Alan Ruschel: "Haré todo lo que pueda para volver a jugar con el Chapecoense"

El lateral, quien fue dado de alta el viernes tras el accidente aéreo, relató lo sucedido en la noche del lunes 28 de noviembre cuando se accidentó el avión de Lamia.

Alan Ruschel, jugador de Chapecoense. Foto: Sirli Freitas/Chapecoense - Globoesporte

Alan Ruschel, uno de los seis sobrevivientes de la tragedia aérea de Chapecoense y quien fue dado de alta el viernes, compareció este sábado a una rueda de prensa en la que no pudo evitar las lágrimas. “No tengo palabras para explicar lo que siento. Es una mezcla de sentimientos. Una alegría estar aquí de nuevo, sentado. Pero al mismo tiempo, un duelo por la pérdida de muchos amigos”, dijo el lateral, quien rompió en llanto antes de terminar la frase, invadido al recordar a sus compañeros fallecidos en el accidente aéreo.

Después de pasar 18 días hospitalizado en Colombia, donde fue operado de la columna, y 72 horas internado en Brasil, Alan Ruschel considera que Dios es el único responsable de que él haya salido con vida del incidente: “En el momento que cayó el avión, Dios decidió que yo tenía más misiones aquí en la tierra. Por eso no me llevo. El primer milagro es que yo esté vivo y el segundo es que pueda estar andando”. (Conmebol proclamó campeón de la Sudamericana a Chapecoense)

Visiblemente emocionado, Ruschel reveló también que cambió el asiento que tenía asignado antes del vuelo y que, por eso, se sentó con Follmann, otro de los sobrevivientes. “Cuando llegamos a Santa Cruz de la Sierra, antes de subir al avión, Cadu (uno de los directores del Chapecoense, que falleció) pidió que me sentara más adelante. Yo estaba sentado atrás, pero él quería dejar a los periodistas en el fondo”, recordó. Y agregó: “Al principio, no quise moverme. Pero ahí, Follmann me insistió para que me sentase con él. Y ahí dejé mi lugar y fui. Esa es la parte que recuerdo: después, estaba mi esposa Marina hablándome en el hospital”. (Chapecoense inicia su reconstrucción: anunció su primer refuerzo para 2017)

No obstante, sabe que esta tragedia que vivió el equipo tiene que superarse paso a paso. “Tenemos que aprender a vivir la vida”, manifestó. “Estaba yendo a jugar un partido...uno no sabe si va a volver, no sabe lo que va a pasar en los próximos diez minutos. Eso me queda de lección: aprovechar la vida y hacer el bien. Lo que hicieron conmigo en estos días no tiene explicación. Cómo me trataron allá (en Colombia), aquí, lo que los médicos hicieron por mí. No tiene explicación”, precisó.

A pesar de lo sucedido, el futbolista es optimista en cuanto al futuro, “haré de todo para volver a jugar al fútbol, con mucha paciencia. Calculé tres meses para calcificar la columna y ya pasó uno. Dos meses más para fortalecer la musculatura. Estoy sólo en el comienzo”, finalizó el jugador.