo. Cada día es un reto”.

En su presente sólo está seguir siendo presidente de Fortaleza, sin importar si descienden o no, y su escuela de fútbol Futbolmanía. La creó gracias a su pasión por este deporte y la administra, según él, con el mismo amor que lo hace con Fortaleza. Asegura que “con los niños he aprendido muchas cosas, con su inocencia, su amor y sus pasiones. Le enseñan a uno lecciones que se aprenden en esa etapa y a lo largo de la vida se van olvidando”.

Concluye que no ha tenido la posibilidad ni le han planteado una propuesta para ser parte de Millonarios ahora en su faceta administrativa. “Siempre ha estado dentro de mis posibilidades, ya que fue el club en el que debuté y me retiré. Sin duda, es el equipo de mis amores. Siempre le desearé lo mejor y si algún día puedo estar aportando, lo haría con todo gusto”, relató quien fuera el 9 del club embajador.

 

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