Yeison no jugaba por “gordillo”

El volante caucano de 24 años tuvo que trabajar de manera individual por cerca de un mes para bajar los cinco kilos que le pidió Gustavo Costas. Ahora es nuevamente figura del primer equipo de Santa Fe.

Yeison Gordillo fue una de las figuras en la serie de los cuartos de final de la Liga Águila, ante Independiente Medellín. / Cristian Garavito
Yeison Gordillo fue una de las figuras en la serie de los cuartos de final de la Liga Águila, ante Independiente Medellín. / Cristian Garavito

Apenas el balón ingresó al arco norte del estadio El Campín de Bogotá, Yeison Gordillo se giró hacia atrás y salió corriendo a celebrar su gol. Miró hacia la tribuna occidental, en donde estaba su esposa María Alejandra y su hija Mariana, y luego señalándolo con el dedo índice de su mano derecha, se dirigió hacia donde estaba Gustavo Costas, el técnico de Independiente Santa Fe. Lo abrazó y le agradeció al oído. El argentino se emocionó y le respondió el gesto levantándolo con sus brazos. “Tengo que agradecerle al profe Costas porque me dio la confianza, me esperó y ahora me siento en muy buena forma”, dijo Gordillo tras el triunfo 2-0 sobre Independiente Medellín, lo que significó para Santa Fe la clasificación a la semifinal de la Liga Águila.

Justamente Gordillo regresó a la titular del cuadro cardenal para el juego de ida de los cuartos de final, en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. Hasta esa tarde llevaba casi un mes sin hacer parte de una convocatoria, todo porque Gustavo Costas le había advertido que hasta que se pusiera a tono físicamente volvería a ser tenido en cuenta. Este sábado cumplió con un gran juego y fue una de las figuras en el triunfo 2-1. Y el sábado, en el juego de vuelta, nuevamente fue uno de los más destacados, incluso marcando ese tanto que les dio la tranquilidad a los cardenales.

Durante esos días de preparación, Yeison llegaba a la sede deportiva de Independiente Santa Fe, en Tenjo, Cundinamarca, y en lugar de entrenar con sus compañeros haciendo fútbol o trabajos tácticos, él se reunía con uno de los preparadores físicos del club, quien le había diseñado un plan para perder los cinco kilos que tenía de más. No sólo trotaba alrededor de una cancha, sino que el trabajo con el balón también formaba parte de su recuperación de forma. “Cambios de frente y efectividad en los pases, fue algo que trabajé con intensidad”, asegura el futbolista caucano de 24 años, quien nunca perdió la motivación y día a día sentía más cerca su regreso. De hecho, nunca dejó de alentar a los compañeros que jugaban en lugar de él. Iba como un hincha más a los partidos que Santa Fe disputaba de local. “En la tribuna se sufre más”, asegura.

“Probablemente la gente pudo pensar que no lo queríamos y hasta él pudo dudarlo, pero si hicimos eso es por lo que confiamos en él y sabíamos que quitándose esos kilos de más podría hacer las cosas mejor”, le dijo a El Espectador el técnico Gustavo Costas, quien asegura que lo de Yeison Gordillo es sólo un ejemplo de lo que se puede hacer con los futbolistas cuando hay tiempo para trabajar. “Tuvimos una época difícil en la que había muchas competencias simultáneas y no quedaba espacio para entrenar y mejorar en muchos aspectos. Por eso, pase lo que pase en este semestre, lo que más quiero es que llegue la pretemporada para trabar muy duro y repetir el caso de Gordillo en otros futbolistas”.

Costas se emociona al recordar el buen momento de este jugador y confiesa que “este es el Gordillo verdadero, nos da mucha marca y generación de fútbol. En los partidos ante River o Cerro había tenido 36 y 42 % en la precisión en los pases, ahora se puso a tono y en los juegos ante el DIM su efectividad fue superior de 90 %. Eso demuestra que está bien, pero hay que seguir trabajando y mejorando”, comentó.

Luego del triunfo ante el actual campeón del fútbol colombiano, Santa Fe llegó a 77 puntos en la tabla de la reclasificación y se aseguró un cupo para la Copa Libertadores de América en 2017, certamen al que irá por quinto año consecutivo. Su mejor logro en esta Copa fue en 2013, cuando llegó hasta las semifinales y perdió ante Olimpia de Paraguay.