"Santa Fe, el club que me lo ha dado todo": Wilson Gutiérrez

Wilson Gutiérrez, el DT que acabó con una sequía de 37 años sin títulos. El artífice de la séptima.

¿Cómo nace su amor por Santa Fe?

Tendría entre 12 y 13 años cuando mí papá me llevó a unas pruebas a Santa Fe. Él y toda su familia eran muy hinchas del equipo y como a mí me gustaba tanto el fútbol, pues también me hice hincha. Ingresé a quinta división, el técnico era Germán Basílico González y desde ahí comenzó toda una carrera ligada con este equipo. Jugué por varios años en el equipo profesional, fui capitán, vivimos momentos muy difíciles, pero siempre era más grande el amor por el club y las ganas. Luego pude ser técnico del primer equipo y campeón, una de las grandes alegrías de mi vida.

¿Qué significa Santa Fe para usted?

Mi casa, mi familia. Es el club que me lo ha dado todo. Desde jugador hasta técnico. Toda mi familia ha sentido y ha vivido gracias a lo que Santa Fe me ha dado. Es el segundo amor de mi vida, después de mis hijos y mi esposa. Lo llevo en el corazón por todo lo que es la institución: el sentimiento, el orgullo, la garra y la pasión.

¿Qué destaca del semestre en el que se ganó la séptima estrella?

Fue un proceso bonito, con momentos difíciles por la presión que había, por la cantidad de empates. Luego el equipo encuentra el camino del triunfo, comienza a dar más de lo que tenía, se arma una familia muy fuerte, se clasifica a los cuadrangulares, se pasa a la final invictos y luego esa hermosa noche de la final ante Pasto. Sentíamos que era demasiado difícil que nos ganaran.

Y esa presión de 37 años sin ganar...

Se sentía sobre todo al momento de la final, en El Campín. Había mucha tensión y nerviosismo por parte de la hinchada. Fueron momentos difíciles, inolvidables y lindos. Al final, cuando se dio el pitazo final, fue la alegría más grande que uno puede tener como técnico o hincha de Santa Fe. Pasaron muchos grandes entrenadores y que fuera yo el que volviera a sacar campeón el equipo fue algo invaluable para mí. Para los jugadores de esa plantilla fue igual; obviamente también para el presidente César Pastrana, quien tuvo la fe en nosotros. A pesar de que todos los títulos son inolvidables, este va a ser el más recordado, porque fue el punto de partida para que Santa Fe recuperara su grandeza.