"Pékerman la tiene clara"

Carlos Bacca llegó este lunes a Barranquilla para unirse a los trabajos de la selección. El goleador es la novedad de esta convocatoria.

Carlos Bacca lleva 14 goles en total en el fútbol de Bélgica.  / AFP
Carlos Bacca lleva 14 goles en total en el fútbol de Bélgica. / AFP

Cada vez que el Júnior juega hay un computador prendido en el apartamento de la familia Bacca Santiago, en Brujas, Bélgica. La pasión por el fútbol y por el equipo tiburón la comparten Shayira, Carlos Daniel y el padre de la casa, Carlos Bacca, quienes le hacen fuerza al combinado barranquillero desde la distancia. “También apoya al Júnior mi hija Carla Valentina, que viene en camino”, dice el goleador de la liga belga con el Brujas, equipo al que llegó a principios de este año y con el que ha marcado 14 tantos.

El nombre de la ciudad, Brujas, proviene de la palabra brug, que en español significa ‘puente’. Se la conoce por la gran cantidad de puentes que hay en ella. Casualmente, este equipo le ha servido a Carlos Bacca como puente para volver a ser parte de una selección de Colombia, con la que no juega desde que Hernán Darío Gómez lo llamara para un partido amistoso frente a Bolivia en La Paz, en el que el costeño de 26 años marcó gol.

Bacca vuelve a vestir la camiseta tricolor y a la ciudad que lo vio crecer en el fútbol profesional. El viernes volverá al estadio que lo consagró.

¿Cómo ha sido su adaptación al fútbol belga?

No ha sido fácil. El cambio es muy duro. Llegué a esta ciudad en invierno y el frío era muy fuerte. Al principio me costó mucho, pero día a día veo que estoy creciendo como persona, y eso es lo importante.

¿Qué es lo que más le ha costado?

Al principio, la soledad. Me vine solo y ese fue un gran error, porque llegar a un lugar nuevo no es fácil. Por otro lado, el idioma. Me ha servido que hay cinco o seis compañeros que hablan español y que el club además me puso un traductor.

Hay colombianos en el fútbol belga. ¿Comparte con ellos?

Oswaldo Álvarez acaba de quedar campeón con el Anderlecht y Jaime Ruiz juega en el Malinas. Con ellos tengo una gran amistad, nos hablamos mucho y nos apoyamos.

¿Cómo recibió la noticia de la convocatoria?

Muy contento por la oportunidad. Creo que es porque estoy haciendo bien las cosas. Gracias a Dios, día a día hay sorpresas y alegrías. Cuando me enteré de que estaba bloqueado sentí una alegría inmensa. Espero poder tener la oportunidad de jugar para darle alegrías al país.

¿Le gustó la selección que le ganó a Uruguay y Chile?

Creo que no hay duda de que han sido los mejores partidos de la selección en los últimos años. Es muy importante conseguir resultados contra rivales complicados. Ya se vio que Pékerman la tiene clara: él sabe cómo ir a Brasil.

Usted ha dicho que admira a Falcao. Ahora va a poder jugar con él...

Sí, esa es una motivación extra. Para mí, él es hoy en día el mejor delantero del mundo. Tengo que dar lo máximo para poder jugar. Sería un honor poder estar a su lado en la cancha.

También se reencuentra con Teófilo...

Qué alegría. Teo más que un amigo es un hermano. Siempre nos hemos apoyado mucho, juntos hemos salido adelante y me pone muy feliz saber que los dos somos diferentes a como empezamos; hemos madurado y ahora somos mejores personas.

¿Gritó mucho los goles de él con la selección?

Como nunca. Me sentí muy orgulloso. Ha tenido momentos difíciles y este tipo de logros los siento como propios.

¿Ha podido compartir con algún jugador de esta convocatoria diferente a Teófilo?

Sólo he jugado con Teo, pero pude compartir en concentración con Dorlan Pabón y Carlos Valdés.

¿Se imagina en Brasil 2014?

Es un sueño de todos. No sólo de los jugadores que podamos integrar la selección, sino de todos los colombianos. Ojalá la selección siga haciendo bien las cosas para que ese sueño se convierta en realidad. Hay que ir paso a paso.

¿Cómo ve a los rivales en la eliminatoria?

Las eliminatorias en Sudamérica son especialmente parejas. Cualquiera le puede ganar a cualquiera y por eso hay que dar más del cien por ciento.

¿Y especialmente a Paraguay?

Difícil. Van a darlo todo porque ya van muy atrás. No hay que confiarse de eso, y Colombia debe salir a hacer su fútbol.

Luego de Paraguay viene el amistoso con Camerún...

Uno siempre sueña con estar al lado o enfrentando a los mejores del mundo. Creo que hoy en día Camerún cuenta con muchos jugadores de primer nivel. Está Song en el Barcelona y ni qué decir de lo que es Eto’o. Va a ser un buen rival.

¿Qué siente poder volver al Metropolitano?

Una alegría inmensa. No cualquier jugador tiene la oportunidad de jugar con su selección en el estadio donde debutó como profesional. Voy a poder volver a una plaza donde me dieron mucho cariño; tengo los mejores recuerdos y quién quita que pueda volver a anotar ahí.

¿Dónde comenzó a jugar fútbol?

Comencé en Puerto Colombia. Allá di mis primeros pasos en una cancha. Poco a poco fui jugando mejor y me fui enamorando más de este deporte.

¿Y cómo entró al Júnior?

Unos tíos hicieron unos contactos con Fernán Díaz y él me ayudó para entrar a las inferiores del Júnior. Jorge Alcázar fue mi primer técnico. A él le aprendí bastante. Luego trabajé con Campero Díaz, y luego Julio Comesaña me dio la oportunidad de debutar en el primer equipo.

Goleador en Bélgica, familia a su lado, llamado a la selección. ¿Qué más le pide a la vida?

Gracias a Dios porque las cosas me están saliendo: tengo familia, salud, vida y a Dios en mi corazón. Espero dar lo mejor en Brujas para llegar a una mejor liga. No demerito esta, pero hay muchas ligas por encima.