Rubén Israel dejó de ser el técnico de Millonarios

Mediante un comunicado de prensa, los directivos del cuadro capitalino anunciaron que de manera interina Jorge 'El Chamo' Serna tomará las riendas del equipo. El uruguayo duró un año en Bogotá.

Rubén Israel en ocho partidos, ganó y empato dos, cayendo derrotado en cuatro encuentros. / Andrés Torres.

El entrenador Rubén Israel llegó a Millonarios en la fecha 10 de la Liga Águila-II 2015 en reemplazo del argentino Ricardo Lunari. Este jueves, después de la situación insostenible del cuadro 'Embajador' y tan sólo dos días después de que fuera ratificado, el uruguayo dejó de ser el entrenador de la institución capitalina.

A través de un comunicado, las directivas de Millonarios confirmaron la destitución del entrenador uruguayo y anunciaron de manera interina a Jorge ‘Chamo’ Serna. Al mismo tiempo, aseguraron que el nuevo técnico azul se sabra en los siguientes días.

Los más de 5.000 hinchas azules que se acercaron este miércoles al máximo escenario deportivo de la capital colombiana, presenciaron el último encuentro que Israel dirigió como entrenador en la capital colombiana. Después del reprochable comportamiento del aficionado azul, al ocasionar la suspensión del encuentro ingresando a la cancha, cuando todavía se disputaba el encuentro, Millonarios dijo basta y puso fin al ciclo del uruguayo.

En el inicio del año, Millonarios ilusionaba a sus hinchas con un equipo renovado y que se ponía entre los cuatro mejores del país. Israel armó el equipo que él quería. Llegaría el partido por los cuartos de final ante el Júnior de Barranquilla. El conjunto capitalino salía derrotado mediante cobros desde el punto penal, pero la entrega y sacrificio mostrado aquella tarde era más grande que la frustración, por lo que los jugadores se iban a preparar el segundo semestre del año entre aplausos.

Segundo semestre que no iniciaba bien. Millonarios no se armó para ser campeón. Eso lo sabían propios y extraños. Aun así, la fe y la ilusión de la estrella 15 estaba ahí, como siempre ha estado en el hincha del equipo capitalino. El juego no aparecía pero la victoria en un clásico malo ante Santa Fe por la segunda fecha, le daba un motivo de alegría a los seguidores. Israel, tácticamente defraudaba en cada partido. La defensa, su fuerte, comenzaba a desvanecerse, en ocho partidos, la portería de Vikonis fue vulnerada en igual de ocasiones. 

Las jornadas continuaban y en Millonarios escaseaban las ideas ofensivas. Y ahora, a diferencia del semestre pasado, los resultados tampoco llegaban. El aviso fue en el partido ante Once Caldas, el 1-1 de aquel 21 de julio. El equipo se fue entre silbidos de El Campín y se empezaba a colmar la paciencia del hincha azul. Nueve días después, en el mismo escenario pero ante Águilas Rionegro, el aficionado explotó y lanzó todo tipo de improperios hacia directivos, cuerpo técnico y jugadores. Los mayores señalados, la Junta Directiva y el propio Rubén Israel. 

“Esto lo tenemos que cambiar nosotros lo jugadores”, decía el capitán Rafael Robayo. Pero para Rubén Israel, las cosas que se debían arreglar eran pocas y el equipo realizaba buenas presentaciones. No asumir los problemas fue lo que sepultó al uruguayo. Independientemente que tras el partido ante Bucaramanga, Nicolás Vikonis le haya dicho al canal Win Sports que los jugadores no intercedieron para que el entrenador continuara, la situación se le salió de las manos a los directivos y tuvieron que tomar la decisión que presuntamente iba a realizar el pasado lunes 

Israel nunca convenció a la hinchada. La irregularidad fue el común denominador de su gestión. Más allá de nunca haber caído ante Santa Fe y mostrar tal vez el mejor partido de su era, en la victoria del semestre pasado ante Atlético Nacional, rivales a los que Millonarios siempre quiere derrotar, el uruguayo no consolido su proyecto deportivo y esto se vio reflejado en el mal comienzo de campeonato en la Liga Águila-II 2016: cuatro derrotas, eliminación de la Copa Águila, dos empates y dos victorias.

La noche gris que se vivió el pasado miércoles en El Campín culminó con el fin de la relación contractual -porque con el aficionado azul se rompió hace tiempo- de Rubén Israel y Millonarios. El panorama no pinta nada bien para el club capitalino, pues el entrenador era sólo una de las problemáticas del ‘Embajador’. El bajo rendimiento de los jugadores y sobretodo la mala gestión administrativa por parte de los directivos, se vislumbra como el principal obstáculo para que el 14 veces campeón del fútbol colombiano vuelva a los puestos de gloria.    

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