Oswaldo Henríquez, un hijo que volvió a casa

Millonarios recibirá este miércoles, en el estadio El Campín, a Once Caldas de Manizales (8:00, Win Sports).

Oswaldo Henríquez sólo ha jugado con Millonarios en Colombia. / Gustavo Torrijos

Su plan no era regresar. Todo parecía estar arreglado para que Oswaldo Henríquez jugara esta temporada con Jaguares de Chiapas, de México; sin embargo, cuando ya estaba todo dado para continuar un año más en la Liga MX, no pasó los exámenes médicos y le tocó retornar a Millonarios, club del que se considera un hijo, pues con él debutó como futbolista en 2007 y logró el título de la Copa Postobón en 2010 y el de la Liga colombiana en 2012.

“Me he sentido muy bien de regreso. Desde el comienzo me llamó la atención hacer parte de este proyecto nuevo, dirigido por una persona como Juan Manuel Lillo, que llegó con la idea de aportar nuevas cosas al fútbol del país. He estado cómodo con esta forma de trabajar y gracias a Dios he podido jugar, que es lo que uno busca siempre”, le contó Henríquez a El Espectador.

Ha sido titular en los cinco partidos que ha disputado Millonarios en este semestre. Se ha ganado la confianza del técnico embajador y eso le ha permitido jugar con tranquilidad en varias posiciones de la defensa. “La verdad, me he sentido muy cómodo en cualquiera de los esquemas que ha querido hacer el técnico. He rotado en todas las posiciones en la parte defensiva y he cumplido”, reconoció el futbolista de 24 años.

En varios juegos hizo parte de la línea de tres y en el más reciente partido frente al Deportivo Pasto hizo pareja de central con el panameño Román Torres. No obstante asegura que “en donde más a gusto me siento es en línea de tres por derecha. Ahí es donde creo que puedo aportar más por mis cualidades. Sé salir con el balón y cubrir los espacios de campo”.

El comienzo del equipo azul ha generado muchas dudas, y aunque el triunfo frente a Nacional encendió una luz de esperanza para los seguidores de Millonarios, el empate frente al Pasto, en el cual jugó todo el segundo tiempo con un hombre de más, generó un sabor amargo. Henríquez, como hincha del equipo, pide paciencia. “Siempre hemos estado convencidos de que las cosas van bien. La gente pide resultados inmediatos, pero eso no es así. Poco a poco nos iremos adaptando a lo que el técnico quiere. La forma de trabajo es muy buena, pero diferente, y eso toma tiempo”, aceptó.

“Lillo es un técnico que dice que todos debemos atacar y defender. También asegura que los principales defensores son los atacantes, porque son los que deben intentar recuperar el balón en la zona alta. También nos exige mucha actitud y movilidad. Particularmente en mi caso, dice que no debo tener una posición fija en la cancha sino moverme dependiendo de las circunstancias del partido para buscar espacios”, cuenta el zaguero samario, y añade que “aunque uno vive de esto y disfruta lo que hace, es aburridor cuando uno se despierta y sabe que debe ir a entrenar sólo físico o gimnasio. Ahora, cuando todo es con pelota y en base a ello se trabaja el físico y la fuerza, a uno le dan ganas de levantarse a entrenar”.

Esta noche (8:00, Win), cuando reciba al Once Caldas, invicto en este semestre, Millonarios buscará hacer un partido tan bueno como el que le planteó a Nacional hace dos jornadas. “Venimos de perder la oportunidad de ganar en Pasto, pero la lucha continúa y debemos triunfar en casa. Después de ganarle a Nacional queremos demostrar que eso no fue casualidad y podemos repetir ese fútbol. Necesitamos una seguidilla de partidos sumando de a tres para acomodarnos en la tabla y jugar más tranquilos”, finalizó el hijo pródigo que volvió al hogar azul.

 

 

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@luisguimonte

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