La revancha de Berrío

El delantero debutó con Nacional en 2009, luego salió a otros equipos de Colombia y este semestre regresó al cuadro verdolaga.

Orlando Berrío marcó el segundo gol del triunfo 4-1 de Atlético Nacional frente al Envigado en el Atanasio. / Luis Benavides

“Estoy en mi casa, acá es en donde me siento cómodo, feliz y con las personas que me quieren y se alegran por mis triunfos”, comenta Orlando Berrío cuando se le pregunta por el significado de tener nuevamente la oportunidad de pisar la cancha del Atanasio Girardot de Medellín con la camiseta de Atlético Nacional.

Orlando Enrique, de 22 años, se formó en el cuadro verdolaga, llegó a ser de los jugadores con mayor proyección de la buena cantera paisa y fue convocado regularmente por Eduardo Lara para hacer parte de la selección colombiana sub-20. Sin embargo, por las lesiones y la falta de oportunidad, Nacional, dueño de sus derechos, lo cedió para que su jugador se terminara de ‘pulir’ en otros clubes del fútbol nacional.

Con el equipo antioqueño debutó en 2009, cuando disputó 22 partidos. Para 2010 intentó consolidarse y precisamente fue en ese año que se ganó el estatus de promesa. En 11 partidos marcó cinco goles y fue relevante su presencia en la cancha. Luego las lesiones lo afectaron y por eso para 2012 llegó cedido a otro grande, Millonarios.

“Fue una bonita experiencia. Es un club importante, pero no me fue bien porque no tuve continuidad. A pesar de eso gané experiencia, aprendí mucho de mis compañeros y del técnico Richard Páez”, comenta. Millonarios no deseó seguir contando con él y por eso no renovó el contrato. Nacional lo prestó al Patriotas, donde, a pesar de que el nivel colectivo no fue el mejor, porque no se ganó en ninguna de las 18 fechas del campeonato, Orlando logró levantar su nivel. “Fue duro porque, uno como futbolista no quiere estar en esos récords malos. Lo bueno fue que me sentí cómodo en la cancha y de ahí que Nacional quisiera volver a contar conmigo. Ahora el fútbol me da la revancha y por eso en menos de un año paso del antirrécord de no ganar ningún juego al gran rendimiento con Nacional, pues vamos invictos y clasificados con anticipación a las finales”, dice orgulloso el jugador cartagenero, que es uno de los beneficiados con la famosa rotación de Juan Carlos Osorio, porque cada vez que juega aprovecha la oportunidad. En seis presencias en cancha ha anotado tres goles. Incluso, en el triunfo 4-1 frente a Envigado fue de los más destacados. Comenzó la jugada del primer gol, marcó el segundo y metió el pase gol del cuarto.

“La verdad, estoy muy contento por el pensamiento que tiene el profe Juan Carlos Osorio. Me gusta esa idea de que todos podamos actuar. Yo nunca había vivido esa manera de jugar, pero al ver los resultados y que se dan las cosas, apoyo la idea”, dice Berrío sobre la rotación que implementa su técnico.

Al volver este semestre a Nacional se encontró con una plantilla diferente, más experimentada, en la que se cruzó con un ídolo de su infancia, Juan Pablo Ángel. “Al principio no lo creía, para mi Juan Pablo fue un referente desde que quise dedicarme a esto. Es un excelente delantero y en este momento estoy aprendiendo mucho de él. Me aconseja mucho, me habla de los movimientos que debe tener uno y me guía. Es un referente del grupo”, afirma Berrío, quien con Nacional vivo en los tres torneos que disputa este semestre (Liga, Copa y Sudamericana) espera seguir sumando minutos en cancha para demostrar que aprovecha su revancha.

 

 

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