Tigres sacó las garras: el nuevo inquilino de la A

Sorpresivamente el equipo capitalino logró el ascenso gracias a la victoria de este lunes en la noche 1-0 ante Bogotá y que en Itagüí no hubiera ganador entre Pereira y Leones.

Tigres venció 1-0 a Bogotá, y con el empate del Pereira, ascendió a la A. / Gustavo Torrijos

“En la A, Tigres en la A” cantaron los jugadores del equipo capitalino en el camerino del estadio Metropolitano de Techo, tras lograr el cupo a la primera división. Vencieron este lunes en la noche 1-0 a Bogotá y terminaron con 11 puntos en el primer lugar del cuadrangular A. No había nada preparado, ningún jugador sacó alguna camiseta que hiciera referencia al ascenso, todo fue una sorpresa, incluso para ellos.

Con el ascenso del América de Cali se esperaba que este año fuera para que regresaran equipos grandes e históricos a la primera división. Sin embargo, una vez más se atravesó un equipo chico, como lo han hecho en los últimos años Alianza Petrolera, Jaguares y Fortaleza. En esta oportunidad Tigres dejó con las manos vacías a un Pereira, el mejor equipo del año, que cabalgó en el Todos contra Todos, sacándole 10 puntos de ventaja al segundo, no obstante, así esta diseñado el formato de la B y esa diferencia y superioridad de nada valieron.

Y es que en el último minuto todo cambió. El Deportivo Pereira ganaba 2-1 a Leones en Itagüí y el cuadro matecaña era el que lograba el cupo a la primera división, sin embargo, un gol de cabeza de Luis Vélez dejó al Pereira sin nada. Mientras tanto, en el estadio Metropolitano de Techo, el gol de Tigres llegó desde el primer tiempo por intermedio de Alejandro Uribe, nacido en La Ceja, Antioquia, y quien de cabeza le dio el paso a la A a un desconocido Tigres. “Le dedico ese gol a mi tío que murió hace poco”, dijo entre lágrimas el joven artillero.

“Somos un equipo chico, un grupo muy humilde, nos miraban por encima del hombro, pero hoy ya saben quiénes somos”, destacó Uribe, quien no dudó en afirmar que ese ha sido el gol más importante de su carrera. Por su parte, el entrenador Jhon Jairo Bódmer, un edufísico de la Universidad Pedagógica, de 35 años, afirmó que “las condiciones las teníamos, sólo faltaba creer, así fue y por eso el resultado. La clave fue que crecimos mentalmente, hubo unión, trabajo en equipo y por eso fue que logramos el ascenso”, confesó este hombre que se especializó en Argentina y sólo a comienzos de este año vivió su primera experiencia en el fútbol de la B.

En la fase de Todos contra Todos, Tigres terminó en la sexta posición con 48 unidades, no se tenía mucha esperanza por lo que pudiera hacer en el cuadrangular final, mucho más teniendo en cuenta que tendría que enfrentar al poderoso Pereira, pero en el fútbol ya no se gana de camiseta y eso se demostró una vez más. El equipo que juega sus partidos de local en el estadio de Soacha sumó 11 puntos en el cuadrangular, con tres partidos ganados, dos empatados y uno perdido. Justamente el que perdió fue ante Pereira en casa, pero logró sacar ventaja ante los otros rivales.

La historia de Tigres

En 2003 el empresario Carlos Salazar fundó el club Expreso Rojo, en honor a Independiente Santa Fe, equipo del que es hincha. Comenzó su historia en Cartagena, jugando en el estadio Pedro de Heredia. Dos años más tarde el club se trasladó al Arturo Cumplido Sierra, de Sincelejo, Sucre, donde sólo duró una temporada  y  regresó a Cartagena. De allí salieron jugadores como el samario David Ferreira, el lateral Elvis González y el defensa Hugo Soto.

Luego se cambiaron varias veces de sede en diferentes municipios de Cundinamarca, como Fusagasugá, Girardot y Zipaquirá. Hasta que en enero de 2016 se cambió el nombre a Tigres FC y se puso como sede el estadio Luis Carlos Galán, de Soacha, en donde jugaron los partidos de local durante toda esta temporada en el Torneo Águila.

“Durante este año le dimos mucha importancia al trabajo espiritual y mental, trabajamos de la mano del pastor Edwin y él fue fundamental para que hoy podamos estar celebrando el ascenso”, comentó Ethan González, el goleador del equipo que por ahora no se sabe en cuál estadio jugará el otro año en la A.