Santa Fe, la fuerza de un pueblo

Segundo en la reclasificación y primero en su cuadrangular, subcampeón de la Copa Colombia, un balance más que positivo.

Así celebró el técnico Gustavo Costas la clasificación a la final. / Luis Benav

Aunque siempre sufre más de la cuenta para alcanzar la gloria —parece casi que fuera su obligación— hoy Independiente Santa Fe tiene la licencia para sacar pecho y llegar con ímpetu a la gran final del fútbol colombiano, que disputará el miércoles y domingo frente al Medellín.

Alcanzar la octava estrella no parece un sueño imposible para el equipo cardenal y, pese a que tendrá a un rival de quilates, de gran rendimiento, buena nómina, un goleador de miedo como Germán Ezequiel Cano y un técnico de pergaminos, sus cifras deportivas y económicas respaldan su objetivo por cumplir.

En cuanto a su rendimiento en la cancha y de la mano del técnico argentino Gustavo Costas, quien tomó las riendas del equipo el pasado 16 de mayo, Santa Fe terminó segundo en la reclasificación de la Liga, primero en su cuadrangular y en el acumulado de la Copa Colombia, pese a que perdió la gran final con el Deportes Tolima (ver gráficos). En el torneo todos contra todos también terminó en la cima con apenas cinco partidos perdidos y el arco menos vencido con 11 tantos.

Sin duda, un campaña para resaltar, pese a —claro—, la alta dosis de sufrimiento para avanzar a la gran final. “No tengo más que agradecer todo esto que me está pasando. Llegar con Santa Fe a dos finales, estar tan cerca de la octava estrella y de ñapa, celebrar el título de Racing, el amor de mi vida. Fue un domingo completo y es de esos días en los que quieres que el día dure 48 horas o más”, dijo muy emocionado Costas.

“Estoy muy feliz, esto es para toda la gente de Santa Fe que lo sufrió tanto como nosotros. Muchos nos daban por muertos para la final, pero estoy orgulloso de nuestros jugadores porque dejaron todo en la cancha. Contra Nacional era una final anticipada que teníamos que ganar”, siguió la charla del DT argentino de 51 años de edad.

- Las cuentas claras...

Detrás de los excelente resultados deportivos —con o sin angustia— el expreso rojo tiene todo un respaldo y una infraestructura administrativa que lo ha convertido en uno de los equipos más sólidos del fútbol colombiano.

El club bogotano salió de la Ley 550 y superó un déficit cercano a los $15.000 millones. Adquirió una sede deportiva en Tenjo y amplió su base administrativa en el barrio San Miguel. Hoy, los patrocinadores no caben en su camiseta e incluso hay empresas en lista de espera. “Esta es una empresa sólida que va a seguir creciendo”, explica el presidente César Pastrana, el responsable de la solidez financiera del equipo.

“Tenemos bases sólidas, aunque todavía hay mucho por hacer. El año pasado ya dimos una utilidad importante. Adquirimos activos por una suma significativa y seguimos nuestro camino a la excelencia, que es lo que nos motiva. Santa Fe es una empresa que tiene un presupuesto cercano a los $25.000 millones al año, y por fortuna los podemos cubrir”, le dijo a El Espectador en octubre.

Sin duda, este Santa Fe recuperó el prestigio de otras épocas: ganó su séptima estrella después de 37 años, logró clasificar a una Copa Sudamericana y tres Libertadores (incluida la del año entrante) en una de las cuales llegó a semifinales y consiguió un subtítulo (2013-I). Mañana, en el Atanasio, sale por la mitad del octavo título. El domingo cerrará en casa por la conquista de la gloria, seguro será con sufrimiento, porque de lo que no hay duda es que hoy Medellín es un equipo más que ‘poderoso’.