Un león inofensivo

Atlético Nacional venció 2-0 a Santa Fe en El Campín y prácticamente lo dejó eliminado de los cuadrangulares semifinales. Falta de generación de fútbol, el principal problema de los rojos.

Nacional se metió en la pelea por el Grupo A, llegó al liderato con 7 puntos y dejó a Santa Fe prácticamente eliminado tras derrotarlo anoche 2-0 en El Campín. El partido pintaba en los días previos como un juego mano a mano, una final adelantada, en la que se preveían emociones. Incluso los mismos jugadores cardenales lo pensaban como una revancha de la final del semestre pasado, sin embargo, desde horas antes de que comenzara todo cambió. Santa Fe confirmó las lesiones de Yulián Anchico y Carlos Valdés, quienes se unieron a las ausencias de Daniel Torres y Ómar Pérez, por lo que el técnico Wilson Gutiérrez debió armar un equipo a punta de retazos. En defensa debió improvisar con Marino García como central, Luis Carlos Arias y Juan Daniel Roa como laterales, en la mitad utilizó a Julián Guillermo, William Zapata y Emanuel Molina, quienes pocos minutos han sumado a lo largo del semestre, y en punta se la jugó con Juan Caicedo, sentando al Pulpo. Juan Carlos Osorio, al saber de esas bajas, prefirió no arriesgar y se guardó muchas de sus armas. Por ejemplo, no puso en el once titular a Sherman Cárdenas ni a Stefan Medina. Con cinco bajas por el lado rojo y ocho por el lado verde el compromiso perdió ese tinte de gran partido.

En la cancha se reafirmó eso y ni Nacional ni Santa Fe mostraron buen fútbol en los primeros minutos, aunque el cuadro bogotano intentó hacer posesión del balón y evitar que Nacional se enchufara, no tenía cómo vulnerarlo. Mientras tanto, los dirigidos por Osorio no se desesperaban y como sabiendo que tenían con qué, prefirieron esperar espacios con paciencia. La defensa improvisada de los rojos daba ventajas y la velocidad de Jéfferson Duque y Orlando Berrío, en la delantera verdolaga, era el arma para abrir el marcador. Al minuto 19 Sebastián Pérez pudo convertir en dos jugadas seguidas que terminaron con remates en el horizontal. Nacional exigiéndose poco era más contundente que un equipo rojo que no sabía qué hacer con la pelota.

Jéfferson Duque nuevamente marcó en El Campín, tal como lo había hecho en la final del semestre pasado, se llevó a los defensas con su potencia y remató con un derechazo para vencer a Camilo Vargas, a quien se le pasó el balón por debajo de las piernas. Con el 1-0 Nacional no cambió y siguió dándole la pelota a Santa Fe. Emanuel Molina nunca apareció en la creación y los delanteros cardenales tuvieron que bajar a la mitad para buscar balones. El rojo era tan inofensivo, que el cuadro verde lo dejaba tocar por toda la cancha, esperando un error para volver a marcar.

Este era el juego para que el argentino Molina se consolidara y mostrara que tenía con qué estar en Santa Fe, sin embargo, dejó una imagen muy mala. Fuera de que jugó mal, al minuto 39 cometió una falta descalificadora sobre Diego Peralta y vio la roja directa.

Con un hombre menos Santa Fe sacó la garra y siguió insistiendo a pesar de no tener suficientes argumentos para hacerlo. Justo en el minuto 45 llegó una jugada que cambió por completó el rumbo del partido. Jéfferson Cuero fue derribado en el área por Diego Peralta, penal claro que no vio el árbitro Luis Sánchez, de pésima presentación. En contragolpe inmediato Nacional encontró el 2-0. Nuevamente Duque aprovechó su potencia para recibir un pase de Orlando Berrío, aguantar el balón y soltar un derechazo que de pica barra entró y dejó quieto a Camilo Vargas.

Todo pudo cambiar ahí. Ese penal no cobrado pudo significar ir al entretiempo con un 1-1, no obstante, tras el error garrafal del árbitro y la virtud de Duque, en 45 minutos quedó prácticamente liquidado el partido.

En el segundo tiempo Nacional, a pesar de darles paso a Sherman Cárdenas y Stefan Medina para liquidar el juego, decidió esperar a Santa Fe, que a pesar de tener un hombre menos demostró actitud y amor propio. En las primeras jugadas pudo descontar con dos cabezazos, en primera instancia de Francisco Meza y luego de Jéfferson Cuero. Con lo poco que tenía el equipo de Wilson Gutiérrez buscaba el arco rival, pero en las opciones que tuvo siempre apareció Luis Enrique Neko Martínez para salvar a los verdes. En el arco contrario, Camilo Vargas también evitó que los visitantes se fueran con una diferencia mayor.
El cuadro verdolaga se jugará ahora una final en su estadio frente al Júnior de Barranquilla, que también tiene siete puntos, mientras que Santa Fe recibirá en El Campín al ya eliminado Itagüí.